En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Escombros, casas derrumbadas, cosechas arruinadas, muertos, angustia y tristeza. Vulnerabilidad extrema. Eso que hace la naturaleza cuando se expresa potente, desatada y sin control. Así fue el tornado de nivel 3 con una velocidad del viento de entre 250 y 330 kilómetros por hora, que arrasó con todo en tan solo tres minutos en la ciudad de Dolores, en la tarde del viernes 15 de abril. En medio del frío crudo de julio, el fin de semana del sábado 16 y domingo 17 un grupo de artistas de diversas procedencias tomó las calles de Dolores con pinceles y pinturas para plasmar murales en distintos puntos de la ciudad.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En un principio iban a pintar 30 obras, pero después surgieron otras de la inspiración del momento. “Ahora tenemos que hacer un relevamiento para identificar bien las nuevas direcciones de estos muros, porque queremos que estén identificados en un mapa para poder hacer un recorrido. Es un trabajo que va a llevar rato, porque hay gente que se quedó pintando más allá del fin de semana”, dijo a Búsqueda Federico Gauthier, artista local y alma máter de la organización de esta movida. Gauthier, que se dedica al body painting y ha participado de competencias internacionales, realizó el mural Niño semilla, en la casa nueva del músico Dino. “El símbolo es el niño, que es la semilla que hay que regar, de donde crecen cosas maravillosas”, comentó.
La primera fase del proyecto insumió muchas horas y consistió en llevar un registro de muros donados y cruzar esa información con lo que cada artista buscaba. En noviembre o diciembre de este año se repetirá la actividad, porque los artistas quedaron con muchas ganas de seguir. “Hay mucho más por pintar, así que se decidió hacer una segunda vuelta”.
La iniciativa prendió como una chispa que se fue contagiando: a la idea de Gauthier de hacer algo por su cuenta invitando a artistas, se agregó un cubano que vive en Dolores. Más tarde se cruzaron con un muralista que usa el seudónimo de Pez Dani, a quien le plantearon el proyecto. Como reguero de pólvora, en Montevideo se empezó a reunir más gente con ganas de ir. Gauthier contactó a Facundo Muñoz, que estaba gestionando la movida por su lado con un grupo que buscaba llegar a Dolores. “Se canalizó todo por el mismo lado y así se masificó. Nosotros pensábamos que seríamos con suerte 15 o 20 artistas, lo que ya considerábamos un éxito”, recuerda Gauthier. Pero a la primera convocatoria se inscribieron 80 artistas. Inca aportó la pintura: 670 litros. Otras colaboraciones vinieron del Inju, que aportó un ómnibus, y de Petrobras, que puso combustible para que viajaran quienes no entraron en el bus.
“Se armó una movida grande. Terminamos todos cansados, nunca nos imaginamos que íbamos a trabajar tanto. Pasó algo extraño: Dolores estaba medio dormida al principio. Fue más afuera el boom, en Montevideo y alrededores de Dolores. Cuando llegó la fecha y mostramos cómo sería y subimos a la red fotos de los trabajos de los artistas que venían, ahí se empezó a mover un poco la cosa. Incluso los medios locales no le habían dado trascendencia”, señaló Gauthier. “Hasta este momento la gente estaba gris, triste, abatida. No se imaginaban lo que se iban a encontrar. Uno como artista, que conoce lo que puede llegar a desarrollarse con una movida así, se hace una idea. Estoy acostumbrado a ver este tipo de cosas, pero la gente que no ha visto, pensaba que iban a venir a ensuciar muros. Fue una sorpresa para todos. Hubo alegría en la gente, que se acercó a traer un café, un mate y bizcochos para los artistas. Se armó una conexión instantánea increíble”.
Los artistas llegaron desde Mercedes, Young, San José, Carmelo, la Costa de Oro, Punta del Este, Maldonado. Una gran mayoría provenía de Montevideo. Se sumaron pintores de Colombia, Suecia, Francia, México, Paraguay, Perú y Argentina. “Todos en torno a la causa de sanar heridas emocionales. La idea era no trabajar reconstruyendo muros ni casas porque ya hay gente que está en eso. Como artistas podemos trabajar desde otro lugar que en esta etapa es sumamente necesario. La población está necesitando energía, renovarse, tener esperanza, un poco de alegría. Fue por ese lado que quisimos trabajar”.
Gautier explicó que el colectivo de artistas funciona espontáneamente como un sistema nervioso. “Donde se entera una neurona, ya las otras reciben la información, que se desparramó muy rápido y llegó a todos, a través de Facebook y Whatsapp. En este ambiente las movidas tienen éxito cuando existe un buen fin o cuando llegás a la fibra emocional de cada uno”. Resultó estimulante, además, la posibilidad de que artistas que se conocían por el nombre y su obra, pudieran contactarse personalmente. “Fue un hecho histórico reunir a tantos artistas reconocidos a nivel nacional e internacional, incluso algunos tuvieron la gracia de trabajar con colegas con más experiencia y aprender algunos piques y compartir conocimientos”.
Los artistas venían de distintos estilos: desde el grafiti y el hip hop hasta la pintura de caballete, como el artista Juan Falcón, que se sumó. La consigna de trabajo fue libre, aunque tuvo dos condiciones: que la paleta de colores fuera alta y que evitaran temas relacionados con escombros, tornados o viento. “La idea era darle color y alegría, por ahí venía la mano”, concluye Gauthier.