En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Con posiciones a favor y en contra, el proyecto Punta del Este Film Studios, que pretende montar una zona franca en el balneario con una inversión total de U$S 150 millones, lleva ya tres años sin concretarse, desde que fue presentado en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en 2013. Este planteo se incluye junto con el de salud y el de entretenimientos en el Proyecto de Ley de Zonas Económicas Especiales que pretende reformar la legislación de zonas francas y continúa a estudio en Comisión. Hasta ahora, los mayores cuestionamientos se refieren a la zona franca de la salud, lo que obtura la concreción del proyecto audiovisual.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La dilatación en el tiempo de la aprobación de la ley hizo que los socios internacionales con los que se negoció no alcancen a comprometerse o desistan de participar. Los responsables del parque audiovisual están en diálogo con Miramax. También lo estuvieron con los Pinewood Studios, que ante la demora firmaron un acuerdo con Chile. Los inversores serán locales y extranjeros y habrá un socio estratégico. “La idea es traer Hollywood a Uruguay para producir y que todo el sector audiovisual uruguayo venda servicios. La industria del cine es la que más oficios contrata después de la construcción. Se trabajaría la posproducción y algunas empresas de animación podrían operar desde Uruguay”, explicó a Búsqueda el director del proyecto, Nicolás Aznárez. Existe una carta de intención para abrir una filial regional en el país del Met Film School, una de las escuelas más antiguas de Londres, lo que serviría para prácticas con intercambio de estudiantes. “Están evaluando si abrir una filial en Brasil, Colombia o Uruguay, que está ahí, dando la pelea”, dijo Aznárez.
“Falta el marco legal, que es lo que estamos pidiéndole al Parlamento. Cuenta con el apoyo del Ejecutivo, de Economía y Presidencia”, señaló el director del proyecto. Agregó que 5.000 personas trabajan en el ámbito audiovisual y alrededor de 3.000 estudian carreras vinculadas. “Es una industria que mueve muchísima mano de obra, sobre todo oficios: maquillaje, electricistas, cámaras, constructores, recreación de época. Hay que armar toda una especialización, por eso va con una escuela de cine de la mano, con talleres más bien técnicos y no carreras largas”. En Uruguay hay talento, insiste. “En todo lo que sea artesanal, el uruguayo se recontra despega por pasión y porque le mete. Todavía existen esos carpinteros que hacen las cosas al detalle. Ese es el diferencial y el cine lo paga. Va todo de la mano: la cultura y la parte económica del negocio”, dijo Aznárez.
Con un sector audiovisual actualmente en crisis, Uruguay exporta básicamente publicidad, que se filma en territorio nacional. Hubo algunos casos puntuales de grandes producciones internacionales, como Miami Vice, Ceguera, y recientemente la serie El hipnotizador, de HBO.
“Esto es complementario, no agrede el desarrollo de cine local o las políticas de mercado local, porque es para el mercado internacional”, puntualizó Aznárez. “Es algo apolítico. Lo está impulsando Economía porque quiere el desarrollo de inversiones y la generación de mano de obra calificada. El audiovisual tiene bastante consenso a nivel político, la dificultad reside en la reforma de la ley. El proyecto no se aprobó en Senadores aún porque no se ponen de acuerdo. A veces nos quejamos de llenos, porque proyectos hay, lo que no hay son políticos que tengan visión más allá de los cinco años de gobierno”, criticó Aznárez.
Estudios, escuela y festival.
El proyecto fue diseñado por el estudio del arquitecto Martín Gómez Platero. El predio, que se ubicaría cerca del Centro de Convenciones, tendría unas 30 hectáreas para dos estudios insonoros, una calle con características internacionales y el simulacro de un barrio residencial con ocho casas. Dispondría de estudios para efectos especiales y dos edificios multipropósito para las empresas internacionales con personal idóneo local. La tercera pata del proyecto sería un festival de cine que atraiga la mirada a la región.
Martín Papich, director del Instituto de Cine y Audiovisual del Uruguay (ICAU), opinó que “aunque no hay acuerdo absoluto, en general la visión es favorable. Ojalá que los tiempos sean lo más breves posible”, dijo.
Aznárez fue socio de El Camino Films, productora local de Ceguera y Speed of Thought, y trabaja con el realizador uruguayo que vive en Los Ángeles, Leonardo Ricagni (El Chevrolet, Indocumentados, A dios Momo). “Vemos cómo se evapora una oportunidad única, porque Argentina empieza a estar de vuelta en los mercados internacionales. Esto desanima mucho. Estamos en vueltas desde hace tres años y no logramos que el Parlamento avance. Por intereses de algunos, se nos pasa una oportunidad”, se lamentó Aznárez.
Para Aznárez, el “cine negocio” y el “cine cultura” son compatibles. “Uno financia al otro. Se generan recursos porque nosotros vamos a pagar un canon. Además, una vez que se empiece a conocer al país como plaza seria y formal para producir contenidos, van a venir los inversores para ver qué contenidos propios tenemos. Hoy es difícil porque no hay industria y cultura de cine nacional. Entonces es difícil conseguir inversores que financien una película. Podría generarse una industria autosustentable, que vuelque fondos al sector, sin necesidad de subsidios”.
El proyecto tomó como modelos exitosos los de Australia y Nueva Zelanda. Entre los puntos fuertes está promover a Uruguay en lo turístico y darle actividad al balneario esteño fuera de temporada. “Maldonado tiene todo: la fuerza de la mano de obra para cubrir todos los puestos que se van a necesitar y la infraestructura ociosa casi todo el año, con sets naturales”.
Estancado y rezagado.
“Este proyecto no beneficia a la producción nacional, es lo que discutimos nosotros”, dijo a Búsqueda Diego Fernández, vicepresidente de la Asociación de Productores y Realizadores de Cine del Uruguay (Asoprod). “Va por otro carril, no está hecho para empresas de acá. Para cualquier productor es inaccesible establecerse fijo en una zona franca. En segundo lugar, lo que hacemos son coproducciones, que inevitablemente tienen una parte local, y esto es solo para afuera. Prácticamente nos pasa de costado”. Fernández dijo que más que cuestionar el proyecto, ve la carencia de una política integral para el sector. “Sería decir ‘como se necesitan inversiones, hagamos esto’, pero no estamos haciendo las cosas bien y el sector está estancado y rezagado”.
Por otro lado, Asoprod no ve claro que el canon se destine al sector. “Generalmente va a Rentas Generales, y cuando pretendés que se vierta para desarrollo del sector, terminás compitiendo con la educación y la salud. Y nunca hay plata, la prioridad es otra”.
Otra limitación que ve Asoprod es que en la zona franca se puede filmar fuera del predio solo un 25% de lo producido. “Una de las potencialidades más grandes de Uruguay son sus exteriores y las distancias cortas. Tampoco vamos a explotar esto. Tendría más sentido que todo Uruguay fuera una zona franca audiovisual”.
Para Andrés Mailhos, presidente de la Cámara Audiovisual del Uruguay (que reúne a canales y productoras de cine, publicidad y animación y contenidos), el proyecto “amplía el abanico de opciones que podría ofrecer el país en producción” porque agrega infraestructura y habilita a presupuestar proyectos más grandes. “En términos de inversión, para Uruguay creo que es bueno, independientemente de la industria audiovisual. Este y el de la salud, si no se hacen acá, se terminarán haciendo en otro lado”. Mailhos concordó con Fernández en que hasta ahora “no hubo una política definida para establecer la industria audiovisual como interés del Estado, como sí sucedió en Colombia, Nueva Zelanda o Chile. Estamos rezagados”, concluyó.