Todo empezó el sábado 18 de enero durante el lanzamiento de campaña del precandidato blanco Luis Lacalle Pou en La Paloma. Antes de empezar el acto llegó una carta de su principal competidor, Jorge Larrañaga, en la que le deseaba suerte y hacia votos por la unidad del Partido Nacional en las elecciones internas. Una semana después, el sábado 25, Larrañaga lanzó su campaña en el Hotel Radisson de Montevideo y Lacalle Pou aprovechó para devolverle el gesto y redoblar la apuesta. Lo invitó a un acto conjunto entre todos los precandidatos nacionalistas. “Compartimos tu sentido de fraternidad y hacemos de él una herramienta efectiva para proponerte organizar a través de nuestro Directorio un gran evento conjunto con todos los precandidatos, previo a los actos centrales que se desarrollarán a partir de marzo por parte de cada sector”, le escribió. No hubo una respuesta inmediata. Y pasaron varias semanas hasta que se definiera una fecha y un lugar para concretar el acto. Fuentes de los comandos de campaña de ambos precandidatos confiaron a Búsqueda que a Larrañaga no le cayó del todo bien la propuesta. El líder de Alianza Nacional entiende que ya hubo instancias públicas para reflejar la unidad de los precandidatos: una en la última convención blanca y otra durante el homenaje al general Leandro Gómez en Paysandú. “El gran acto de unidad se tiene que dar el 1º de junio, después de las internas, cuando esa misma noche se acuerde la fórmula para las elecciones nacionales”, comentó Larrañaga a Búsqueda.





