Aunque algunos magistrados consultados sostuvieron que los diferentes puntos de vista son esperables en la interna de un gremio, evaluaron que el cruce por el impuesto dejó a la luz una diferencia más profunda sobre las cuestiones salariales, con un sector que pretende mayor firmeza para pelear las reivindicaciones y otro con un enfoque más moderado, que predomina entre quienes hoy tienen la mayoría en la comisión directiva.
Antes de esta disputa otro tema clave había causado división entre los magistrados: la carrera judicial. La directiva de la AMU apoyó la Ley Nº 19.830, aprobada el pasado setiembre, que introdujo los concursos como requisito para los ascensos, entre otros cambios. Sin embargo, algunos jueces rechazan que haya que hacer pruebas para ascender en la carrera y criticaron el respaldo de la AMU a la norma. Posteriormente, la Suprema Corte de Justicia anunció que presentaría un recurso de inconstitucionalidad contra la ley y la asociación una vez más se vio dividida sobre cómo posicionarse frente a esa decisión.
Más atrás en el tiempo, la salida del largo conflicto salarial que enfrentó al Poder Judicial con el Ejecutivo y el Legislativo, que implicó la firma de un acuerdo que aceptaba un aumento menor al que los jueces pretendían, ya había ocasionado discrepancias entre los afiliados.
Esas diferencias se traducen hoy en propuestas electorales que prometen “recuperar los derechos perdidos” y la “dignidad” salarial, atender las demandas de los jueces que enfrentan más carencias y recuperar la “confianza” de los asociados en el gremio.
Más derechos
“Con el correr de los años hemos notado y advertido que los jueces se sienten alejados de la asociación, que no encuentran ámbitos para poder canalizar sus demandas y participar en la búsqueda de soluciones”, dicen los postulados de la Lista 1994 que fueron divulgados entre los asociados. Por eso, prometen “una comisión directiva de puertas abiertas”.
Además, plantean que los jueces y juezas sufren “un fuerte rezago salarial” y proponen “como primera medida” oponerse a la “creación de nuevos impuestos” sobre los salarios. “La carga tributaria de nuestros ingresos es altísima, y ha llevado la dignidad de nuestras remuneraciones líquidas al límite”.
La presidente de la Lista 1994, Alexandra Facal, dijo a Búsqueda que el grupo está integrado por “jueces jóvenes que están en los cargos de inicio de la carrera y en cargos medios, no en cargos jerárquicos”.
“Básicamente porque entendemos que las necesidades y los problemas que tienen los jueces en el ejercicio de su función son mas apreciados por quienes los están padeciendo”, afirmó. “Tenemos también una fuerte incidencia de jueces del interior, porque entendemos que las necesidades mayores están ahí”, añadió.
Si bien varios integrantes de la Lista 1994 son nuevos en la actividad gremial —entre ellos su presidenta—, otros ya formaron parte de la directiva de la asociación en representación de la Lista 2, y algunos militaron anteriormente en la Lista 1.
“No es una cuestión de no sentirse representado por las otras listas, sino que fueron encontrando un interés más afín en este grupo”, dijo. “Es muy centralista este país. Y nuestra preocupación se centra mucho en los compañeros que están alejados de Montevideo”.
Para Facal “cualquier asociación tiene visiones distintas” y por eso no cree que haya una “división”. “Siempre hay puntos de vista diferentes, si no, nunca se saldría del statu quo”.
Bajo el lema Conciencia Colectiva la Lista 2 propone superar la “fragmentación y división” actual “siendo conscientes de la existencia de pluralidades de criterios, pero también siendo conscientes de que debemos preservar a nuestra asociación como ese lugar en que todos somos iguales por ser magistrados, sin importar grados y calidades”. En ese sentido sus postulados plantean fomentar la unidad y “afianzar la política de puertas abiertas con todos los asociados”.
Una de sus primeras medidas en caso de triunfar será convocar a una asamblea extraordinaria para “debatir sobre las diferencias existentes”.
“Queremos recuperar derechos que hemos perdido y queremos mejoras salariales”, dijo a Búsqueda la presidenta de la Lista 2, la jueza de Familia Especializada Lilián Elhorriburu.
La magistrada sostuvo que “hubo algunos temas que generaron muchas divisiones” en la asociación, en particular porque se “visibilizó la pérdida de muchos derechos”. Por eso, “algunos han perdido confianza en la asociación”, añadió, y es un proceso que su lista espera revertir.
“Queremos volver a la unidad, no nos vamos a poner en contra de nadie. Nosotros vamos desde la integración. Y seremos más firmes en la defensa de nuestros derechos”.
Mencionó como ejemplo que a los magistrados no se les reconoce el derecho al descanso —“trabajamos las 24 horas, los 365 días del año”—, que es imposible que las juezas puedan gozar del medio horario por lactancia y que las partidas que reciben para vivienda no reflejan los costos reales de los alquileres.
El ministro del tribunal de apelaciones penal Ricardo Míguez, que presidió la Asociación de Magistrados en representación de la Lista 2 y hoy la integra como “viejo referente”, afirmó que “la idea es unir, no separar. Y que la asociación tenga en cuenta todas las opiniones y no esté cerrada a una opinión única”. También destacó el fuerte vínculo que históricamente su lista tuvo con el interior.
“Fortalecida”
En 2016 fue la primera vez en 20 años que la Lista 1 —más identificada con los jueces de Montevideo— triunfó sobre la Lista 2. Dos años después, volvió a ganar. Ambos períodos estuvieron presididos por el ministro del tribunal de apelaciones penal Alberto Reyes.
Pese a los conflictos de los últimos meses, la agrupación se siente “fortalecida” y tiene la expectativa de triunfar por tercera vez consecutiva —con una activa difusión en redes sociales y hasta la distribución de merchandising—.
La presidenta de la lista, la ministra del tribunal de apelaciones civil Cristina Cabrera, dijo a Búsqueda que el objetivo es “mantener la unidad gremial”, y añadió que se buscará “profundizar la comunicación con los socios”.
“De pronto muchas acciones muy buenas que se han llevado a cabo por la directiva” no llegaron al conocimiento de los asociados, señaló.
El fin es “poder reconocer las necesidades de los socios en cada lugar del país y en cada categoría judicial”. Hizo énfasis a su vez en el interés por la “problemática de la mujer jueza”, y destacó que la lista está encabezada e integrada en su gran mayoría por mujeres. “También nos preocupa el salario, mantenerlo y mejorarlo en la medida de lo posible”, añadió, al igual que “seguir mejorando la carrera judicial”.
Cabrera afirmó que la Lista 1 “se ha fortalecido con la participación de mucha gente joven y del interior”.
Por otra parte, sostuvo que, si bien “el tema del impuesto por el Covid generó algunos descontentos, son avatares normales e inevitables”.
“Más allá de algunas personas que pueden no estar totalmente satisfechas, creo que la asociación dio una solución adecuada” al problema, afirmó. Si el impuesto hubiera sido prolongado en el tiempo o permanente, “hubiera recibido una respuesta más enérgica”, aseguró.
Respecto a la aparición de una nueva lista, la ministra dijo que se trata de una agrupación que se “ha venido gestando y profundizando desde tiempo atrás porque tal vez en su momento no se sintió representada por ninguna de las listas tradicionales”.
Cabrera señaló que ha escuchado que el nuevo grupo no tiene “una mirada muy positiva hacia los cargos jerárquicos porque entienden que serían la patronal del gremio”, en referencia a que los principales lugares de la Lista 1 están ocupados por ministros de tribunales de apelaciones. “Pero nosotros siempre hemos trabajado por el bienestar de todos sin importar la categoría y consideramos que el hecho de que la principal representación esté constituida por ministros de tribunales puede dar independencia frente a otras instituciones jerárquicas”.
Y concluyó: “Bienvenida sea la pluralidad mientras la contienda se haga con respeto”.