En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Hay algunos términos referidos a la economía que activan la glándula que produce la adrenalina, una de las respuestas ante el miedo o la intranquilidad. Escuchar sobre una “corrida” bancaria dispara los latidos de los depositantes. Algo parecido ocurre cuando se habla de “crisis” en general, y a alguno le eriza la piel enterarse de que se está viviendo una “recesión”.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
No todos estos conceptos tienen definiciones claras en los textos de economía. Pero el ciudadano de a pie sabe que si le tocan de cerca, no deben esperar nada bueno; algunos reaccionan, por ejemplo, postergando decisiones de consumo o inversión, lo que puede agravar las cosas. Por ello, las autoridades económicas tratan de evitar que esas palabras resuenen y activen el circuito negativo en torno a las expectativas.
Tanto la definición de crisis como de recesión tienen varias aproximaciones. En los últimos años, mientras la economía uruguaya perdía vigor y se adentraba en el estancamiento, el esfuerzo dialéctico de los jerarcas por contrarrestar mensajes que los aludieran se hizo frecuente.
En setiembre pasado, cuando el Banco Central informó que en abril-junio de 2018 el Producto Bruto Interno (PBI) había crecido 2,5% respecto a un año atrás y 0,2% en la medición desestacionalizada respecto a enero-marzo, el ministro de Economía, Danilo Astori, fue entrevistado por la secretaría de la Presidencia para comentar las cifras. “Aunque es modesto, esto demuestra que el país no dejó de crecer ni está en recesión, porque los fundamentos económicos son muy sanos”, aseguró. E hizo augurios para el futuro: “Si en las circunstancias más difíciles que hemos tenido no ha habido recesión o estancamiento —siempre se creció, aun en términos modestos—, corresponde señalar que no habrá recesión en los tiempos que vendrán, como hemos escuchado de algún pronóstico reciente”, sostuvo. “Esto revela que no corresponde hacer pronósticos de recesión de la economía, porque, para que ello ocurra, son necesarios dos trimestres consecutivos sin crecimiento de la economía”. La web ministerial presentó un resumen de esas declaraciones bajo un título que, a la luz de los datos del PBI al cierre de 2018 conocidos la semana pasada, resultó demasiado categórico: Uruguay creció 2,5% y eso ahuyenta toda posibilidad de recesión.
En efecto, según las cifras difundidas el jueves 28 de marzo por el Banco Central, el nivel de actividad económica en octubre-diciembre aumentó 0,6% frente a un año atrás, pero bajó 0,1% en la comparación desestacionalizada respecto a julio-setiembre previo. Fue el segundo dato trimestral consecutivo con signo negativo; eso no se daba desde el primer semestre de 2015.
De todos modos, en el promedio de 2018 el PBI fue 1,6% mayor que en 2017, lo que estiró a 16 los años de expansión continua.
También el presidente Tabaré Vázquez, al disertar en un foro de la Asociación de Dirigentes de Marketing en diciembre pasado, aludió al asunto de la recesión. “Uruguay tuvo 16 años de crecimiento ininterrumpido sostenido, no hay antecedentes en el país de un ciclo con estas características. Pese a lo que se dijo en cuanto a que nuestro país iba a entrar en recesión este año, no entramos en recesión en diciembre. El tercer trimestre marcó un crecimiento del 2,5% y, de acuerdo con las previsiones del Ministerio de Economía y Finanzas, casi seguramente el crecimiento este año será de entre el 2% y el 2,5 %”, señaló el mandatario.
Recesión
La definición de una recesión como la secuencia de dos trimestres de contracción del PBI es comúnmente utilizada por economistas y por la prensa especializada, pero no es la única ni necesariamente la más adecuada.
“No existe una definición oficial de recesión, pero hay un reconocimiento general de que el término se refiere a un período de declive en la actividad económica. Los períodos muy cortos de declinación no se consideran recesiones. La mayoría de los analistas utilizan, como definición práctica de recesión, dos trimestres consecutivos de disminución en el PBI real (ajustado por la inflación) de un país. Aunque esta definición es una regla general útil, tiene inconvenientes. El enfoque basado solo en el Producto es limitado y, a menudo, es mejor considerar un conjunto más amplio de medidas de actividad económica para determinar si un país está sufriendo realmente una recesión. El uso de otros indicadores también puede proporcionar un indicador de tiempo del estado de la economía”, señalaron Stijn Claessens y M. Ayhan Kose, economistas del Fondo Monetario Internacional, en la revista Finanzas & Desarrollo de ese organismo.
En Estados Unidos, el Buró Nacional de Investigación Económica —un organismo privado constituido por investigadores prestigiosos—determina “no oficialmente” las fechas de los ciclos económicos. Ese comité define una recesión como una “declinación importante en la actividad económica en el país que dura más de unos meses y que es visible en la producción industrial, en el empleo, en el ingreso real y en las ventas minoristas y al por mayor”. Con ese enfoque, se asocia el concepto de recesión al período en que la economía alcanza su pico y finaliza cuando llega a su punto más bajo (y entre el nivel mínimo y el pico, está en expansión).
Actividad económica
En el promedio de 2018 varios sectores —como la construcción y el comercio— redujeron su actividad y gran parte del crecimiento del PBI del año estuvo explicado porque empresas y personas usaron más datos móviles (el transporte y telecomunicaciones se destacó con una expansión de 6,8%).
El PBI anual de 2018 se situó en US$ 59.674, lo que son US$ 17.020 por habitante, calculó Búsqueda.
Ese aumento del Producto total explicó el incremento de 0,7% en la oferta final, ya que las importaciones de bienes y servicios se contrajeron 2% respecto al 2017. Por el lado de la demanda, el gasto de consumo creció en el año (pese al descenso en octubre-diciembre), lo mismo que la inversión en capital fijo empujada sobre todo por obras de vialidad, portuarias y otras realizadas por la Intendencia de Montevideo; las exportaciones cayeron casi 5%.
Estancamiento
Al comentar las estadísticas, los analistas económicos en general aludieron a un escenario de estancamiento.
“Desde abril del año pasado la economía no crece”, indicó Tamara Schandy, de Deloitte. Las dos bajas trimestrales consecutivas “muy pequeñas” de julio-setiembre y octubre-diciembre “confirman el diagnóstico de estancamiento económico”, agregó esa consultora en un análisis.
“Si bien Uruguay completó 16 años de crecimiento, este quinquenio tuvo una expansión promedio de solo 1,5% y dos ciclos (2015 y 2018) con dos trimestres consecutivos de caída” del PBI, que configuran una “recesión técnica”, escribió en Twitter Aldo Lema, de Vixion Consultores. El del año pasado fue un desempeño “mediocre”, resumió, y ratificó la estimación de una expansión cercana a 1% para 2019.
Analistas de CPA/Ferrere señalaron que los datos oficiales indican una “recesión técnica”, si bien con la metodología que ellos emplean para quitar los efectos estacionales de las cifras hubo un descenso de la actividad en el último trimestre de 2018, pero no en el anterior.
El consultor económico Javier de Haedo —quien es además asesor del Partido de la Gente— tuiteó que con los datos “puro” del PBI, “y más aún considerando un concepto ‘core’” —dejando de lado, por ejemplo, el sector de telecomunicaciones—, “la economía está en recesión”.
“Yo no hablaría de recesión” porque las cifras publicadas son preliminares, si no más bien de una “meseta”, declaró a Búsqueda el jefe de asesores del Ministerio de Economía, Christian Daude.