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    miércoles 12 de junio de 2024

    PIT-CNT abre el camino del Congreso del Pueblo, que busca nuevo programa, reforma constitucional y “desplazar” al “capital”

    El Congreso es la principal instancia de discusión y decisión del PIT-CNT. Es ahí donde se definen las líneas estratégicas a seguir y la integración de los órganos de conducción cotidiana, la Mesa Representativa y el Secretariado Ejecutivo. Entre las orientaciones aprobadas en el último encuentro de ese tipo, celebrado en noviembre de 2021, el movimiento sindical resolvió construir un “nuevo programa” fruto de una “discusión” entre grandes mayorías “a lo largo y ancho del país”. En concreto, se propuso hacer un nuevo Congreso del Pueblo.

    El camino hacia ese evento empezó en los últimos días. El pasado viernes 7 se reunió la Comisión del Congreso del Pueblo. Los dirigentes sindicales que la integran trabajaron en un “borrador en construcción”. Días después, el miércoles 12, el tema estuvo en la agenda de la reunión de la Mesa Representativa del PIT-CNT donde se acordó bajar el documento preliminar a consideración de los sindicatos.

    El borrador contiene una serie de acuerdos básicos alcanzados para empezar a llevar a la práctica la definición tomada en el Congreso de 2021. El primero de ellos, según una versión surgida de la reunión del viernes 7 a la que accedió Búsqueda, es justamente “desatar el proceso” que “los ponga en acción”.

    Como paso siguiente, se plantean elaborar un documento que concentre “los aspectos programáticos” que el PIT-CNT cree importante impulsar. En esa línea recuerda el espíritu de los cambios: la “captura por parte de nuestro pueblo de una porción mayor de la renta diferencial de la tierra”, un “nuevo modelo de acumulación”, “la superación de la dependencia y la diversificación de la matriz productiva”, “la expansión de la participación de los ingresos de los trabajadores en la riqueza nacional” y “la profundización democrática”.

    El siguiente punto de acuerdo establece que serán “los sindicatos principales en cantidad de afiliados, organización, presencia nacional y recursos” los que se pongan “al frente del proceso”. El ítem posterior plantea el inicio de las “entrevistas” con todas las organizaciones “potencialmente participantes” del Congreso del Pueblo.

    La segunda fase apunta a territorializar la participación en departamentos, municipios y barrios. Para eso se define como “central” el “fortalecimiento de los plenarios” departamentales y de los zonales del PIT-CNT.

    Sobre la “profundización democrática”, un pasaje del documento añade puntos más específicos. Allí se señala, por ejemplo, que el Congreso del Pueblo debe indagar en “formas” de fortalecer la “conciencia, participación y organización, construyendo nuevas formas de democracia directa y poder popular”. También que implicará luchar por “cambios institucionales” que abarcan “aspectos” de la Constitución. “Apuntar a que determinados avances democráticos queden cristalizados en una reforma de la Constitución”, dice específicamente otro fragmento.

    El proceso de elaboración de un nuevo programa, para el PIT-CNT, cumple un papel en el “cuadro de disputa por la hegemonía”. Según el documento, la iniciativa busca un fortalecimiento del “bloque histórico alternativo —en sentido gramsciano— que permita desplazar del gobierno (también del poder) al bloque histórico del gran capital, aún dominante”.

    Las alianzas

    El proceso hacia el Congreso del Pueblo puede reeditar una recurrente discusión sindical sobre el vínculo con la izquierda política. Mientras las corrientes mayoritarias, Partido Comunista y Articulación, suelen hablar de un “bloque social y político” en el que ubican como aliado al Frente Amplio, la corriente En Lucha y la coordinación conocida como “grupo de los ocho”, rechazan esa concepción.

    El documento borrador se inclina por promover las “alianzas más amplias”. Como argumento, destaca la recolección de firmas para promover el referéndum contra la Ley de Urgente Consideración como una demostración de la “potencialidad” de ese camino.

    “Está claro que cada una de las organizaciones tiene distintos roles, contradicciones y diferencias, y la vida misma demuestra que el movimiento sindical no es furgón de cola de otros, sino que efectivamente es el que toma la iniciativa”, dice.

    En la argumentación, también pone al gobierno actual como un ejemplo exitoso de las alianzas amplias. Además de “partidos de derecha”, “ultraderecha” y “elementos fascistizantes”, ubica como aliados a “empresas transnacionales”, a las cámaras empresariales de industria, comercio, y a la Asociación Rural y la Federación Rural.

    “Ellos también actúan en el cuadro de un bloque político y social del ajuste radical contra las grandes mayorías. En nuestra perspectiva, la acción aislada de la clase trabajadora supone de antemano un camino a la derrota”, concluye el texto.

    Información Nacional
    2022-10-12T23:45:00