• Cotizaciones
    miércoles 05 de junio de 2024

    Spektorowski sorprendido por ver “la laicidad en disputa” en Uruguay

    El docente uruguayo-israelí lamenta que no se pueda abordar “con altura y sin clichés” una discusión como la del conflicto en Gaza en el ámbito académico; el rector de la Udelar dice que el “acoso individual” por ideas “no es aceptable” y sostiene que hubo una especie de “autorrepresión” de los organizadores de la charla

    De un episodio “menor” se hizo “un desbunde que no tiene nombre”. Así resumió una autoridad académica el caso que derivó en la postergación de un curso de maestría en educación previsto para mayo en la Facultad de Humanidades de la Universidad de la República (Udelar) —y luego también de una ponencia en la Facultad de Ciencias Sociales sobre el conflicto en Medio Oriente convocado para este viernes 17— del profesor Alberto Spektorowski, en calidad de docente y expositor invitado, en medio de presiones por parte de un grupo de estudiantes de Humanidades que lo tildó de “sionista” y “apologetea de Israel”, como informaron Búsqueda y El País el jueves 9.

    La decisión de postergar el curso fue adoptada por los docentes responsables del seminario, Andrea Díaz y Antonio Romano, que denunciaron un clima inapropiado y de “cancelación” por parte de la agrupación estudiantil 21 de Junio, enfrentada al Centro de Estudiantes de Humanidades y con representación en el orden estudiantil en el Consejo de la facultad. El episodio fue leído por Spektorowski, reconocido profesor y politólogo uruguayo-israelí, como parte de la crispación y los radicalismos globales reflejados en las tensiones universitarias en torno al conflicto entre Israel y Hamás. Este caso, que a su juicio lo trasciende, abrió una polémica pública sobre el antisemitismo y el antisionismo, y también puso a la laicidad “en disputa”.

    Finalmente, el curso se hará el próximo semestre académico con la participación de Spektorowski, confirmó a Búsqueda el rector de la Udelar, Rodrigo Arim, quien ante todo reconoció un problema institucional. “Como en cualquier situación de acoso hacia alguien, en la medida en que haya hostigamiento, es un problema de la institución que debemos reconocer, y esto existió”, dijo. Sin embargo, negó que la universidad haya decidido “cancelar” al profesor o al curso, y explicó: “Lo que hubo fue una especie de autorrepresión de los propios docentes que iban a hacer el curso, y dijeron: ‘Bueno, dadas las condiciones de agresividad, vamos a esperar un poquito para ver cuándo lo hacemos’. Pero el curso se va a hacer y es muy sano que emerja con claridad que no son aceptables este tipo de cosas” en la Udelar.

    Arim aludió así a la reacción de la agrupación estudiantil que imprimió afiches, repartió volantes y compartió publicaciones contra Spektorowski en redes, reproduciendo fragmentos de declaraciones públicas suyas, en las que planteaba que la respuesta de Israel contra Hamás no es un genocidio. También cuestionaron que se le pagara un sueldo de docente grado 5 “al sionista apologeta del genocidio palestino”.

    En este contexto, el miércoles 8 sesionó el Consejo de la Facultad de Humanidades, que en su orden del día estipulaba la contratación de Spektorowski. Pero el punto no se puso a consideración porque los docentes del curso ya habían acordado retirar la propuesta y elevaron una carta en la que explicaban su decisión de postergarlo debido al clima de “hostilidad”. Sin nombrarlo, acusaron al gremio estudiantil de incurrir de forma “sistemática” en “la mentira, la calumnia y el amedrentamiento”, señalándolo como “responsable” de este episodio. La ofensiva del gremio estudiantil tiene que ver con la suspensión de uno de los integrantes de la agrupación 21 de Junio, que a fines del año pasado fue denunciado por persecución, acoso e intimidación a una estudiante judía, y apunta a las autoridades de Humanidades. Particularmente contra el decano Pablo Martinis, que en 2023 dispuso una investigación administrativa tras recibir varias denuncias por mensajes intimidatorios aparecidos en la institución, como uno que decía: “Te estamos mirando, sionista”.

    Tras la noticia, el jueves 9 surgieron las reacciones del sistema político y otros actores, entre ellos organizaciones judías que manifestaron su alerta. El ministro de Educación, Pablo da Silveira, consideró “extremadamente preocupante” la situación. Y el diputado colorado Felipe Schipani pidió llamar a comisión de Educación de la Cámara de Representantes a las autoridades de la Facultad de Humanidades y de la Udelar.

    Al día siguiente, el viernes 10, la Red Temática de Laicidad de la Udelar decidió, en acuerdo con los participantes, postergar un conversatorio titulado “Israel y Palestina: Entre la crisis regional y la crisis mundial. ¿Fin de Occidente?”, previsto para mañana, viernes 17, en la Facultad de Ciencias Sociales, y que también tenía a Spektorowski como expositor, informó Búsqueda. Ese día se instaló una carpa simbólica en las afueras de la Facultad de Artes de la Udelar y se convocó por redes a una “asamblea” de “universitarios por Palestina”.

    Consultado sobre estos casos que lo tuvieron en el foco de la discusión pública, universitaria y política, Spektorowski dijo a Búsqueda: “Vamos a entendernos. Yo iba a dar una o dos clases para hablar sobre Europa a propósito del concepto de división entre Estado y religión. Y eso era todo. Acá intentaron cancelarme los estudiantes. La universidad postergó la actividad. Yo acepto lo que decidan de buena gana, pero soy libre de decir lo que quiero... Lo que este grupo de estudiantes quiso es copiar lo que se está haciendo en las universidades de Estados Unidos con acciones que llevan al antisemitismo. El judío no puede ser aceptado, sea acá o allá. Ese es el problema”.

    Y continuó: “Lamentablemente, no creo que en el momento actual se pueda hablar sobre Israel y Palestina en ámbitos académicos con altura, sin gritos ni clichés. Quisiera equivocarme pero me da la impresión de que no es posible”. Para Spektorowsky, en este momento, cualquier debate que se haga sobre el tema deriva en una discusión “de cliché, de banderas” y “de mencionar la palabra genocidio todo el tiempo”.

    “¡Es guerra! Guerra en el campo de batalla y guerra en las palabras”, enfatizó. El profesor consideró que esto deriva en que a la hora de organizar instancias de discusión académica que pueden “ayudar a entender lo que pasa” se imponga el “miedo” por el público que puede concurrir y porque la instancia “termine en panfletarismo”.

    “Hay una intolerancia total. No hay con qué darle”, agregó, para concluir: “Yo no me meto en las decisiones de la universidad, y menos con las políticas de Uruguay, a pesar de que soy uruguayo, porque vivo en Israel”.

    El docente también dijo observar con sorpresa una idea de la “laicidad en disputa” en el país. “Me sorprende ver que en Uruguay están preocupados por el concepto de la laicidad, que es un tema de debate en Europa o en Estados Unidos. Pero Uruguay es básicamente un país de europeos. Mantiene una misma cultura. No pensé que en un país tan ‘unicultural’ pueda surgir este problema que pone a la laicidad en disputa”, sostuvo.

    Nacido en Montevideo en 1952, Spektorowski es profesor emérito en Filosofía Política y Política Comparada en la Universidad de Tel Aviv y docente invitado por la Universidad ORT, donde da un curso sobre democracia y radicalización, en Teoría Política. Hoy lo ocupan dos temas: la ideología del fascismo y las derechas radicales en Europa. Asesoró a Israel durante los acuerdos de paz de Camp David a principios de siglo y también fue convocado para intervenir en el conflicto vasco por el Grupo Internacional de Contactos que contribuyó a poner fin a la violencia y desmantelar el grupo terrorista ETA. Ideológicamente se define como “un dinosaurio de izquierda” y en una línea política opuesta a la coalición de gobierno que lidera Benjamín Netanyahu.

    Anarquías organizadas

    Terminada la última sesión del Consejo Directivo Central (CDC) de la Udelar, el martes 14, el rector planteó el tema fuera del orden del día del máximo órgano de decisión universitaria. Tras hacer “un racconto de los hechos que estuvieron en la palestra pública”, Arim sostuvo que “el señalamiento y el acoso individual no es aceptable en ninguna de sus dimensiones” dentro de la universidad.

    “Si queremos construir una democracia deliberativa, tenemos que respetar los mensajes provenientes de todos, y ese es un requisito que no se cumplió”, admitió el rector, aunque enseguida precisó: “No por voluntad de la universidad, por sus actores institucionales actuando por el cogobierno universitario, sino por el accionar externo —en algunos casos tengo además gráficamente algunos mensajes— que no son aceptables en el comportamiento cotidiano” de la Udelar

    Arim habló con Spektorowski. Dijo que este “mostró la mejor de las voluntades” para que el curso se lleve adelante con su participación y un “enorme respeto” al grupo de docentes que lo invitó. Y precisó que en este tema no hubo ninguna resolución de ningún órgano de la universidad. También recibió un mensaje por WhatsApp de Luis Lacalle Pou.

    “El propio presidente de la República se contactó conmigo para plantear su inquietud con respecto a lo sucedido en la Facultad de Humanidades el día que tomó notoriedad pública”, contó el rector, que mantuvo también contactos con el Comité Central Israelita y otros colectivos.

    La autoridad universitaria mostró su malestar con “muchos actores” que “ocupan roles de decisión política en el país y lugares importantes en espacios de discusión parlamentaria”, porque “salieron a opinar en redes sin consultar a la Udelar sobre lo sucedido”, lo cual a su entender “colide” con el funcionamiento “sano” de los mecanismos de la democracia deliberativa. Aclaró que este episodio “no quita un ápice” de la posición universitaria sobre el conflicto en Gaza, y que se ajusta a la declaración de que “no son aceptables ni actitudes antisemitas ni islamofóbicas”.

    Enseguida tomó la palabra la consejera Leila Hamed, delegada de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) para dirigirse al rector por esa última alusión al margen del tema de fondo. “Usted dijo algo que personalmente me dolió… ¡Los árabes también somos semitas! Los árabes venimos de la misma región. Tanto árabes como judíos tenemos un origen semita. Entonces no se puede hablar de antisemitismo e islamofobia como si fueran cosas opuestas. ¡Es lo mismo!”, planteó como una “pequeña aclaración” para que conste en actas.

    La decana Carmen Midaglia (Ciencias Sociales) negó que su facultad haya suspendido la conferencia sobre Medio Oriente prevista para mañana viernes, cuestionó a los medios de prensa por desinformar y señaló que la universidad debe tener “un discurso institucional más armado” para evitar estas situaciones que “dañan” su imagen. Entretanto, su colega Pablo Martinis (Humanidades) insistió en que fue el equipo docente de su facultad el que planteó la postergación de su curso, y lo mismo que en el panel en Ciencias Sociales, instancias en las que iba a participar Spektorowski.

    El rector cerró diciendo que las universidad que “funcionan bien” lo hacen como “anarquías organizadas”, en referencia a la autonomía que tiene cada servicio universitario.

    “Las universidades somos anarquías organizadas. No todas las decisiones académicas pasan por este cuerpo ni por los consejos de las facultades… Pasan por los colectivos y departamentos académicos que toman sus decisiones sobre qué priorizar, qué cursos brindar y qué investigar. Y por suerte no ejercemos de policías en este plano porque desnaturalizaría la vida universitaria”, dijo Arim.

     

     

    Información Nacional
    2024-05-16T00:52:00