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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáUn breve comunicado publicado en su página oficial dio cuenta la semana pasada del retiro de Tiger Woods del Genesis Open que comienza hoy en el Riviera Country Club de Los Ángeles y del Honda Classic, dos torneos donde estaba inscripto el ex número uno del mundo.
Luego de una ausencia de 17 meses de las canchas, Tiger regresó a la competencia oficial a fines de enero en el Farmers Insurance Open, donde con rondas de 74 y 70 golpes no pasó el corte clasificatorio. Un video que se ha viralizado muestra uno por uno los 74 golpes de Tiger de esa primera ronda donde se lo ve totalmente errático, acertando muy pocos fairways con su driver y fallando putts muy cortos.
Una semana después, por compromisos contraídos, Woods viajó 18 horas desde California a Asia para participar en el Dubai Dessert Classic. Una primera ronda de 77 golpes lo dejaba en el penúltimo lugar de las posiciones, donde los fríos números de la tarjeta mostraban trece pares, cinco bogeys y ningún birdie. Al día siguiente, tan solo una hora antes de su horario de salida, su representante Mark Steinberg anunció el retiro de Woods del campeonato. Más tarde en conferencia de prensa, Tiger declaraba: “Es muy difícil este momento para mi, lo reconozco. Necesito hacer una sólida ronda de golf, darme muchas oportunidades de birdies y esto no está ocurriendo. Estoy tratando de hacer el par de la cancha, con esa mentalidad salgo a jugar hoy por hoy, cuando lo logre en varias oportunidades, recién ahí podré pensar en números rojos”. Al mundo del golf le cuesta asimilar estas palabras de quien fuera el dominador absoluto de este deporte por más de una década, ganador de 14 Majors y 79 torneos oficiales.
Se hace difícil explicar el puesto 693 que ocupa Tiger Woods de acuerdo al último listado oficial en el ranking mundial. Vale recordar que en su época dorada, Woods estuvo como número uno del mundo por espacio de 683 semanas, en un récord que difícilmente sea superado por un muy buen tiempo. Lo peor para Woods en este sentido sigue siendo su inactividad, ya que el resto de los golfistas ranqueados continúan jugando, por lo cual él sigue en caída libre en el escalafón mundial. Su mal momento deportivo siguió a los escándalos que se conocieron a fines del año 2009 a raíz de una sucesión de infidelidades conyugales que provocaron un divorcio con su esposa Elin Nordegren, con quien tuvo dos hijos.
Luego llegó el cambio de mánager, también de caddie y la contratación de un nuevo coach, Chris Como, tras una triste despedida a su entrenador más exitoso, Hank Haney.
Precisamente Haney, consultado por el actual momento de Tiger, afirmó: “Es difícil mantener el entusiasmo durante mucho tiempo cuando en algún momento lo perdiste”.
Por otra parte, Butch Harmon, quien fuera el primer coach de Tiger, aseguró que difícilmente vuelva a ser el mismo golfista de su época de esplendor. “Además hay que reconocer que los jóvenes golfistas del PGA Tour juegan cada vez mejor. Lo que sucedió en Dubai no es una buena señal, lo importante hoy es que él se mantenga sano”, afirmó el reconocido instructor.
Entre las razones de su caída están también las tres operaciones de espalda y dos de rodilla izquierda a las que fue sometido Woods en los últimos tiempos. Hoy, con 41 años y un físico muy castigado, las consecuencias están a la vista.
Ante esta nueva deserción de un campeonato, es una incógnita cuándo Tiger volverá a jugar, punto que el comunicado de su página no menciona.
Pero Tiger es Tiger y sigue siendo atracción juegue o no. Por eso, más allá de sus seguidores, las cadenas de televisión y los auspiciantes están expectantes de su eventual regreso a las canchas, lo que podría repercutir en una mejora de los ratings de las trasmisiones.
En los últimos cuatro años, Tiger jugó solamente 19 campeonatos oficiales del PGA Tour, falló el corte en seis de ellos y en tres directamente abandonó. Números que impactan cuando se observa que en sus mejores momentos Woods jugaba veinte torneos al año.
El ex número uno del mundo no jugó un torneo oficial entre agosto del 2015 y diciembre del 2016 cuando reapareció sin grandes luces en el Hero World Challenge, torneo benéfico que recauda fondos para su fundación.
La gran pregunta hoy es si podrá Tiger en estas condiciones recuperar su nivel. ¿Cuánto tiempo más podrá resistir operaciones, los dolores físicos permanentes, las rehabilitaciones? La ansiedad que tiene buena parte del mundo del golf para volverlo a ver ganar, la presión de los medios de la cual ya se habló y hasta las obligaciones con sus auspiciantes son también factores a tener en cuenta para su posible regreso.
“Mis médicos me aconsejaron que no juegue en las próximas dos semanas, que continúe con el tratamiento y que trate de que los dolores de espalda se calmen. Sinceramente esto no es lo que esperaba para mi regreso, estoy extremadamente decepcionado”, finaliza el comunicado de Woods.
Ante su deserción del Genesis Open y del Honda Classic, el Arnold Palmer Invitational a jugarse a mediados de marzo y por tratarse de una edición muy especial ante la desaparición física de Palmer, parece ser un torneo que puede servir como escenario para el regreso de Woods. Otra posibilidad que se especula es el Masters de Augusta, el torneo que más le atrae a Tiger, se juega del 6 al 9 de abril.