Sindicatura de Casa de Galicia ofrece a exsocios reducciones de restos para liberar espacio en el panteón de la mutualista

escribe Leonel García 

Una parte de los socios de la desaparecida Casa de Galicia no sabe qué va a pasar con sus muertos. El panteón de la institución en el Cementerio del Norte tiene un destino incierto, y en esa incertidumbre, además de los restos de 3.000 personas de la colectividad gallega, están involucrados la Liga de Defensa Comercial (Lideco), un senador, el Ministerio de Economía y Finanzas y, desde enero también, la Intendencia de Montevideo.

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