En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Con su ópera prima, La intención del colibrí, Sergio de León demostró un dominio de la intimidad que se volvería un motivo en su obra. El retrato de la vida, el arte y el amor del pintor uruguayo Ulises Beisso dejaba de lado el apetito recurrente del cine documental por el registro del presente y encontraba, entre rememoraciones y anhelos, una poesía de mayor impacto. En su nueva película, Nieves florecida en astros, De León entrega un relato que sí se concibió en una realidad muy particular: la crisis sanitaria en 2020.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La película muestra el vínculo entre De León y su vecina octogenaria en Ciudad Vieja, Nieves Silveyra, durante el aislamiento de ambos en la pandemia. Sus apartamentos, que miran hacia la bahía montevideana, comparten balcones, y esa conjunción se convierte en el escenario inicial de una intimidad entre dos.
Objeto de filmación delante de un teléfono, que aquí funciona como cámara, Nieves es el reflejo vivo de una experiencia difícil de olvidar En sus palabras hay un desconcierto palpable pero también cierto atrevimiento y osadía ante la situación que le toca vivir. Aunque la pandemia nunca es el tema central de los encuentros entre ella y De León, sí queda reflejada de dos maneras, con un vacío exasperante de un barrio que conoce más vida y también en las imposiciones que la protagonista manifiesta, lentamente, como nuevos pesares en una lista en crecimiento a medida que los años pasan.
Entre ellos está su pérdida de visión, un malestar que el director (que aquí también hace de montajista y productor) toma como excusa para revelar que su película no trata solo de captar una vida alterada por circunstancias extraordinarias, sino también de llevar los actos de observar, escuchar y comprender hacia terrenos por fuera de lo ordinario. Así es que por momentos toma ciertos desvíos hacia lo experimental, con sonidos y colores que toman las conversaciones de De León y Nieves por asalto y las acercan hacia el terreno de lo pictórico. Y es que el arte en la vida de la protagonista está más presente de lo que inicialmente parece.
La progresión de esta historia, a primera vista cronológica pero posiblemente trastocada, también permite al documentalista, cuya voz e imagen están presentes, adentrarse poco a poco en la vida de su vecina con preguntas cada vez más profundas. Los amores y miedos de Nieves se transmiten mediante una oralidad tan adorable como graciosa.
Nieves florecida en astros abraza la ternura de un encuentro fortuito y cuenta, con mucha empatía, un lazo que se fortalece de cara a la adversidad. De León invita a abrir los ojos, mirar más allá de lo cotidiano y recordar que incluso el encierro es capaz abrir puertas inimaginables.