En los últimos tiempos, los jerarcas del gobierno se están enfrentando al desafío de tener que referirse en ámbitos públicos a una coyuntura económica deteriorada pero tratando de evitar alimentar el pesimismo.
En los últimos tiempos, los jerarcas del gobierno se están enfrentando al desafío de tener que referirse en ámbitos públicos a una coyuntura económica deteriorada pero tratando de evitar alimentar el pesimismo.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEllo, además, está requiriendo de un trabajo coordinado con sus equipos de comunicación, que en conferencias y ruedas de prensa frenan posibles preguntas incómodas o preparan comunicados resaltando datos positivos. El martes 5, por ejemplo, en el marco de un evento para evaluar el trabajo del Centro de Estudios Fiscales, el subsecretario de Economía, Pablo Ferreri, se negó a contestar sobre la polémica en torno a las pautas salariales y solo declaró acerca de la importancia de los análisis hechos por esa entidad para el diseño de políticas que entre otras cosas ayudaron a mejorar la equidad. Por la tarde, en base a esa ronda con periodistas la Presidencia de la República difundió una nota titulada “Ferreri confirmó que Uruguay es el país con la mejor distribución de riqueza en América Latina”.
Ayer miércoles 6 el presidente del Banco Central (BCU), Mario Bergara, al hablar en un foro con empresarios, dijo: “Prácticamente no estamos creciendo, vamos a demorar un poco en crecer a tasas decentes”, pero la economía cuenta con una “plataforma razonable” frente a shocks y eso “se está probando”.
“Cuando uno ve las crisis que generaron, los shocks de 1982 y de 2002 no fueron significativamente más grandes de los que estamos atravesando hoy. Sin embargo, los impactos sobre la economía uruguaya fueron devastadores”, remarcó. Y agregó: “Comparado con los vientos actuales, el de 2001 y 2002 era modestito, y nos barrió”.
Para el equipo económico, el manejo de la comunicación se hace más fácil cuando lo que se divulgan son indicadores con una evolución positiva, como los conocidos en los últimos días.
En mayo el gobierno central tuvo un peor desempeño financiero que un año atrás, pero ello fue más que compensado por los mejores resultados de las empresas públicas. Como consecuencia, el déficit fiscal medido en períodos de 12 meses se redujo a U$S 1.953 millones, equivalente a 3,7% del Producto Bruto Interno (PBI). El desequilibrio anual había alcanzado a 4% en abril (depuradas distorsiones contables).
Al disertar ayer en un evento organizado por la Cámara Oficial Española de Comercio, Industria y Navegación de Uruguay, el presidente del BCU dijo que actualmente el foco de las preocupaciones de las autoridades económicas es lograr una adecuación fiscal, si bien el ajuste propuesto en el proyecto de Rendición de Cuentas y otras vías “apenas llega” a un punto del PBI. Opinó que el tamaño de la corrección “importa” porque si bien “no es sexy ni popular”, llega “a tiempo”, no como sucedió en otros momentos según dijo.
“Estamos convencidos de que no peligra en absoluto el investment grade en Uruguay en la medida que continuemos con una línea consistente de desarrollo, crecimiento y de política económica”, enfatizó el jerarca.
Otra variable que mostró una ligera mejora fue la inflación, al moderarse en junio.
El Indice de Precios al Consumo (IPC) aumentó 0,40% respecto a mayo, el menor registro en lo que va de 2016. La suba fue de 7,09% en todo el semestre, informó el martes 5 el Instituto Nacional de Estadística (INE). A su vez, la tasa de 12 meses se situó en 10,94%, un nivel similar al del año móvil a mayo (11%).
En solo medio año el alza de precios acumulada superó el 7% fijado por el gobierno como umbral del rango meta (que tiene como piso 3%) para todo 2016.
Bergara estimó que la desaceleración económica hará que el ritmo de aumento de precios vaya cediendo.
El ministro de Economía, Danilo Astori, marcó ayer en el canal TNU que es necesario combatir la inflación para que no se “coma” el salario, que a su juicio tuvo “mejoras impresionantes” en los últimos años. También dijo que los supemercados tienen una influencia “muy grande” en la formación de precios y que, además, tiene la convicción de que en algunos rubros que están siendo investigados hubo “abusos de posición dominante”.
Paralelamente, el INE divulgó ayer los resultados de la encuesta con información del mercado laboral a mayo. Si bien hubo más personas dispuestas a trabajar que en abril, la cantidad de empleos tuvo un incremento todavía mayor, por lo que la tasa de desocupación bajó ligeramente, en dos décimas de punto porcentual, a 7,9%. De todas maneras, ese registro —que representa a unas 140.500 personas— es medio punto más alto que en mayo de 2015.
En Montevideo el desempleo subió a 9%, pero en el interior bajó a 7% (desde 8,4% y 7,8% en abril en cada caso).
Para Bergara, los niveles de desocupación muestran un “proceso esperable” que no es “dramático” desde el punto de vista macroeconómico.
Astori expresó preocupación porque se perdieron 35.000 empleos.
Mientras, el INE informó ayer que el ingreso promedio de los hogares fue de unos $ 49.900 en mayo, un 3,2% real menos que un año atrás.