El 1º de diciembre de 2015, autoridades del Ministerio del Interior, del Poder Judicial y de la Fiscalía General de la Nación firmaron un convenio para poner en funcionamiento el sistema de interceptación de llamadas conocido como “El Guardián”.
El 1º de diciembre de 2015, autoridades del Ministerio del Interior, del Poder Judicial y de la Fiscalía General de la Nación firmaron un convenio para poner en funcionamiento el sistema de interceptación de llamadas conocido como “El Guardián”.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDe acuerdo con el convenio, junto a “El Guardián” se pondría en funcionamiento el Sistema Automatizado de Interceptaciones Legales (SAIL), a través del cual se tramitarían las solicitudes y autorizaciones judiciales de interceptación de llamadas. Además, a través de ese software, se auditarían las interceptaciones para tener un control de que no se realicen sin orden judicial.
El convenio establecía que el SAIL se estimaba “necesario” para “dotar de transparencia al procedimiento”. También decía que la Corte recibiría reportes sobre las interceptaciones gestionadas en el software con un detalle de las solicitudes de interceptación ingresadas, y las aprobaciones y rechazos de cada juez.
Casi un año más tarde, y ya con “El Guardián” en marcha, el SAIL todavía no empezó a funcionar. “Estamos recibiendo comunicaciones todos los meses sobre los avances de parte del Ministerio del Interior a nuestra división Informática, pero todavía lo que tenemos son fechas probables de entrada en funcionamiento del sistema”, dijo a Búsqueda el ministro de la Suprema Corte de Justicia Jorge Chediack.
“Sé que ha habido problemas tecnológicos, de coordinación, pero ha llevado mucho más tiempo de lo previsto”, agregó. “Cuando firmamos el convenio, la idea que teníamos, por lo menos de nuestro lado, era que era algo inminente, que en 2015 iba a estar operativo y ya está venciendo el 2016 y todavía no está”.
Como el SAIL no funciona, las autorizaciones judiciales para hacer las interceptaciones se realizan con el método tradicional, por escrito. Así, el antiguo sistema convive con la tecnología de “El Guardián”, que amplió en forma significativa la capacidad de la Policía para intervenir llamadas y correos electrónicos.
Respecto al control que haría el Poder Judicial a través del SAIL, el ministro señaló que no se está realizando: “El control podría hacerse con más dificultades, comparando órdenes judiciales e interceptaciones. Pero lo acordado con el Ministerio fue el funcionamiento conjunto del SAIL y El Guardián”.
“La gran ventaja es el registro unificado. Si a través de un sistema informático pasan todos los pedidos de la Policía, las vistas fiscales y las órdenes de interceptación, tienes un registro unificado de todo lo que acaeció. Eso es lo mejor y da mucho más garantías. Pero no se ha podido porque aún no está operativo”, dijo Chediack.