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Era un día divino, el cielo estaba limpio y el sol calentaba las calles de Fuzhou, la capital de la provincia de Fujian, en China. Para ese entonces, seguramente ya habían visitado los típicos callejones de la ciudad, conocido su historia, la arquitectura y las tradiciones locales. Habrían visto las plantaciones de té, algún paisaje rural. Es posible que hubieran paseado junto al río Min. Estaba mal dormido. Lo despertaron a la madrugada con una noticia de mierda: la justicia había procesado a su asesor Pablo Leiva, el padre de su amigo Lucio, que también trabajaba en su despacho. Ese seminario para cuadros políticos de América Latina al que había sido invitado, con todo pago, ya no sería lo mismo. Repuesto como pudo, esa mañana visitó la Escuela de Lenguas Extranjeras. Hay dos fotos que lo atestiguan: en una está en primera fila, las manos agarradas hacia adelante, la pose formal. Es el único que usa corbata. En la otra aparece mirando el teléfono. Seguramente le explotaban los mensajes. Todavía faltaba una semana para el regreso. Debía quedar la charla sobre desafíos y fortalezas de la juventud en la política, la visita al puerto y sus modernas instalaciones logísticas, la presentación sobre inversiones y cooperación económica, la visita al templo budista de Yongquan, las tiendas de artesanías y productos tradicionales, en donde pensaba comprar algún regalito para la familia. Dicen que la comida de Fujian tiene una identidad propia, bastante diferente a la cocina de Sichuan, Pekín o la de Cantón. Debe haber probado una sopa de hongos, huevos y vieiras, las típicas albóndigas de pescado, un cerdo agridulce que siempre es riquísimo. Todo le cayó pesado. Tenía los huevos en la garganta.
Rápidas y furiosas
El exedil del Frente Amplio Gustavo Ripoll contó, con mucha naturalidad, que había contratado a su esposa y a su hijo como asesores para que en su casa ingresara alguna moneda por su trabajo de edil, que, se sabe, no es remunerado. Y razonó: “El edil puede contratar a un amigo y decirle: vamos mitad y mitad. Si el que recibe el dinero acepta firmar por 50.000 y cobrar 30.000, es un problema de él”. El edil Gonzalo Gómez, del Partido Nacional, confesó que su asesor, Pablo Leiva, que había sido contratado en diciembre del año pasado con un sueldo de 52.000 pesos por mes, no tenía una tarea asignada ni había desempeñado ningún trabajo en 10 meses. Hay una famosa escena de la película Trainspotting en la que el personaje de Spud, que es un reventado, acude a una entrevista de trabajo después de haber consumido metanfetamina y comete un sincericidio muy similar al que tuvieron Gonzalo Gómez y Gustavo Ripoll. Este último, además, conduce un programa de radio que se llama La noche del búho. Deberían testearlos.
Uno puede tener un mal día, una semana complicada, un año de mierda. Es posible que en alguna de estas categorías se encuentre Jorge Gandini, líder de Por la Patria, sector al cual pertenece el cuestionado edil Gonzalo Gómez. Pero la cosa no termina ahí: el asesor del edil condenado solía concurrir a un local de cobranza que pertenece a la esposa de Jorge Gandini. Teniendo en cuenta que hay unas 280 agencias de pago en Montevideo, y suponiendo que todas tengan la misma probabilidad de ser elegidas, habría un 0,36% de posibilidades de ir a una agencia y no a otra. Pero en la vida real uno concurre a una agencia por cercanía con su casa o su trabajo. Entonces, podemos ver que cerca de San Petersburgo y Callao, en pleno barrio Pérez Castellano, donde vivía el asesor Pablo Leiva, hay alrededor de ocho locales de pago. Eso daría una probabilidad de 12,5% de ir a una agencia y no a otra. A veces los números están de tu lado, y a veces no.
El cantante Matías Valdez envió una carta al intendente de Soriano solicitando una vivienda en Palmar en reconocimiento a su aporte cultural a la localidad. Según su visión, una figura como la suya impulsa el crecimiento, la visibilidad y el desarrollo cultural del lugar. El comodato es por 15 años y debe pagar 5.000 dólares como contraprestación, lo que equivale a un alquiler de 1.100 pesos durante 180 meses. Esto, además de la realización de un único concierto gratuito en ese tiempo. En referencia a los argumentos que esgrime el artista en su carta, el senador Da Silva escribió, con gracia: “se autopercibe Jagger”. Otras voces aseguran que Valdez sería nuestro Israel Kamakawiwoole, también conocido como IZ, aquel famosísimo músico hawaiano que canta Somewhere over the rainbow. Si no lo conoce, me lo busca en internet.
Bombacha de campo, botas negras, camisa blanca jane, pañoleta y ponchito. Así vestía el niño que acompañó a Juan Pablo II en su visita a Melo, allá por 1988. Ahora que viene otro papa, la Iglesia católica quiso buscarlo y, al parecer, fracasó en el intento. La notoriedad de ese gauchito recuerda a aquellos niños actores famosos que enfrentan una adultez marcada por la tragedia, caso de Macaulay Culkin, Lindsay Lohan o el mismísimo Arnold. Siempre que pienso en estos casos me sorprende el riesgo de entregarle el Premio Nobel de la Paz a Malala a los 17 años. ¡Es que los niños crecen! También es posible que ese joven ya no sea un feligrés de la Iglesia, como la mayoría de los uruguayos en estos tiempos. Eso, o es un amigo tuyo que cuenta con humor su encuentro con Juan Pablo II cada vez que se mama en un asado.
Riki Mercante