El stock de ovinos disminuyó 3% este año en comparación con el anterior, según los datos de la Dirección Contralor de Semovientes (Dicose), integrados al Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG).
El stock de ovinos disminuyó 3% este año en comparación con el anterior, según los datos de la Dirección Contralor de Semovientes (Dicose), integrados al Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG).
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáConsiderando que la baja no fue tan grande como la registrada en otros períodos, los productores del rubro prefieren pensar que hay cierta orientación a ralentizar la disminución en el rodeo ovejero local. Pero lo que sí es real es que hubo ciertos cambios en el sector, como por ejemplo, las zonas donde se concentra la mayor producción.
Uno de los datos del SNIG que para el consultor de la Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) Carlos Salgado “no están confirmados aún” —por lo que no se tiene certeza de que sean así— fue la caída de 7% en la cantidad de corderos y de 8% en la de corderas de dientes de leche. Ese técnico dijo a Campo que dicha baja es de lo que más preocupa al sector. “Es el punto más importante para analizar lo que está sucediendo en la producción ovina, sobre todo porque no fue un año en el que la propio Dicose expresa que la mortandad había sido de 7% para el período”, analizó. Y añadió que “si ese número es exacto, significa que fue de las más bajas de los últimos tres o cuatro años”.
Para Salgado, “la baja en el stock no se debe a la mortandad de animales” y le llama “verdaderamente la atención”, ya que desde las oficinas del SUL se preveía “una leve recuperación, o al menos no una caída”.
Los relevamientos de ese organismo integrado por representantes del Poder Ejecutivo y de las gremiales de productores proyectaban un crecimiento de tres puntos en la señalada —la cantidad de ovinos en reproducción— de 2015 respecto a la del 2014, comentó.
Afirmó: si la cifra daba un crecimiento pero el propio relevamiento de información indica que la mortalidad fue más baja que otros años “la señalada no fue esa”, la estimada. “La cifra debe ser muy menor a la que teníamos que era un 68% e incluso menor al 60%” de señalada “para que los números cierren”, dijo.
Para el consultor, es un tema que “se debe revisar y atender” porque “lamentablemente, no se tiene una información veraz de eso”.
Salgado consideró que “hoy más que nunca” es necesario en el sector ovino empezar a hacer un levantamiento de información de situación porque están sucediendo “cosas interesantes”. A modo de ejemplo, planteó que el departamento en que más cayó el número de ovinos fue Artigas —un tradicional productor del rubro— y el segundo, Salto. Entre esos dos departamentos concentran casi el 40% de los ovinos del país, según datos del SUL.
En cuanto a los que aumentaron la cantidad de cabezas ovinas figuran Paysandú, Río Negro, Colonia, San José y Canelones. El consultor explicó que son “departamentos que están más volcados a la agricultura u otro sistema de producción, como la lechería, donde el recurso de suelo es mucho mejor. En esos lugares se dio un crecimiento y justamente en las zonas laneras eso no ocurrió”.
Otro aspecto que le llamó la atención es la situación de que mientras se registra una caída de 7% de los corderos/as, creció el número de capones. “Los capones y las borregas de dos a cuatro dientes son categorías extensivas, entonces, lo que nos transmiten los números es que estamos con un stock más extensivo que el año anterior”, consideró. Y dijo que eso “va contra todo lo que se está pregonando, haciendo y trabajando para intensificar la producción y volcarla más a la producción de carne”.
“Hay cosas que no me cierran pero hubo cambios de actitud en la producción y quizás esta nueva visión de sistemas de producción es lo que está provocando que estos números nos desconciertan y nos hagan pensar”, consideró.
De todas maneras, el consultor del SUL dijo que hubo una caída leve del stock que no debería generar alarma, ya que venía cayendo más. De hecho, en su opinión, se podría decir que hay “cierta orientación a parar un poco” esa tendencia.
El rodeo ovejero pasó de 6,6 millones a 6,4 millones de cabezas, según datos de Dicose.
Salgado remarcó la necesidad de tener un análisis de información y un levantamiento de datos “más profundo” de la producción ovina en términos de señalada y de la razas (no se disponen de datos nuevos de las razas desde hace 15 años).
Tanto el sector privado como el público deben hacer un relevamiento de información para saber cómo va a seguir la situación del rubro, opinó.
La producción ovina insiste en la apertura de mercados pero cada año hay menos stock.