En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Cada tanto, a las oficinas de la Corporación de Protección del Ahorro Bancario (Copab), en la calle Treinta y Tres, en Ciudad Vieja, llama por teléfono o toca timbre algún exahorrista que tenía depósitos en bancos que quebraron en el 2002 o los sucesores de alguna persona fallecida y pregunta cómo seguir el trámite para recuperar el dinero. La respuesta que reciben los desanima: queda poco y nada para rescatar.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
A 20 años del feriado bancario decretado el 30 de julio del 2002 y extendido luego por 72 horas, la Copab está en una etapa final de recuperación de activos de los bancos fundidos. Pero como todavía hay juicios iniciados por exclientes del Comercial (BC), el Montevideo (BM) y el Caja Obrera (BCO) sin resolverse el cierre formal de la liquidación no se concretará a corto plazo.
Según datos aportados a Búsqueda desde la Copab, actualmente quedan algo más de 1.400 titulares de cuentas con saldos por cobrar. Pasados tantos años, en general esas personas y sus sucesores asumen que es dinero virtualmente perdido. “La mayoría tiene el duelo hecho” respecto a aquellos ahorros, dijo una fuente. Los casos y situaciones son diversos. Por ejemplo, entre los afectados está el que vendió su casa “tres días antes” del cierre de los bancos y parte del dinero por la transacción la perdió.
Corrida y liquidación
Más allá de las peculiaridades de cada crisis —desde el primer banco quebrado en Uruguay, el Mauá, junto con otros, en 1868, hasta los fundidos en 2002—, todas tuvieron similitudes en su origen, sostiene el licenciado en Ciencias Políticas Jaime Yaffé: la “salud y la liquidez” del sistema siempre dependió del “flujo de divisas” provenientes de afuera. Y la “secuencia que va del desequilibrio externo en cuenta corriente a la corrida bancaria, el salvataje (de bancos públicos y privados) y el endeudamiento externo, pasando por las insuficiencias en el control de la operativa financiera” y por la “generalización de la desconfianza de los agentes, es una constante que aparece en todos los casos revisados”, escribió en 2003 en un boletín de la Asociación Uruguaya de Historia Económica.
Atizado por una crisis económica y política en Argentina, de todo eso hubo en el transcurso del 2002 en el BC (además, en su caso, de una estafa cometida por los hermanos Rohm, accionistas del banco) y los otros dos, que pertenecían a la familia Peirano Basso y su grupo Velox.
Los retiros se transformaron en corrida ya en los primeros meses de ese año. En junio el BM y el BCO fueron intervenidos por el Banco Central (BCU) por problemas de liquidez, y al mes siguiente se suspendió su actividad, al igual que la del BC. Sin interesados en comprarlos, en noviembre el Poder Ejecutivo resolvió liquidarlos y erigir con partes de sus activos el Nuevo Banco Comercial —adquirido en 2011 por Scotiabank— a través de la ley de “reestructura bancaria”.
Previo a eso, la Ley 17.523, del 4 de agosto de 2002, había creado el Fondo de Estabilidad del Sistema Bancario (FESB) con US$ 1.500 millones prestados al país por organismos internacionales, destinados a garantizar la devolución de los depósitos que se hubieran constituido antes del 30 de julio en las instituciones financieras públicas (para las cajas de ahorro y cuentas corrientes) y las privadas con actividad suspendida. La norma facultó al BCU a efectuar pagos a los depositantes en cuenta corriente y caja de ahorro, con carácter de “subrogación” o adelanto, por hasta US$ 420 millones, con los recursos del FESB. Con eso, la angustia ante la posible pérdida de sus depósitos se disipó para la amplia mayoría de los ahorristas. Cobraron los depositantes —personas o empresas privadas— en moneda extranjera, tanto en cuenta corriente (adelanto del 100% de los importes de aquellos titulares que se presentaron en un plazo determinado), así como en caja de ahorro (hasta el importe equivalente a los primeros US$ 50.000).
Después de aplicado el FESB, quedaron aproximadamente 28.500 cuotapartistas de los Fondos de Recuperación del Patrimonio Bancario para las liquidaciones de BC, BM y BCO que, por el artículo 27 de la Ley 17.613, luego recibieron un adelanto máximo de US$ 100.000. Los otros 1.425, aproximadamente, que tenían saldos mayores, recuperaron como los demás los US$ 100.000, y por el monto restante fueron cobrando algo de dinero que se repartió cada algunos meses, al principio. Para ese grupo, el último pago se hizo en mayo del 2019 en el caso de los exahorristas del BM, entre los que se repartieron US$ 13.000; para los del BC y el BCO fue bastante antes, en diciembre del 2015 (US$ 5.000 y US$ 2.500 en total en cada caso).
Los exdepositantes con saldos grandes del Caja Obrera fueron los que más recuperaron. Por ejemplo, quien tenía US$ 500.000 se hizo de US$ 100.000 —como todos— más US$ 212.300 por el reparto de lo recuperado en la liquidación de activos. Todo suma el equivalente a 62,5% de su depósito; ese porcentaje fue de 28,4% para los del BM y de 46% para los del BC.
Ahora se está “rascando la lata” de los escasos activos que quedan. Los créditos, que eran lo más valioso, se fueron cobrando en los años posteriores al cierre de los bancos y en 2009 el remanente de la cartera lo adquirió República Afisa, gestora de fideicomisos del banco estatal. La Copab tomó la administración de los fondos de liquidación en 2012. Se mantiene un poco de dinero en reserva para enfrentar eventuales juicios adversos.
Garantía
La Copab es una persona jurídica de derecho público no estatal creada por la Ley 18.401, del 2008, que le transfirió la función de asegurador de depósitos que venía desempeñando la Superintendencia de Protección del Ahorro Bancario del BCU y asignó la responsabilidad del proceso de resolución (intervención, búsqueda y aplicación de procedimientos de solución y liquidación) de las instituciones de intermediación financiera en crisis. Administra el Fondo de Garantía de Depósitos Bancarios integrado, principalmente, con los aportes que se les cobra a los bancos y las cooperativas de intermediación financiera.
El fondo será por hasta 5% de los depósitos garantizados, pero todavía está en una etapa de construcción. A fin del año pasado había acumulado US$ 874 millones (frente a un tope situado a esa fecha en US$ 1.884 millones). Ante la hipótesis de un banco en crisis, eso permitiría cubrir el monto total de los depósitos del 99% de los actuales titulares de cuentas en pesos y el 59% en el caso de los ahorristas en moneda extranjera.
Después de creado este seguro de depósitos no hubo instituciones financieras en crisis, por lo que hasta ahora no se activó.