La comisión de economía fue escenario de los planteos de varios sectores que pidieron un “giro a la izquierda” y hasta cuestionaron el proyecto original de programa de gobierno por su “talante neoliberal”
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá“¡Vengo a criticar y vengo a protestar!” comenzó diciendo uno de los oradores más aplaudidos, que participó en la comisión de economía del VI Congreso Extraordinario del Frente Amplio “Hugo Cores”. “En el documento hay frases que tienen un talante neoliberal”, protestó otro de los delegados de los comités de base en referencia al programa de gobierno que se discutió el sábado 23. Con esas palabras ambos sintetizaron el sentir de los representantes de la fuerza política que reclamaron “un giro a la izquierda” y que, en notoria mayoría, confrontaron con los defensores de la línea económica en torno al Frente Líber Seregni.
El ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker, llegó a Casa de Asturias, la sede de la comisión, unas horas después de que empezaran a exponer sus puntos de vista los distintos representantes de la coalición. “La cosa está picada”, comentó apenas entró. Olesker se refería a lo que estaba pasando en el Club Cordón, donde tenía lugar la comisión que trataba los aspectos educativos del programa del Frente Amplio (FA); desde allí venía el jerarca, según pudo saber Búsqueda.
Unos minutos después de haber ingresado a la Casa de Asturias le tocó el turno de hablar. La “economía social” debe ser “planteada como una alternativa al sistema capitalista”, enfatizó durante su discurso. Los proyectos autogestionados (dirigidos por sus propios trabajadores en cooperativa) ”deben de tener la capacidad de captar a todos los sectores” y no solo los “vinculados a las cooperativas de producción o de vivienda”, dijo y añadió: La “institucionalidad” de la economía social “debe de ser única” y tiene que “estar ligada a la centralidad del gobierno y no a un ministerio en particular”.
Olesker reconoció que en Uruguay “es difícil” crear nuevos ministerios, pero insistió en darle más espacio a la “economía solidaria” en un eventual tercer gobierno del FA, según varios dirigentes que participaron en la comisión consultados por Búsqueda. Tiene que haber “mejoras fiscales, subsidios parciales o totales para el cambio intercooperativo o intereconomía social” y eso “no está” en el programa de gobierno, reclamó el ministro. Se debe darle más autonomía al Fondo para el Desarrollo (Fondes) y establecer un “mínimo para su presupuesto”; el Fondes no debe de estar “sujeto a decisiones coyunturales” y “debería transformarse en (un órgano) independiente”, para “garantizar que la autogestión sea una fuente prioritaria de recursos”, destacó.
“Hay que poner lo social por delante de lo productivo y por delante de lo económico”, remarcó por su parte quien fue director de la Oficina y Planeamiento y Presupuesto (OPP) durante el gobierno de Tabaré Vázquez, Carlos Viera, quien también participó en la comisión.
El diputado Juan Labat, que fue en representación de Corriente de Acción y Pensamiento-Libertad, a-puntó su discurso en una dirección similar a los otros dos dirigentes: “Es absolutamente fundamental en el próximo gobierno mejorar las capacidades del control del Estado”.
De esa manera expresó el sentir de la mayoría de los 200 participantes que concurrieron a esa comisión. El reclamo por un “giro tributario” con “más impuestos” y “menos beneficios” al “gran capital” fue otra de las reivindicaciones más formuladas en la comisión. La política económica desarrollada durante los dos primeros gobiernos frenteamplistas, caracterizada por el liderazgo del actual vicepresidente Danilo Astori, fue defendida solo por delegados vinculados al Frente Líber Seregni, entre los cuales estaban el titular de la Dirección General Impositiva (DGI), Pablo Ferreri, en representación del Nuevo Espacio, y el diputado Alfredo Asti, en representación de Asamblea Uruguay.
“En el Frente hemos llevado una política económica que nos ha permitido redistribuir, pero también crecer”, fundamentó Ferreri: “No es casualidad que eso ocurra en un momento en que Uruguay triplica sus exportaciones” y hay “inversiones extranjeras de porte” como “nunca” hubo. “Tenemos que tener crecimiento y redistribución al mismo tiempo, no podemos romper ese círculo virtuoso en el que hemos estado en los últimos ocho años”, advirtió el funcionario. “Mayor equidad, mayor distribución de la riqueza, mayor justicia social (...) no implica herramientas concretas que dejen sin margen a quien tenga que llevar adelante un futuro gobierno frenteamplista”, dijo en alusión a las propuestas para establecer cantidades o porcentajes fijos de asignaciones presupuestales para algunos sectores. Y sentenció: “La reforma tributaria ya fue hecha”.
“Hemos escuchado algunos argumentos que no tienen realmente fundamento en la realidad”, argumentó por su parte Asti, quien se refirió a las críticas que recibieron los “incentivos a la inversión” promovidos y aplicados por el astorismo durante ambas administraciones del FA. El modelo impulsado hasta ahora es “un proyecto nacional de desarrollo que se basa en crecer distribuyendo y distribuir creciendo y que ha sido exitoso”, valoró el legislador.
Asti también chocó con la mayoría de los representantes acerca del Mercosur. “No nos alcanza que solo funcione en el papel”, cuestionó en su discurso, que fue muy poco aplaudido.
Algunos representantes del Partido Socialista (PS) también expresaron su apoyo a la plataforma de gobierno para un eventual tercer mandato del FA. “Estamos totalmente de acuerdo y compartimos en términos generales el documento que viene elaborado por la Comisión del Programa”, dijo el diputado Julio Bango en representación del PS.
Sin embargo, hubo delegados de su mismo sector que pidieron un “giro a la izquierda” y argumentaron que los “países desarrollados tienen más carga tributaria, muy superior a la que tiene este país”. “Nosotros necesitamos más recursos para los servicios: ¿Quién puede discutir que hay que darle más recursos a la salud y a la educación?”, planteó otro de sus dirigentes.
“Todos dicen que esto es un mamotreto”, dijo una de las delegadas en referencia al programa que se discutió en la instancia del sábado. “En el documento hay frases que tienen un talante neoliberal”, criticó otro de los representantes de los comités de base. En esta plataforma se sostiene que “con mayor presión tributaria va a haber menor inversión” y “eso no es así”; este “enfoque no debería estar “ y “proponemos que se elimine”, reclamó.
Otras de las propuestas más reiteradas durante la jornada fue la de realizar una reforma constitucional para incluir, entre varios puntos, el “concepto de solidaridad”. Esa iniciativa fue impulsada, entre muchos otros, por el histórico dirigente del Partido Comunista Wladimir Turiansky.
“La solidaridad tiene que estar incluida en la legalidad”, coincidió en tanto, uno de los cuatro delegados del PS, Gustavo Vázquez. “Nosotros queremos el juego democrático: que todo el mundo se pueda expresar”, sostuvo. “El problema es que la democracia nuestra está sustentada en una institucionalidad que tiene decenas de años de conservadurismo”, y por eso “hay que modificarla”, razonó. Si no, “nos vamos a encontrar con que cada cosa que propongamos, inclusive impuestos, van a aparecer anticonstitucionales” y “vamos a encontrar más problemas con la Suprema Corte de Justicia”. “La solidaridad tiene que ser parte de la Constitución”, exclamó.
Sobre las 15 horas la comisión inició un “cuarto intermedio” para negociar las propuestas programáticas que en materia económica elevarían al Plenario del Congreso. En clara minoría y en contra de la mayoría de los planteos, Ferreri, Asti y los demás integrantes del Frente Líber Seregni se retiraron de la comisión. En las horas siguientes, una serie de negociaciones de primera línea del oficialismo frenó algunos de los planteos que allí se habían impuesto.