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    domingo 23 de junio de 2024

    Un anuncio promisorio por parte de la Unidad de Gestión de Deuda

    A mediados de setiembre, la Unidad de Gestión de Deuda y el MEF anunciaron el marco de referencia para la emisión de Bonos Indexados a Indicadores de Cambio Climático. A priori, este parecería ser otro acierto por parte de quienes manejan la deuda de nuestro país. A pesar de que todavía restan por conocerse las particularidades de estas emisiones, si tomamos en cuenta el complejo contexto global y la imagen con la que cuenta Uruguay hoy en día en los mercados internacionales, es probable que la decisión de emitir un bono con un cupón atado a criterios medioambientales sea una forma de mitigar las dificultades actuales y explotar las fortalezas.

    En los últimos años, la demanda por bonos con características "verdes" se ha incrementado de forma exponencial. El monto emitido de bonos atados a criterios medioambientales pasó de alrededor de US$ 50.000 millones en 2015 a casi US$ 500.000 millones en 2021. A su vez, entre los meses de enero y mayo, los inversores han retirado US$ 242.000 millones de fondos de deuda tradicionales, mientras que los que se manejan con criterios sustentables han visto ingresos por US$ 3.600 millones, lo que marca el apetito que existe actualmente por emisiones con estas características en un mercado en el cual la liquidez escasea.

    Cuando un país decide emitir deuda en dólares (asumiendo que esta va a ser la moneda), de forma simplificada, los intereses que se pagan sobre esta están compuestos por la tasa que ofrece un bono del Tesoro americano de similares características y un "spread soberano". El proceso de ajuste de la política monetaria en el cual se encuentra la Reserva Federal de Estados Unidos ha hecho que el acceso al crédito se vuelva sensiblemente más caro. Desde principio de año la FED ha estado elevando su tasa de referencia desde 0% a 3,25% en su última reunión, con el objetivo de poner un freno a la inflación. A su vez, el objetivo de llegar a 4,6% en 2023 llevó a los rendimientos de los bonos del Tesoro a los niveles más altos de la última década. En reiteradas ocasiones los miembros de la FED insistieron en que se van a mantener las tasas por encima del nivel neutral de 2,5% hasta lograr el cometido de llevar la inflación al 2%, una inflación que todavía se encuentra muy por encima del objetivo y no muestra señales consistentes de una caída, por lo cual esperamos que las condiciones financieras se mantengan ajustadas por un tiempo considerable. Pero no todas son malas noticias. La imagen positiva que Uruguay ganó tras el manejo responsable de la pandemia aún se mantiene. Esto se ve reflejado en el segundo componente mencionado anteriormente, el "spread soberano", el cual todavía se sostiene cercano a los mínimos históricos, aunque ha subido recientemente, lo cual es una circunstancia que debe ser aprovechada mientras se encuentre disponible.

    Para lo que resta de 2022, las necesidades de financiamiento superan los US$ 1.500 millones y los US$ 4.000 millones para 2023. En el correr del año la totalidad del financiamiento conseguido a través de títulos de deuda ha sido únicamente a través del mercado local, por lo cual va a ser necesario que parte del financiamiento en el corto plazo provenga de mercados internacionales. En un contexto muy complicado para los mercados financieros en general y particularmente para la deuda, Uruguay debería aprovechar esta oportunidad que todavía se encuentra disponible.

    La demanda por deuda de países emergentes en general se mantiene deprimida, pero la receptividad que ha tenido hasta el momento el anuncio de una emisión con características sustentables en inversores extranjeros fue positiva. Como mostrábamos anteriormente, el apetito por instrumentos de carácter sustentable se mantiene al alza, mientras que el resto de los sectores ven salidas en sus flujos y el rendimiento que exigen los inversores por deuda uruguaya todavía se mantiene a niveles comparativos bajos. La emisión de bonos "verdes" no debería demorarse dado el contexto actual y podría ser una oportunidad de conseguir financiamiento a niveles favorables aún en un ambiente muy complejo para los países emergentes.

    Franco Mercatini 

    Head of Research Latin Securities

    Economía
    2022-10-05T16:24:00