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Cuáles son las enfermedades típicas del verano, sus síntomas y cómo se previenen
Golpes de calor, deshidratación, insolación y quemaduras que pueden derivar en cáncer de piel son las principales afecciones ocasionadas por el sol y el calor. También son frecuentes los trastornos gastrointestinales y la otitis externa
La llegada del verano implica un cambio en nuestros hábitos y rutinas. Ropa ligera, más actividades al aire libre, mayor exposición al sol y a las altas temperaturas, baños en la playa y en la piscina, alimentación con menos calorías. Todo esto, que nos ayuda a estar más en contacto con la naturaleza, a relajar, descansar y desconectar, también puede ser la vía de llegada de afecciones y enfermedades típicas del verano, las que conviene tener en cuenta para prevenir sin privarnos de disfrutar.
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En conversación con Galería, el pediatra e infectólogo pediátrico Álvaro Galiana llamó la atención sobre la importancia de cuidarse de la exposición al sol y al calor. “Cuando hace mucho calor, hay que estar quieto, tranquilo, tomar agua en cantidades adecuadas y evitar la actividad física extremada porque normalmente cuando hacemos actividad física, sube nuestra temperatura corporal y eso puede dar lugar a golpes de calor”.
El golpe de calor es una afección causada por el sobrecalentamiento del cuerpo, ocasionada por la exposición prolongada a las altas temperaturas o la realización de actividad física con mucho calor. Esto puede traer aparejados fenómenos de deshidratación, trastornos cardiovasculares y neurológicos, como cefaleas y convulsiones. “El golpe de calor realmente puede ser algo severo”, indicó el médico.
A modo de ejemplo, mencionó lo peligroso que resulta jugar al fútbol a las tres o cuatro de la tarde, bajo el sol, con temperaturas de 30° o más. “La persona que corre está generando más calor, por lo que la temperatura corporal puede llegar a ser extrema y dar lugar a estos trastornos”.
Los bebés, las personas mayores y aquellos que tienen alguna insuficiencia renal o cardíaca son quienes corren más riesgos de sufrir estas afecciones, por lo que con ellos se debe de tener especial cuidado: evitar que estén al sol y procurar que estén bien hidratados.
De hecho, cuando hay altas temperaturas, la deshidratación puede ser un problema bastante frecuente en los adultos mayores, dado que con la edad disminuye la sensación natural de sed y el cuerpo retiene menos agua. Por esta razón, hay que prestar especial atención a la sequedad en la boca, los mareos, confusión, decaimiento y disminución de orina. Es importante cuidar que tomen las cantidades adecuadas de agua y, en caso de que hayan transpirado mucho, alguna bebida isotónica.
El balneario La Paloma
Javier Calvelo/adhocFOTOS
La insolación es otra afectación bastante frecuente en esta época del año, que está directamente relacionada a la exposición al sol. Si bien Galiana indicó que se trata de un término “muy inespecífico”, por lo general, se lo asocia con el malestar ocasionado luego de estar al sol por tiempo prolongado y sin protección de ningún tipo. Puede dar lugar a cefaleas, vómitos y fiebre.
El médico también advirtió sobre las quemaduras solares, que suelen ser lesiones importantes en la piel. “Cuando una persona queda con la piel roja y tensa luego de tomar sol, se está ante una quemadura de primer grado. Si se forman ampollas, ya estamos hablando de quemaduras de segundo grado. Hoy, además, sabemos que pueden ser un antecedente de la posibilidad de tener cáncer de piel”.
En este sentido, llamó a tomar todas las precauciones para cuidarse del sol: no exponerse entre las 11 y las 16 horas, usar protección solar durante todo el día, salvo a partir de las 18 o 19 horas y no exponer al sol a los bebés. En el caso de los niños, además del uso de protector solar, recomendó el uso de gorro o sombrero y de camiseta con filtro. Si el niño tiene ojos muy claros, es necesario también proteger su retina con lentes de sol.
“Hay que evitar eso de que todo el mundo quiere estar quemado en verano. El sol es peligroso. Incluso, hay que tener cuidado los días nublados porque los rayos UV atraviesan las nubes y aunque no parezca, el sol te está quemando”. También es importante recordar que el sol puede provocar alergias en la piel.
Afecciones gastrointestinales
La gastroenteritis bacteriana vinculada al mal estado de los alimentos es otra afección bastante frecuente en verano, que se puede dar a cualquier edad por igual. “Las infecciones estafilocócicas o la salmonella son contaminaciones bacterianas que pueden causar intoxicación alimentaria”, como la gastroenteritis, dando lugar a vómitos, diarrea y cólicos intestinales. Por esta razón, es importante mantener los alimentos refrigerados, especialmente aquellos que contengan lácteos, cremas y pescados.
Por otro lado, la gastroenteritis viral y las diarreas por rotación, que también son propias de la época, son muy fácilmente transmisibles. En estos casos, se debe tener especial cuidado en no contagiar a bebés o adultos mayores, ya que en ellos el cuadro puede ser más complicado.
Otitis externa
Galiana sostuvo que otro motivo de consulta bastante frecuente en verano corresponde al daño vinculado en los oídos, sobre todo, la otitis externa, causada por los baños largos en piscinas. Esta ocurre cuando queda agua en el conducto auditivo externo del oído, lo que provoca irritación en la piel, inflamación y mucho dolor.
El pediatra señaló que estas son especialmente frecuentes en los niños, quienes suelen estar largos ratos en las piscinas, que muchas veces pueden no estar bien cuidadas e higienizadas. Puntualizó que las otitis externas también se pueden dar en personas que se bañen en la playa, pero no es tan frecuente, porque hay más recambio de las aguas. No obstante, subrayó que si son playas contaminadas, probablemente sea un problema.
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Para prevenirlas se recomienda, en primer lugar, tratar de que no quede agua en los oídos. En caso de que uno sienta que aún tiene agua, se pueden poner dos o tres gotas de alcohol rectificado en el oído y sacudir un poco la cabeza para que salga el agua.
¡Cuidado con las piscinas!
Relacionado con el uso de las piscinas, el médico aprovechó a hacer hincapié en la necesidad de prestar especial atención a los niños, cuando hay alguna piscina cerca. “La gente no presta atención, no entiende que por cada niño que está en la piscina, tiene que haber un adulto vigilando. No basta un adulto para todos, tiene que haber un adulto por niño”.
Si bien en lo que va del verano no se han detectado casos de dengue o de chikunguña en el país, estas son dos enfermedades que se asocian también al verano y a la presencia de mosquitos. En este sentido, Galiana advirtió que el mosquito existe en Uruguay, por lo tanto, la prevención es imprescindible.
Para eso siempre se recomienda evitar la acumulación de agua en recipientes y usar repelente, ropa larga y mosquiteros para evitar las picaduras.
“La prevención hay que hacerla siempre, aunque no haya casos, porque justamente si no hay es porque se previene. Eso hay que mantenerlo. En caso de que se viaje, hay que tratar de evitar la picadura de mosquito”, para luego no traer la enfermedad al país.
Sarampión fuera de estación
Este año, el comienzo del verano estuvo marcado por un brote de sarampión en el litoral del país, que llevó a las autoridades sanitarias a exhortar sobre la necesidad de vacunarse. El Ministerio de Salud Pública llamó a las personas nacidas entre 1967 y 1987 a concurrir a los vacunatorios para verificar su esquema de vacunas y darse la segunda dosis, en caso de que no la tengan, ya que durante ese período de tiempo la cobertura fue menor.
Al respecto, Galiana señaló que el sarampión no es una enfermedad típica de esta época del año, sino que el brote detectado se debe a que hay poblaciones que no se han vacunado. “Eso es lo que indigna, ya que es una enfermedad totalmente evitable, pero que si uno no se vacuna puede ser grave y mortal o dejar secuelas”.
El sarampión es una enfermedad contagiosa, que entre sus principales síntomas se encuentran: fiebre, tos, secreción nasal, manchas blancas diminutas dentro de la boca, erupción cutánea roja en el cuerpo y malestar general.