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Los rumores y las especulaciones corrieron frenéticos durante casi toda la jornada del jueves 2, cuando se supo que el presidente de la República, Luis Lacalle Pou, estaba reunido en la estancia presidencial de Anchorena, en Colonia, junto con el ministro del Interior, Luis Alberto Heber, y a su par de Defensa, Javier García. No era una reunión de agenda. No estaba prevista por el servicio de comunicación de la Torre Ejecutiva. Entonces, en los corredores de la política se empezó a hablar apresuradamente de un posible enroque entre la conducción de los ministerios, de un cambio de timón, de un volantazo en materia de seguridad pública que incluyera un despliegue militar. Nada de eso. Y quizás todo lo contrario.
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Tras ese encuentro en Anchorena, que duró todo el jueves y continuó durante buena parte del viernes, lo que hubo, más allá de una larga charla sobre cuestiones generales de gobierno, fue un respaldo explícito a la gestión del ministro Heber. Y también una estrategia deliberada de salir a rebatir el relato de la oposición sobre la inseguridad. Eso quedó de manifiesto en cada salida pública posterior de los principales actores del gobierno. Desde el presidente para abajo.
Esta acción discursiva coincidió con la previa de un llamado del Frente Amplio para que Heber diera explicaciones en la Comisión General del Senado sobre la escalada de homicidios registrados en los últimos meses. El oficialismo ambientó esa interpelación a la gestión del ministro del Interior con una decidida contraofensiva que se basó en cuestionar lo que hizo el Frente Amplio durante los 15 años de su gobierno para paliar la inseguridad. Una a una fueron sucediéndose las voces del gobierno con un discurso casi idéntico. El que abrió el fuego fue el propio presidente Lacalle Pou. Lo hizo el domingo 5, el mismo día que en un plenario nacional del Frente Amplio varios de sus dirigentes afirmaban que había una “emergencia” en seguridad y que los problemas no se resolvían con “discursos duros” y “medidas ineficaces”. Lacalle Pou tomó el guante.
“No hay que ser obtuso, decir que todo está bien es una falacia y nadie lo creería. Ahora, decir que algunas cosas empeoraron no es cierto, por ejemplo, en materia de seguridad. Lo bueno es manejarse con cifras objetivas”, señaló, durante la Asamblea Anual de la Sociedad Fomento y Defensa Agraria Rincón del Cerro.
La embestida del gobierno siguió el lunes. El ministro García, otro de los que estuvo en esa cumbre de Anchorena donde se habló específicamente de no dejar instalar ni dejar crecer relatos frenteamplistas, también respondió a la declaración del plenario del Frente.
“¿Cómo se puede hablar así, sueltos de cuerpo, después de 15 años de gobierno de una crisis de inseguridad?”, se preguntó. Y siguió: “Estuvieron 15 años en el gobierno, nosotros apenas vamos dos y meses, en el medio de una pandemia y han bajado todos los índices en materia de violencia y criminalidad”. Luego, admitió que el gobierno tenía “un problema” con los homicidios pero destacó que se mejoraron los datos en rapiñas, hurtos y abigeatos.
El martes, sin sorpresas, el oficialismo se abroqueló durante el llamado a sala de Heber, que se extendió por algo más de 10 horas. El ministro volvió a hablar de su famoso plan estratégico de inteligencia contra el narcotráfico, aunque pidió que sus palabras estuvieran bajo reserva durante la sesión. “El gobierno presentó una hoja de ruta y viene cumpliendo sus objetivos. Respaldamos en su totalidad la gestión del Ministerio del Interior y la de la Policía Nacional”, anunció el senador blanco Gustavo Penadés. Por el mismo camino fueron los senadores Jorge Gandini y Sergio Botana, con encendidos discursos a favor de la gestión de Heber.
La estrategia del ministro y su equipo, en sintonía con las declaraciones previas, fue la de comparar gestiones y centrar la respuesta en la administración del Frente Amplio. Heber dijo que si se equiparan los primeros 27 meses de gobierno frenteamplistas con igual período de la actual gestión se redujeron distintos tipos de delitos como homicidios, rapiñas, hurtos, abigeato y violencia doméstica. Si se compara los años 2019 contra el 2021, siguió, los homicidios bajaron 23,7%, los hurtos 19,9%, las rapiñas 18,8%, la violencia doméstica 1,3% y el abigeato 36,4%. Heber pareció pararse en su butaca. “¿No se ve esto? ¿No existe? ¿O hay una disposición política de no verlo, no reconocerlo?”, reclamó.
El ministro también citó un informe del Observatorio Nacional Sobre Violencia y Criminalidad. El estudio muestra que en mayo de 2022 hubo un incremento de homicidios pero también un descenso en la cantidad de asesinatos si se comparan los primeros 27 meses de este gobierno con los últimos 27 meses del gobierno del Frente Amplio. “La oposición no está viendo la realidad. Hubo un total de 741 homicidios en estos 27 meses de nuestra gestión, el Frente Amplio en los últimos 27 meses tuvo 905 homicidios”, subrayó el ministro.
Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS
Sencillamente inaceptable
Más allá de que ninguna de estas respuestas conformó a la oposición —el senador frenteamplista Luis Rubio declaró que Heber tiene una “actitud negacionista” y una “percepción paralela de la realidad”— también hubo fuego amigo. Desde las filas de Cabildo Abierto hubo un tibio respaldo, de orden, casi que protocolar, y una fuerte crítica a los datos que rodean a la seguridad pública.
“Para nosotros los números actuales del delito son sencillamente inaceptables como lo deben de ser para la inmensa mayoría de los uruguayos. Por supuesto que los números del delito, anteriores a esta administración, eran mucho peores que estos. Pero todos ellos son inaceptables y hay que trabajar muchísimo, lo ha dicho el señor ministro, que estamos recién en el camino para mejorar esa realidad”, dijo el senador y líder cabildante Guido Manini Ríos.
Luego, en declaraciones a Radio El Espectador profundizó en esa idea: “Hace 20 años hubiera sido para correr a todas las autoridades del Ministerio del Interior. Pasa que hemos ido aceptando el agravamiento, como la rana cuando le van calentando el agua, y ya no nos damos cuenta del punto en el que estamos”.