A comienzos de 2009 Jorge Rama, Gerardo Arias y Washington Risoto acordaron con Nacional la compra del 25% de los juveniles Santiago García, Nicolás Lodeiro, Facundo Píriz y Maximiliano Calzada por U$S 1,5 millones. Para concretar la venta estaban tramitando —a través del estudio Víctor Paullier & Compañía— que la firma panameña Mossack-Fonseca (MF) les proveyera una off shore. MF ponía el directorio y le daba un “poder general” a los tres empresarios para poder actuar en nombre de Eden Rock Holding SA.
Pero hubo un problema. Cuando los panameños tenían todo pronto, Rama se vio envuelto en un lío judicial por la emisión de cheques sin fondo de su entonces pareja, la presentadora de televisión argentina Susana Giménez. La prensa escudriñó los negocios de Rama y mencionó el nombre de la sociedad panameña. MF decidió retirarse del negocio para evitar la exposición.
El empresario Francisco Casal intercedió para tratar de ayudar a sus colegas a destrabar el trámite. Según un correo entre la filial uruguaya de MF y la casa matriz, de marzo de 2010, Esther Rozaner, socia del estudio Rozemblum & Asociados, se contactó con MF para pedir un favor. Paco Casal, un “amigo” y “conocido empresario del fútbol uruguayo” la había llamado para pedirle que “ayudara a unos amigos que tenían una SA panameña y no sabían con quien tramitar” un poder para cobrar una “cifra millonaria por la venta de 4 jugadores de fútbol del Club Nacional de Football”. Los tres empresarios se reunieron con Rozaner y una representante de MF en Uruguay y les dijeron que tenían “urgencia por cobrar el dinero”. Pero no tuvieron éxito. El estudio Víctor Paullier & Cia. transmitió a los panameños que no se haría cargo de la sociedad y Rozemblum & Asociados dijo que pasaría a los clientes a otro estudio. Ante eso, MF decidió que lo mejor era no brindarle el servicio para esa sociedad.
La exposición de Rama en medio de un escándalo truncó los planes, pero el trámite que pretendía realizar junto a Arias y Risoto es algo habitual entre los representantes de futbolistas. Varios contratistas, uruguayos o con negocios en Uruguay, tienen sociedades anónimas alojadas en paraísos fiscales y las utilizan para las transferencias de jugadores. Según documentos filtrados de MF —a los que accedió Búsqueda, en el marco de una investigación internacional denominada Panama Papers y liderada por el Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ, por su sigla en inglés)— al menos 14 contratistas tienen sociedades off shore adquiridas al bufete. En algunos casos la documentación deja claro que las compañías se utilizan para la venta de jugadores; en otros los fines de la sociedad no se especifican.
Entre ellos figura Casal —con más de 30 sociedades—, Daniel Fonseca, Paolo Montero, Marcelo Tejera, el argentino Vicente Celio y el noruego Terje Liverod.
Tener una compañía off shore no es ilegal y, para algunas transacciones de negocios internacionales, puede ser una opción lógica. Pero las autoridades uruguayas quieren aumentar los controles y la transparencia en el mundo del fútbol —un negocio millonario y opaco que en los últimos años quedó expuesto tras la arremetida de la justicia norteamericana contra los principales dirigentes de la FIFA.
Carlos Díaz, director de la Secretaría Nacional para la Lucha Contra el Lavado de Activos dijo en marzo en una entrevista con Búsqueda que es necesario “transparentar” el sector de las sociedades anónimas, y que el objetivo de la Secretaría es fortalecer los controles sobre el fútbol. “Estamos frente a un mundo en el que se comercia con el precio de algo tan intangible como la habilidad para jugar al fútbol, lo que hace que no haya controles suficientes. O sea, estamos ante un mundo complicado que, para mi gusto, hay que regularlo mejor”, dijo Díaz.
Los intermediarios y sus off shore.
En 2011 había 46 agentes FIFA registrados por la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF). Hoy son 14 los “intermediarios” registrados. Es que la denominación “agente FIFA” quedó obsoleta, porque la FIFA la eliminó en 2015. Sustituyó la figura de “agentes de jugadores” —representantes habilitados que debían cumplir ciertos requisitos como tomar un examen y contratar un seguro— por la de “intermediarios”, una figura menos regulada. Además, eliminó la posibilidad de que terceros ajenos a los clubes sean dueños de jugadores. Según un artículo de “ESPN FC”, la decisión de la FIFA de “desregular” el asunto se debe en parte a que en los hechos las exigencias se respetaban poco y solo le ocasionaban dolores de cabeza al organismo, que carecía de mecanismos para controlarlo. “El 70% de las transferencias internacionales eran canalizadas por gente que no era agente FIFA”, explica el artículo.
Búsqueda identificó que varios representantes de jugadores uruguayos trabajan con MF. Algunos adquirieron las sociedades a través del abogado Adrián Leiza, delegado de Liverpool ante la AUF, secretario general de la asociación entre 2007 y 2008 y ex vice presidente del Tribunal de Disciplina de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol). Otros contratistas compraron las sociedades a través del estudio Rozemblum & Asociados y el estudio del presidente de Peñarol Juan Pedro Damiani, JP Damiani & Asociados.
Flavio Perchman, ex presidente de Aguada y hoy representante del actual director técnico de Nacional, Martín Lasarte, figura como apoderado de la sociedad Xamper Investments Corp, que fue adquirida a través de Leiza. En un correo enviado a MF en agosto de 2013 el abogado informa que el “tenedor de las acciones” de la sociedad será Perchman, y que la usará “para proteger derechos económicos en casos de transferencias de jugadores de fútbol profesional que representa”. Leiza añade que la sociedad “abrirá cuentas bancarias en bancos europeos”, y que el país “dependerá del lugar donde se encuentren jugando los jugadores: lo más habitual es que sean en América Latina o en Europa”.
Los ex futbolistas Gustavo Méndez, Paolo Montero y Ricardo Canals son accionistas de la sociedad Sports International Services Ltd.. También trabajaron con Leiza. En setiembre de 2012 el abogado escribió a MF solicitando “urgente” una sociedad en las islas Seychelles. La sociedad sería accionista de una industria uruguaya y el director lo proveería el cliente. “Esta gente son agentes FIFA y la sociedad tendrá por objeto principalmente la apertura de cuenta bancaria en el exterior”, informó. Además, se usaría para la “prestación de servicios en el exterior a clubes deportivos y futbolistas”.
El ex futbolista, contratista y comentarista de fútbol Marcelo Tejera figura en 2014 como accionista de la sociedad Sports Group Corp, alojada en Seychelles, y adquirida a través de Leiza. El abogado también gestionó una off shore en esas islas (Durnington Limited) para el argentino Vicente Celio, presidente de la sociedad que gestiona el equipo Sud América.
Consultado por Búsqueda sobre la conveniencia de usar sociedades off shore para la transferencia de jugadores, Leiza dijo que se recurre a ellas porque “son vehículos totalmente legítimos y los costos comparativos son significativamente menores que los de las sociedades uruguayas”. Además tienen otras facilidades, como que “no están obligados a llevar contabilidad ni a registrar libros”.
Daniel Fonseca, ex jugador y representante de futbolistas, era accionista de la sociedad Zenith Invest Holdings, que se dedicaba a “emprendimientos deportivos y promociones deportivas”, según detalla una representante del estudio Estudio Rozemblum & Asoc. en un intercambio de correos con MF. La sociedad fue incorporada en mayo de 2008 y dada de baja en octubre de 2015, según la documentación. Fonseca también aparece como apoderado de la sociedad Pentor Real Estates Corporation, junto al representante de jugadores Edgar Parnas.
El noruego Terje Liverod, ex jugador de fútbol y contratista, es beneficiario de la sociedad panameña Ainoa Business Corporation, incorporada en octubre de 2012 y que hasta fines de 2015 permanecía activa. La compañía la adquirió a través del estudio JP Damiani & Asociados.
Además, de acuerdo con los documentos filtrados, Francisco Casal tuvo al menos 30 sociedades anónimas creadas por MF y gestionadas por Rozemblum & Asociados. El contratista Héctor Buitrago y el ex futbolista José Luis Zalazar también tuvieron off shore que fueron conseguidas por el estudio uruguayo a través de los panameños (ver nota en página 7).
Por otra parte, entre los documentos filtrados de MF hay contratos de venta de futbolistas. Así el 15 de enero de 2008 el estudio Rozemblum & Asociados le envió a la oficina de MF en Montevideo el acuerdo entre dos sociedades off shore para la sesión de derechos del futbolista Williams Martínez. “Mi cliente necesita que sean firmados por los directores, precisaría que me pases costos por el trabajo legalizado por consultado uruguayo y sin legalizar”, escribió el bufete.
El contrato establece que la sociedad Laxxo Trading Ltd., a la que Defensor Sporting le cedió los derechos económicos “sobre la actividad deportiva” de Martínez, transfiere esos derechos a otra sociedad, Aymar Holdings Ltd.. Laxxo Trading es de Seychelles aunque su apoderado es uruguayo, mientras que Aymar Holdings tiene domicilio en las Islas Vírgenes Británicas (BVI, según su sigla en inglés). Ambas off shore son gestionadas por el estudio Rozemblum & Asociados para un cliente cuyo nombre no aparece en los Panama Papers.
A su vez, el estudio Rozemblum & Asociados adquirió a MF la sociedad Port Island Limited, una off shore de las BVI que compró los derechos deportivos de dos futbolistas: Jonathan Damian Iglesias y Danilo Cócaro. Port Island tenía como directora a la sociedad Gudson Limited, cuyo único accionista es Alberto Docampo.
Información Nacional
2016-06-23T00:00:00
2016-06-23T00:00:00