En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Rocha ante el avance del picudo rojo: “Estamos muy solos” y en una “especie de trinchera”, dice Alejo Umpiérrez
“Es una batalla perdida de antemano”, se lamenta el intendente de Rocha, quien además señala que no ha recibido “eco” del Ministerio de Ambiente y que las consecuencias del picudo rojo para el departamento serán un “drama ambiental, cultural y ecológico”
Si hay un rasgo identitario del departamento de Rocha, uno que lo diferencia claramente de otros atractivos naturales de Uruguay, son sus palmeras. Los palmares sobre el Camino de los Indios y en los Bañados del Este constituyen un ecosistema único en el mundo, con una extensión de 70.000 hectáreas de bosques de palmeras butiá. Según las últimas estimaciones de autoridades locales, hay unos 2 millones de palmeras de distintas especies a lo largo y ancho del departamento. Un gigantesco caldo de cultivo para el avance depredador del picudo rojo, el insecto que ingresó a Uruguay en 2022 y ataca especialmente a este tipo de planta.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El intendente de Rocha, Alejo Umpiérrez, parece encogerse de hombros cuando habla de este asunto, del peligro que se cierne sobre las emblemáticas palmeras del departamento y de lo “poco” que queda por hacer. “Esto suena igual que el ministro del Interior, Carlos Negro, hablando del narcotráfico”, dice, a medio camino entre la resignación y la ironía. ¿Ya está perdida la batalla?
“Nos demoramos demasiado en entender la gravedad del tema”, señala, en alusión al gobierno nacional. Hubiera sido necesario atacar los focos y no esperarlo como quien espera en una fortaleza. “Si hubiéramos atacado los focos iniciales en Montevideo y Canelones, vía los gobiernos departamentales y el gobierno nacional, se hubiera podido, entre comillas, expulsar lo que había entrado portuariamente”, dice.
El intendente de Rocha entiende que, después de que la plaga se expandió a Florida, Durazno, Colonia, Canelones, Lavalleja y Maldonado, a su departamento “no le quedó otra” que “estar en una especie de trinchera, como si fuera la Fortaleza de Santa Teresa, rodeada”. “Y lo que hicimos fue armar una suerte de cortafuegos, que es matar las palmeras Phoenixcanariensis que están en los ejes de la rutas 14, 15 y 9. Y bueno... a Dios rogando y con el mazo dando, esperando. Porque hace un mes apareció uno y no ha vuelto a aparecer ningún ejemplar, eso significa, de alguna forma, que quizá este cortafuegos que armamos está funcionando, pero ahora, yo lo digo sinceramente: creo que va a llegar, no hay nada que lo pueda detener”.
Umpiérrez usa una figura gastronómica para graficar lo que se viene: “En un momento va a comer colita de cuadril y picaña, que es la canariensis, un día se le va a acabar, y va a ir al rabo y al cogote, que es la palmera butiá”. El intendente asume que será “un drama ambiental, cultural y ecológico” que el picudo ingrese a una zona donde hay 2 millones de palmeras. También dijo que es “económicamente insostenible” la prevención. “Imaginemos a $ 2.000 la palmera, multiplicado por tres o cuatro veces al año el tratamiento de endodermia con 2 millones de palmeras…”. “Es una batalla perdida de antemano, no quiero ser pesimista, quiero ser realista. Nos cuesta US$ 300.000 por año la inoculación”. El jefe comunal avisa que habrá que tomar una decisión sobre la sustitución de las palmeras por otro tipo de arbolado. “Porque gastar más de US$ 2 millones de inversión pública en un período de gobierno para tener una batalla sin fin contra un insecto que no tiene un depredador natural parece un poco absurdo”.
Según el intendente, hubo “un par de charlas” con el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, pero no encontró “un eco importante”. También dice que no hay fondos previstos en el Presupuesto Nacional para el tema. “Nos sentimos muy solos”, afirma, y cierra con un mensaje algo oscuro sobre la identidad que el insecto le puede quitar al departamento: “Imagínate que tendremos que cambiar hasta el escudo de Rocha: le sacamos la palmera y le ponemos un picudo”.