Aunque tanto los depósitos como los créditos totales disminuyeron el año pasado, los bancos en general incrementaron sus ganancias, apuntaladas en gran medida por la valorización del dólar. No fue estrictamente por los negocios generados y la rentabilidad sigue siendo modesta, aclaran sus ejecutivos. Para el 2019 predomina un cauto optimismo, sobre todo ante lo “desafiante” que, según algunos, será el panorama para la economía uruguaya.
Según los cálculos de Búsqueda, a fines de 2018 en los bancos había depósitos y otras obligaciones con el sector no financiero por US$ 29.229 millones. Si bien hubo un descenso brusco en el último mes —principalmente por retiros netos en Itaú y Santander—, en todo el año el descenso fue de US$ 1.503 millones (–3,8%). El stock de préstamos a fines del año pasado se ubicó en US$ 15.565 millones, unos US$ 184 millones menos (–1,2%) que al cierre de 2017. Sobre todo por el contexto de tasas de interés relativamente bajas, en los últimos años el negocio de los bancos se ha ido nutriendo cada vez más de las comisiones por servicios, y no solo de captar dinero y prestarlo.
Públicos
Ese banco estatal —el mayor del sistema— ganó US$ 464 millones en 2018, una cifra sin precedentes para la institución. En 2017 había registrado utilidades por US$ 175 millones. En un comunicado explicó que la evolución del dólar durante 2018 tuvo un impacto “importante” en esa mejora, dada la mayor posición en esa divisa que tuvo el BROU.
Informó, por otro lado, que registró un resultado de gestión (que descuenta los impuestos a la renta empresarial y al patrimonio, y no considera los ajustes por valuación de la moneda extranjera y la unidad indexada e inflación, que a su vez afectan la determinación de la carga impositiva) de US$ 368 millones, un monto 55% superior al del año anterior.
El presidente del BROU, Jorge Polgar, declaró a Búsqueda que para el 2019 se proyecta un resultado de gestión similar. Ello se daría en el contexto de un “leve” aumento del volumen de depósitos y créditos, con niveles de morosidad similares a los registrados el año pasado (5,5% de la cartera en diciembre)
Agregó que la entidad se propone “continuar promoviendo el ahorro de las familias”, sobre todo a través del producto Ahorro en Sueldo, así como el acceso al crédito “con las menores tasas del mercado”. Otra meta es crecer en el segmento de micro, pequeñas y medianas empresas, tras haber sumado alrededor de 15.000 en los últimos dos años.
En cuanto a la gestión interna, Polgar destacó que seguirá adelante con los cambios organizacionales y de procesos buscando “aumentar su eficiencia y productividad”, y así poder ofrecer precios más competitivos. Durante 2018 el BROU adoptó un nuevo sistema informático central (core) —lo que en un principio provocó distorsiones en la operativa para algunos clientes— como parte de esa modernización interna.
Por su parte, el Banco Hipotecario, el otro público del sistema, fue de los pocos que redujeron sus ganancias en 2018 (US$ 56 millones) respecto al año anterior.
Privados
Salvo la pequeña sucursal local del Nación Argentina, todos los bancos privados dieron ganancias en 2018. Y la mayoría mejoró sus resultados respecto al año anterior.
Pero, según explicó una fuente bancaria, fueron resultados “excepcionales”, ya que la depreciación del peso uruguayo significó un menor pago de impuestos (sobre todo a la Renta de las Actividades Económicas), por lo que la presión fiscal en el total del sector se redujo a la mitad del 2017. A la vez, esa evolución cambiaria supuso ganancias por la posición financiera en dólares de cada institución.
“Si bien el resultado de la banca es muy bueno, el crédito y los depósitos caen medidos en dólares. Al final el negocio no crece y vemos un resultado que está muy apoyado en el efecto tipo de cambio y la suba de tasas internacionales”, puntualizó.
De todas maneras, varios bancos vislumbran nichos de oportunidad, y algunos hasta anticipan “algo” de dinamismo por efecto de las elecciones de este año.
Desde Santander destacaron que el banco logró un crecimiento de 13% en créditos, con un aumento de 24% en el sector familias. Para este año prevé una suba algo por debajo en el financiamiento al consumo e hipotecas.
Mantendrá una política de “caso a caso” frente a los problemas de pago del sector empresarial, aunque prevé un panorama mejor para los clientes del agro. Estima que la morosidad de su cartera total seguirá en 2%.
Itaú tuvo una ganancia de US$ 124 millones, la mayor entre los bancos privados. “El resultado operacional del banco creció en el entorno del 20%. Hubo un aumento de la remuneración de los depósitos excedentes debido a las subas de las tasas en dólares, una alta participación de los ingresos por servicios en los ingresos totales, cuidado en el manejo crediticio que se refleja en un menor crecimiento de las previsiones y un fuerte control de los gastos, poniendo foco en los proyectos que son estratégicos para el futuro del banco”, señaló a Búsqueda su subgerente general, Carlos Ham.
Para 2019 espera “estabilidad” en los depósitos así como el volumen de créditos, y un nivel de morosidad que “sin dudas” va a aumentar, agregó. En materia de rentabilidad de la industria en general, acotó que sigue “por debajo de lo que sería esperable por los accionistas”.
Scotiabank prevé un año “desafiante”, ya que los indicadores macroeconómicos “muestran un escenario de crecimiento muy moderado y de dificultades” para algunos rubros de actividad. En ese contexto, fuentes del banco señalaron que se espera un aumento “relativamente sostenido” de los productos y préstamos orientados a las familias, mientras que en el sector corporativo tendrá una postura “más selectiva” y cautelosa en algunos sectores, aunque no especificaron cuáles.
Podría suponer una buena noticia que se “consolide” la mejora del ritmo de actividad en los países vecinos, y a escala local el año electoral “puede agregar algo de dinámica”, comentaron.
La entidad seguirá adelante con la inversión en tecnología que permita seguir “ganando en eficiencia” y habilitando “las principales” operaciones bancarias a través de sus plataformas digitales. Agregaron que se vislumbra la necesidad de ser “flexibles” y “pensar el negocio de una manera distinta”.
Desde HSBC no prevén un “impacto relevante” en el negocio a causa de las elecciones de este año. Fuentes de ese banco aseguraron que apostarán a crecer en el negocio de comercio exterior, agro, préstamos inmobiliarios y financiación de proyectos de infraestructura.
Asumen, de todas formas, que las perspectivas para “algunos sectores de la economía se han deteriorado” luego de un año que fue “complejo” para el otorgamiento de préstamos. “Probablemente, 2019 nos deje un nuevo leve crecimiento de la morosidad, evidenciando este contexto desafiante de desempleo y competitividad de la economía”, dijo a Búsqueda Geoffrey Fichte, gerente general del banco.
La institución logró durante 2018 un resultado positivo de US$ 1,6 millones, revirtiendo la pérdida de casi US$ 10 millones del ejercicio anterior gracias a un agresivo plan de reestructura. Con eso, aseguran, lograron un crecimiento de 8% en ingresos y se ganaron “eficiencias al reducir nuestros costos y crecer la base de clientes”.
Como otros bancos locales, siguen apostando a la comunicación digital con sus clientes. “Es cierto que estamos en medio de un escenario desafiante, pero a pesar de eso vemos muchas oportunidades para crecer”, apuntó el ejecutivo.
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