El empeño con que el gobierno de Brasil está apoyando a la industria de ese país despierta entre los exportadores uruguayos envidia y “preocupación”, porque advierten que Uruguay “está yendo a contramano” de lo que hace su principal socio comercial.
El empeño con que el gobierno de Brasil está apoyando a la industria de ese país despierta entre los exportadores uruguayos envidia y “preocupación”, porque advierten que Uruguay “está yendo a contramano” de lo que hace su principal socio comercial.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAsí puede resumirse la percepción de la Unión de Exportadores (UEU) que transmitió en diálogo con Búsqueda el presidente de esa gremial empresarial, Álvaro Queijo.
Brasil “puso a la competitividad como una preocupación central” y está haciendo “cosas concretas”, mientras en Uruguay se sigue “teniendo esa palabra muy lejos a la hora de hacer anuncios o favorecernos”, sostuvo.

“Nuestro exitoso modelo de desarrollo se apoyó en tres palabritas mágicas: estabilidad, crecimiento e inclusión. Y para tornar nuestro modelo más vigoroso y abrir un nuevo ciclo de desarrollo vamos a incorporar una nueva palabra: competitividad”, afirmó el jueves 6 la presidenta Dilma Rousseff, en su discurso con motivo de la independencia de Brasil.
Aludiendo a los conceptos manejados por la mandataria, Queijo dijo que ese país “no se deja estar”, y además de reducir su déficit fiscal, bajó las tarifas portuarias, las de energía y anunció planes de inversión en infraestructura y logística.
El titular de la UEU comparó que en Brasil fue anunciada recientemente una rebaja de entre 16% y 28% en las tarifas de la energía, y además disminuyó los aportes patronales a la seguridad social y en ese país no enfrentan problemas de conflictividad laboral. En tanto, en Uruguay la UTE fijó este mes una suba de 4,6% en promedio en el costo de sus servicios y considera hacer otro ajuste en 2013. También se incrementaron las tarifas portuarias, añadió.
Para quienes radican emprendimientos productivos en Uruguay con el fin de “abastecer el mercado brasilero, hoy es más rentable pensar en instalarse en Brasil” ante ese tipo de medidas, señaló el empresario.
“No se ven medidas aquí. Somos conscientes de que hay un problema, pero el costo político parece mucho más alto por otro lado. Hay que atender la competitividad”, reclamó.
“Estamos yendo a contramano con Brasil”, tanto en la política monetaria como en la industrial, añadió Queijo.
Por todo ello, el titular de la UEU advirtió “dificultades” para competir y consideró que si bien en 2012 y 2013 no se verán impactos en las cifras de exportaciones, “va a repercutir sin duda en los años futuros”.
La rentabilidad bruta del sector exportador aumentó 3% en junio y lo hizo 4,5% en todo el primer semestre, comparado con iguales períodos del año anterior, según el índice divulgado el martes 11 por el Banco Central.
Para Queijo —quien es gerente general de la empresa de envases plásticos Cristalpet, de capitales nacionales—, habrá un cambio en las decisiones de inversión y reinversión que se evidenciará en los próximos años, debido a la diferencia de las condiciones de competitividad entre Uruguay y Brasil.
Sin querer poner su caso como “ejemplo”, contó que la planta que Cristalpet instaló en Brasil en 2008 para abastecer a los clientes del centro y norte de ese país se verá beneficiada por las medidas de apoyo anunciadas por el gobierno de Rousseff. Eso “mejora mucho los números, la viabilidad y se sienten las diferencias respecto a Uruguay”, comentó.
Agregó que las máquinas que se piensan incorporar en 2013 se instalarán en el complejo de la empresa en Brasil y no en la planta en Uruguay. “Es la realidad”, resumió.