En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En Uruguay y otros países la recaudación tributaria mostró, durante la crisis por el Covid-19, un comportamiento correlacionado con los indicadores de movilidad: las limitaciones a la circulación de la gente instruidas por las autoridades para frenar el avance del virus afectaron los ingresos públicos, sobre todo en los períodos más restrictivos del 2020. Pero, dadas las diversas estrategias adoptadas por los gobiernos, los ritmos de recuperación pospandemia fueron heterogéneos, y en algunas economías persisten “signos de debilidad” en materia de recaudación, en particular si se comparan cifras de 2021 con las de 2019.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Eso planteó el Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT) en su reciente Reporte de Recaudación Covid-19 Año 2021, que compendia datos de oficinas recaudadoras de 23 países miembros de ese organismo, incluida la Dirección General Impositiva (DGI) uruguaya. “La crisis derivada de la pandemia por Covid-19 ha creado una situación sin precedentes en la historia que hizo más necesaria que nunca la recopilación de información cuantitativa para lograr el conocimiento de los estados de situación relativa y facilitar el diseño de las respuestas de política para contener y mitigar los efectos”, fundamentó acerca de este tipo de análisis. Acota, de todos modos, que estos datos están “rodeados de mucha incertidumbre debido a los diferentes ritmos de evolución de la pandemia por países y a la propia complejidad del análisis”. El concreto, el reporte mostró a valores constantes —descontada la inflación de precios— una recuperación durante el 2021 del orden de 17,2% en comparación con el año previo para el promedio de los 23 países abarcados.
Dado que el 2020 puede considerarse atípico, el CIAT también comparó con 2019, un año más “normal” en términos estadísticos para evaluar la relativa “fortaleza” de la recuperación. En este caso, la mejora para el promedio de los países resultó más “acotada”, de 6,7% en total, y de 7% en los impuestos sobre la renta y 10,3% en el caso de los gravámenes al valor agregado (IVA), pero una baja en los “selectivos sobre el consumo” (–4,5%), como es por ejemplo el Imesi en Uruguay.
Todos los países relevados lograron, en valores reales, variaciones interanuales positivas de la recaudación global en 2021, en comparación con 2020, con un pico máximo alrededor del mes de junio dentro de un rango muy amplio de incrementos relativos. En Uruguay la mejora en los ingresos de la DGI fue de 7%, superando solo a México (1,1%), Paraguay (6,0%) y Jamaica (6,2%). Los crecimientos más significativos, mayores a 30% real, ocurrieron en Perú, Chile, República Dominicana y Honduras.
Frente al 2019, los desempeños recaudatorios por países fueron mucho más heterogéneos, y en algunos la variación de la recaudación del 2021 terminó en terreno negativo (Panamá, Jamaica y Ecuador), siempre en valores constantes o reales. Uruguay, con 4,2% de aumento, estuvo por debajo del promedio de 6,7%.
El año pasado, los impuestos sobre la renta cobrados por la DGI uruguaya fueron 4,4% mayores a los del 2020 y 1,7% por encima del año previo a la pandemia. Los aumentos fueron de 9,6% y 7,6% en el caso del IVA, respectivamente, y de 6,5% y 1,4% en los gravámenes específicos. Otra categoría de tributos residuales, de menor peso en el total, recaudaron 5% más que en 2020, pero 0,8% menos frente al 2019.
Según las estadísticas más actuales, difundidas el viernes 17 por la DGI, el crecimiento de la recaudación bruta fue de 10,6% real en mayo pasado al comparar con un año atrás. En el acumulado de los cinco meses, la suba fue de 8,6%.
Movilidad
Ante los avances en materia de vacunación y la reducción de los contagios informados, a lo largo del año pasado comenzó a consolidarse la tendencia de mejoría paulatina de los indicadores de movilidad, subrayó el CIAT. Basado en datos de Google, indicó que los desplazamientos hacia supermercados y farmacias, ligados a bienes de primera necesidad, alcanzaron un incremento cercano al 40% en diciembre respecto de los valores de referencia previos a la crisis (enero de 2020). Los traslados a los lugares de trabajo, que habían seguido una similar mejora gradual al inicio del 2021, ralentizaron su ritmo debido, probablemente, a la generalización del homeoffice o la modalidad mixta, y se mantuvieron aún al final de ese año por debajo de los niveles prepandémicos.
Analizó que los datos de recaudación mensual promedio por tipo de impuesto hasta diciembre pasado, y respecto de las cifras de los mismos meses de 2019, mostraron un comportamiento correlacionado con estos indicadores de movilidad. Así, los impuestos sobre la renta operaron como un “amortiguador fiscal”, pues contribuyeron a compensar caídas observadas en los impuestos más vinculados con la actividad económica como los que gravan el consumo.
Pero la evolución fue disímil por países analizados al considerar el tipo de traslados de la gente. Mientras que cuando se trata de ir a lugares de trabajo algunos lograron “recuperar e incluso superar los niveles de movilidad previos a la pandemia (Chile y Uruguay son indicativos de un resultado similar en Argentina, Brasil o Colombia), otros aun no alcanzan ese objetivo a pesar de repuntes significativos en ese aspecto (México, Panamá y el promedio de los países del CIAT)”.
El informe también pudo distinguir la situación de un grupo no menor de economías que permanece con indicadores de movilidad muy por debajo y alejados de los que se registraban a inicios de 2020 (Estados Unidos, España, Italia, Jamaica, República Dominicana y Trinidad y Tobago). Según el CIAT, más allá de ciertos patrones estacionales vinculados a este tipo de desplazamientos (vacaciones o festividades) que “pueden diferir notablemente entre los distintos países, no puede desconocerse la posibilidad de que estos fuertes retrocesos persistentes en los desplazamientos hacia los lugares de trabajo representan cambios de mayor profundidad en los usos y comportamientos laborales, como el trabajo remoto y virtual, que podría tener consecuencias económicas y sociales todavía poco exploradas”.
Si se trata de movilidad hacia tiendas y lugares de esparcimiento, a diciembre del 2021 Uruguay apenas había superado los niveles prepandemia, por debajo de la recuperación promedio de los países del CIAT analizados.