José Mujica llegó al Antel Arena al final de la tarde del viernes 1º y buscó un lugar lejos del escenario. Quería estar más cerca de la puerta que de las luces y tampoco tenía demasiadas expectativas sobre el evento. Y sin embargo, el discurso del presidente Tabaré Vázquez lo entusiasmó tanto como al resto de los militantes del Frente Amplio que asistieron al polémico acto que organizó el gobierno para “rendir cuentas” de su gestión.
Para la dirigencia oficialista, la irrupción del presidente en el comienzo de la campaña electoral era el impulso inicial que necesitaba el oficialismo para empezar una competencia más complicada que en las tres ocasiones anteriores, cuando alcanzó el gobierno nacional con mayoría parlamentaria. “Fue el mejor Tabaré, aquel de la campaña del 2004”, dijo a Búsqueda un integrante del Poder Ejecutivo ni bien terminó el discurso, que duró más de una hora.
En el Frente Amplio consideraban necesario que los referentes de la coalición de izquierda salieran al ruedo a defender la gestión. Si bien los cuatro precandidatos (Daniel Martínez, Carolina Cosse, Óscar Andrade y Mario Bergara) empezaron a recorrer el país con fuerza, no logran tener “el mismo impacto” que cuando hablan Vázquez, Mujica o Danilo Astori, evaluaron dirigentes oficialistas.
Para la dirigencia oficialista, la irrupción del presidente en el comienzo de la campaña electoral era el impulso inicial que necesitaba el oficialismo para empezar una competencia más complicada que en las tres ocasiones anteriores.
El papel que juega el gobierno en el año electoral suele incidir en las posibilidades del partido que quiere mantenerse en el poder. “La tercera administración frentista se distingue de las dos anteriores por el predominio de un saldo negativo de aprobación de gobierno casi desde el comienzo de la gestión, probablemente en asociación directa con el nuevo contexto económico y los mayores niveles de inseguridad pública enfrentados por el país. Esto es un dato central en la medida que la literatura especializada reconoce a la evaluación gubernamental como uno de los factores que inciden fuertemente en el comportamiento electoral”, explica un informe especial de Opción Consultores divulgado por Búsqueda en diciembre del 2018.
Así, salidas como la de Vázquez y la inauguración de obras prevista por el gobierno puede repercutir en la contienda electoral. “La evidencia empírica y teórica abre como hipótesis posible un repunte en la aprobación del gobierno durante el último año de administración, gracias a un mayor esfuerzo en la comunicación de logros, a la finalización de algunas obras y proyectos y a la asignación de recursos a políticas públicas de impacto electoral”, explica el informe de Opción. Al respecto, menciona que “tanto la primera como segunda gestión frentista registraron una sensible suba en la aprobación de gobierno en el último año, aunque partiendo desde niveles más altos” que los de la actual administración.
Dirigentes oficialistas aseguraron que el fin de semana, durante sus recorridas, notaron un cambio positivo en la militancia y que a diferencia de otras ocasiones en las que la gente se mostraba indiferente o hasta en algunos casos les reclamaban no haber cumplido con determinados compromisos, saludaban la exposición del presidente.
Los logros
La escenografía elegida por el publicista Claudio Invernizzi, a quien la Presidencia convocó para que colaborara en la organización del evento, era austera. En el medio del escenario había tan solo un atril, del que Vázquez se alejó en pocas ocasiones.
El presidente realizó una defensa de la gestión que comenzó el 1º de marzo del 2015, aunque en ocasiones recurrió para eso a comparaciones con datos del 2004 y del 2010.
Vázquez destacó que el Sistema Nacional de Cuidados mejoró la calidad de vida de 5.487 personas con dependencias, que la descentralización avanzó gracias a mayores transferencias a los gobiernos departamentales y al desarrollo de la Universidad Tecnológica en diversos puntos del país y que el Plan Nacional de Vivienda superó las metas tanto en refacción y comercialización de inmuebles como de relocalizaciones de asentamientos.
El presidente, interrumpido permanentemente por los aplausos del auditorio, resaltó las obras edilicias que se realizaron en el área educativa, con la construcción de 38 nuevos centros de enseñanza, 291 ampliaciones y más de 3.000 reparaciones entre 2015 y 2018. También puso énfasis en que se llegó a destinar el 5,1% del PBI a la educación, alcanzando los $ 81.053 millones de pesos en 2017. En este sentido destacó que creció en 30.000 la cantidad de profesionales de la educación entre maestros y profesores.
Vázquez destacó el crecimiento económico sostenido de los últimos 14 años “con viento de cola externo, pero también ahora que no lo hay”. Y recurrió a la comparación regional para asegurar que la carga media tributaria de Uruguay es inferior a las de Brasil y Argentina. Sobre la inflación, el mandatario afirmó que se está “por encima” del objetivo que se fijó (7,45%), pero aseguró que está bajo control. “Desde 2005 a 2018 nos mantuvimos en una inflación por debajo de un dígito. También pasó en Brasil. Lamentablemente no pasó en Argentina”, sostuvo.
El presidente reconoció que el gobierno no cumplirá una de sus principales promesas de la última campaña electoral, que implicaba una reducción del 30% de las rapiñas. Vázquez atribuyó parte de la responsabilidad a la aplicación del nuevo Código del Proceso Penal.
Cuando el presidente hablaba de la reducción de la pobreza al 7,9%, un hombre le gritó que hablara de los puestos laborales que se perdieron en el último tiempo, una de las críticas que recibe el gobierno por parte de la oposición. Vázquez le retrucó que si bien se perdieron unos 60.000 puestos, desde 2005 se crearon más de 300.000.
Luego pasó a lo que llamó “el cuco de estos días”: la seguridad. Vázquez cambió el tono y repitió una y otra vez que le “duele” cada asesinato y que vive de cerca los problemas de seguridad porque a uno de sus hijos y a uno de sus nietos los robaron.
El presidente reconoció que el gobierno no cumplirá una de sus principales promesas de la última campaña electoral, que implicaba una reducción del 30% de las rapiñas. Vázquez atribuyó parte de la responsabilidad a la aplicación del nuevo Código del Proceso Penal en 2017, lo que, según las autoridades, revirtió la baja de los delitos que se estaba produciendo en ese momento.
Aun así, el presidente dijo en su discurso que la gestión de la actual administración había tenido avances importantes en esa área. “¿Qué hubiera pasado si no hubiéramos tomado las medidas que voy a enumerar?”, preguntó. El mandatario destacó que los sueldos de los policías pasaron de $ 13.500 en 2006 a $ 34.000, que se instalaron más de 5.000 cámaras de videovigilancia.
En materia de política exterior Vázquez resaltó los mercados que se abrieron, la apertura de nuevas embajadas y destacó dos decisiones políticas. Primero la negativa al asilo al expresidente peruano Alan García por “cuestiones políticas” y luego la postura sobre la crisis en Venezuela. “No nos duele en prenda, no somos neutrales, porque cuando hubo que optar entre la paz y la guerra, optamos por la paz”, afirmó, y agregó: “El problema de los venezolanos lo tienen que resolver los venezolanos”.
El día después
El discurso, que también fue transmitido por cadena nacional, dejó a pocos dirigentes políticos indiferentes. En el oficialismo el balance fue muy positivo, pero en el entorno del intendente de Montevideo, precandidato a presidente, no pasó desapercibida la elección del lugar. Es que el Antel Arena está asociado a la exministra de Industria y competidora de Martínez, Carolina Cosse.
La oposición fue muy dura con Vázquez, tanto por la forma como por el contenido de su rendición de cuentas. El precandidato blanco Jorge Larrañaga dijo que fue un “acto soberbio e imperial”, mientras que el líder del Partido Independiente, Pablo Mieres, aseguró que usó la cadena oficial para hacer un “acto partidario” prohibido por la Constitución.
El precandidato colorado José Amorín afirmó que con su salida Vázquez demostró ser “presidente del Frente Amplio y no de Uruguay”, que todo estuvo armado para “sus aplaudidores”. El líder del Partido de la Gente, Edgardo Novick, dijo que el acto le hizo recordar al expresidente de Peñarol José Pedro Damiani, quien decía: “Los números no mienten, mienten los que los hacen”.
Información Nacional
2019-03-07T00:00:00
2019-03-07T00:00:00