• Cotizaciones
    sábado 21 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Un bestiario entre la parodia y el dolor

    Horacio Guerriero exhibe sus pinturas y carbonillas en el Museo Zorrilla

    No es la primera vez que Horacio Guerriero exhibe obras con seres metamorfoseados en su doble condición humana y animal. En 2022 su exposición Bichos al carbón incluyó caricaturas de personalidades de la cultura, de la política y del deporte, animalizados por algún aspecto de su fisonomía o de su temperamento. Esa muestra llevaba la firma de Hogue, la más conocida por sus caricaturas políticas en prensa nacional e internacional y por sus ilustraciones para libros y revistas. Pero en paralelo y desde hace más de 30 años el artista viene trabajando en dibujos y pinturas en las que lo animal predomina. Son obras a veces monstruosas, a veces irónicas y siempre espectaculares. Algunas habían aparecido en su muestra Animales (2017), pero ahora este particular bestiario creció en su costado artístico y se instaló en el Museo Zorrilla. La exposición, con curaduría de María Yuguero, se llama Zoo y sus obras las firma Horacio Guerriero, aunque Hogue no las ha abandonado.

    Lo primero que impacta son las grandes dimensiones de estas piezas, que parecen necesitar un espacio mayor para ser exhibidas. Después impacta el color rojo sangre de algunas pinturas que se mezcla con matices oscuros y blancos y se intercala con los dibujos en carbonilla. “El trabajo con carbonilla es de una gran precisión, pero en las pinturas importa lo gestual, lo que chorrea, son trabajos expresionistas y muy dramáticos por el color”, explica Yuguero a Búsqueda. A veces las figuras desaparecen envueltas en un torbellino de color o dejan ver solo un cuerno, un pico abierto, algún ojo. El cuerpo humano o animal está en muchas piezas más sugerido que dibujado, lo que aumenta la sensación de criaturas amorfas e indefinidas. En las carbonillas las figuras son más nítidas y también la simbiosis humano-animal: un hombre sin cabeza encima de un cerdo, un rinoceronte con brazos, una mujer enorme que surge del interior de un caballo de Troya medio destruido. Para Yuguero, en estos dibujos están las huellas del caricaturista. “La figura del hombre sin cabeza es totalmente solemne, pero el cerdo se ríe pataleando en el lodo. Lo mismo esa mujer muy gorda que yo bauticé como Valquiria parece mirar desafiante mientras aplasta el caballo. Es el espíritu de la caricatura”.

    La curadora y crítica de arte tiene una larga trayectoria en prensa, donde trabajó sobre todo en los años 90, y también como gestora cultural. Dirigió hasta el 2020, y durante 22 años, la Sala Carlos Federico Sáez del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, y en su proyecto el dibujo tuvo un lugar importante. En 2017 allí expuso Hogue su muestra Animales y Yuguero fue también la curadora. “Él siempre tuvo al dibujo como forma de expresión en paralelo a su trabajo como caricaturista. En los años 80, era una de las tres figuras más importantes junto con Fermín (Ombú) y Arotxa. Hace unos 20 años lo invité a hacer una muestra en la sala y le dije: ‘Quiero dibujos, no caricaturas’. En el momento no lo hizo, pero él me escucha, y en ese momento me escuchó. Un día me dijo: ‘Durante no sé cuánto tiempo no pude hacer una sola raya’, pero estaba pensando”.

    Para el cuidadoso catálogo de Zoo, con diseño de Bettina Díaz, Yuguero escribió un extenso artículo con un título muy borgeano: El otro, siempre, que alude a la doble condición Hogue/Guerriero, igual que a la doble condición de los seres por él creados. “En cada individuo habitan otros diversos: la creación de mundos imaginarios, producto de la fantasía, perfila intentos denodados de exteriorización del mundo interior y de su reversión”, dice al comienzo del texto, salpicado de citas de escritores y pensadores que otorgan a las obras variadas posibilidades de interpretación.

    La muestra va acompañada de un video en el que una pareja de bailarines danza una especie de parodia tanguera con sus caras y cabezas cubiertas con picos y cuernos. En los dibujos en carbonilla, esta danza tiene algo sombrío: la pareja mujer-animal está también unida a troncos de árboles de un bosque seco y despojado de hojas. “El ciervo, animal presa de cacería, es la figura masculina en esta extraña danza erótica en la que la mujer se oculta, como ocurre a menudo en la imaginería durante la peste negra”, escribió Yuguero, quien encuentra antecedentes mitológicos en esta pareja con el ciervo arraigado en la tierra y la mujer con su pulsión sexual estéril. “La técnica es de absoluto realismo: luces, trazo detenido, esmerado, con definición predominantemente lineal”, agrega sobre estas piezas.

    “En la muestra están los que a mí me hacen feliz”, dice la curadora al preguntarle por una bailarina solitaria con su tutú de ramas como espinas que aparece en el catálogo pero no en la exhibición. “Yo selecciono siempre en base a pautas formales. Los textos escritos y los análisis los dejos siempre como en una segunda instancia o a lo sumo en una instancia paralela, pero lo visual para mí es fundamental. No me importan los discursos en una muestra de arte. La idea es que el espectador se enfrente a la obra y que sea la obra la que le evoque imágenes o reflexiones. Para una muestra elijo lo que está mejor hecho, es decir, voy a la parte estética, al color, a la línea, a la mejor composición”.

    Hay algo también doloroso en estas piezas de Guerriero. Puede ser un pie de bailarina deformado que sangra, un torso que muestra sus costillas excesivamente marcadas, un hombre-pájaro-árbol con sus brazos extendidos, como crucificados, un pico abierto como si necesitara aire. Estas obras conviven con las otras, las que tienen el dejo irónico que señala Yuguero. Porque nada es de una sola pieza en Zoo, en eso hay algo muy parecido a la vida. “Vivir es ser otro”, escribió Fernando Pessoa, y esa es una de las citas que aparecen en el catálogo. El gran poeta portugués sabía muy bien de desdoblamientos y hubiera disfrutado al contemplar esta muestra.

    // Leer el objeto desde localStorage