Los modelos de pronósticos climáticos marcan una mayor probabilidad de que en la próxima primavera se registren lluvias dentro de “lo normal” en esa estación, mientras que las temperaturas estarían “algo por encima” de la media.
Los modelos de pronósticos climáticos marcan una mayor probabilidad de que en la próxima primavera se registren lluvias dentro de “lo normal” en esa estación, mientras que las temperaturas estarían “algo por encima” de la media.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEsas son algunas de las principales conclusiones de la presentación sobre “Perspectivas climáticas para primavera y verano”, que realizó el director de Climatología y Documentación del Instituto Uruguayo de Meteorología, Mario Bidegain, el miércoles 10 en una jornada de actualización técnica de la empresa Monsanto.
Ese técnico dijo que hacia fin de año tanto las precipitaciones como la temperatura se ubicarían también “por encima de lo normal”.
Con ese panorama, los productores agropecuarios prevén el grado de disponibilidad con que podrán contar en sus campos en cuanto a pasturas para alimentar al ganado, así como el desarrollo que tendrán las plantas de trigo y cebada sobre el final del ciclo de esos cultivos, y las condiciones para la siembra de soja, maíz y sorgo.
Bidegain, durante su exposición en un local de la Asociación Rural de Soriano ubicado en Mercedes, destacó que durante los últimos tres meses, mayo a julio, se observaron condiciones de “temperaturas medias del aire por debajo de lo normal”. Las precipitaciones han estado muy cercanas a lo normal excepto en el centro del territorio uruguayo, acotó.
Mostró datos respecto a que en mayo y junio, exceptuando el extremo norte del territorio uruguayo, específicamente en los departamentos de Artigas, el este de Salto y el norte de Tacuarembó, todo el país tuvo déficit de precipitaciones, mientras que en julio las lluvias más importantes se registraron en el sur de Uruguay.
Planteó que las anomalías de las temperaturas de la superficie del mar están por debajo de lo normal en el océano Pacífico ecuatorial (-0.5°C en la región) y por lo tanto se está “aún en una fase neutra” de ese fenómeno, denominado ENSO, por sus siglas en inglés.
Se esperan ligeros enfriamientos en las temperaturas superficiales marinas del océano Pacífico para los próximos meses, pudiéndose configurar un evento frío débil o La Niña débil a partir de la primavera de 2016 y que continuaría hasta comienzos de 2017, comentó.
Según ese técnico, las perspectivas de variabilidad de lluvias para esta primavera indican condiciones de precipitaciones “cercanas a lo normal, excepto en el litoral oeste”, donde estarían “algo por debajo” y donde se concentra el grueso de la producción agrícola.
En tanto que las temperaturas estarían “algo por encima de sus valores normales, en especial al sur del país”, consideró.
Las perspectivas de las anomalías de las precipitaciones sobre Uruguay para el final del año indican condiciones de lluvia algo por encima de sus valores normales sobre todo el territorio para el último trimestre de este año y las temperaturas también estarían algo por encima de lo normal en particular al noreste, según los datos presentados por Bidegain.