En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Es una de las escritoras más innovadoras de su generación. Escribe historias de “terror urbano”, en las que mezcla los miedos que padece la sociedad con la tradición literaria del horror. La escritora y periodista Mariana Enriquez (Buenos Aires, 1973) publicó a los 21 años una novela de vampiros que la introdujo en el ámbito editorial: Bajar es lo peor (1994). Pero fueron dos libros de cuentos los que la ubicaron como una destacada cultivadora de lo macabro: Los peligros de fumar en la cama (2009) y Las cosas que perdimos en el fuego (2016). Sus historias inquietan por la cercanía que tienen con la realidad, o más bien con el costado más siniestro de la realidad. En ellas el protagonismo lo tienen las mujeres: algunas son góticas; otras, adolescentes autodestructivas y hay también brujas o fantasmas.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En su último título abandona el formato cuento, aunque no el género de terror y la presencia femenina. Este es el mar es una novela breve en la que Enriquez une varios de sus intereses: tiene ecos de Ray Bradbury, alusiones mitológicas y un escenario rockero.
La protagonista es Helena, que tiene nombre de mujer, aunque en realidad es una entidad sobrenatural que integra el Enjambre. Ella, como sus compañeras, adopta forma humana para entreverarse con las fans de las figuras del rock. Su misión es enfervorizar a las jóvenes en las redes sociales, en las puertas de los hoteles, antes y después de los conciertos de música. El Enjambre pasa una eternidad haciendo delirar a las fans, y Helena está cansada: “Cada vez le costaba más olvidar el deseo de quedarse quieta, de dejar de gritar y correr y zumbar y susurrar y llorar”.
Ella quiere abandonar el Enjambre y tener los privilegios de las Luminosas. Para lograrlo debe hacer un sacrificio humano y convertir a una estrella del rock en leyenda, como ya lo hicieron otras Luminosas con John Lennon, Elvis Presley o Jim Morrison.
Helena desea ser admirada y elige un objetivo: James Evans, cantante de la banda Fallen. Ella lo convertirá en una estrella tan potente que, al matarlo, se volverá leyenda.
Como en sus otros títulos, Enriquez maneja imágenes y sensaciones potentes. Entonces su historia tiene olor a mar, igual que las figuras monstruosas que se arrastran en la orilla, y también olor a aliento y a mujeres ensangrentadas y a perfume nauseabundo. Sí, Enriquez continúa siendo una rockera dark. Esta vez menos contundente que en sus cuentos, pero con un mundo tan extraño que se vuelve atractivo.
Este es el mar, de Mariana Enriquez. Penguin Random House, 2017, 125 páginas, $ 390.