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Captura de Maduro agrega incógnitas a una relación económica mínima entre Uruguay y Venezuela
El Estado venezolano es dueño de un banco y una AFAP, de los más chicos en sus sectores en la plaza local; poco más de una treintena de empresas uruguayas exportaron a ese destino el año pasado
En la plaza de la Democracia —de la Bandera—, una manifestación de venezolanos residentes en Uruguay en enero de 2019, reclamando la nulidad de las autoridades de su país que habían asumido por esos días.
En Uruguay, la captura el pasado fin de semana de Nicolás Maduro en Caracas en un operativo de fuerzas militares y de la inteligencia estadounidense fue para la mayoría una noticia internacional sorprendente pero sin interés personal. La excepción son los venezolanos que, escapándole a la crisis, están radicados en el país; los políticos, que discuten ahora sobre esa intervención monitoreada en directo por el presidente Donald Trump; un puñado de trabajadores de empresas propiedad del Estado venezolano que operan en el sistema financiero local y sus clientes, y un número también pequeño de empresarios que hacen negocios con esa economía caribeña semidestruida.
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Históricamente, los vínculos económicos entre Venezuela y Uruguay nunca fueron muy relevantes, salvo cuando se produjo un acercamiento entre los gobiernos del entonces presidente Hugo Chávez y el primero de Tabaré Vázquez. La afinidad ideológica solventó acuerdos comerciales que llegaron a posicionar al mercado venezolano dentro del top cinco de principales compradores de mercaderías uruguayas y produjo también la instalación de una filial del estatal Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes), que a su vez es accionista principal en Integración AFAP.
Actualmente, esas son las principales inversiones de origen venezolano en territorio uruguayo.
En un sistema donde todos los bancos dan ganancias, la filial del régimen chavista en Uruguay constantemente ha dado pérdidas; en los primeros 11 meses de 2025 su resultado negativo fue de US$ 6,6 millones, según la información de la institución publicada por el Banco Central (BCU).
La clientela con cuentas en la institución ha ido cayendo —eran unos 7.800 en setiembre pasado, menos de un tercio de los que había, por ejemplo, cinco años atrás—, lo mismo que el stock total de depósitos, que ronda ahora los US$ 60 millones. La cartera de préstamos otorgados por Bandes Uruguay también se fue achicando, en tendencia, y está en torno a US$ 28 millones.
El más reciente plan de ajuste, al que se sumó una capitalización de US$ 7 millones, parece haber logrado una estabilización del negocio. La plantilla del banco la componen algo más de un centenar de empleados.
Fachada de la casa central de Bandes Uruguay, en la Ciudad Vieja
Fachada de la casa central de Bandes Uruguay, en la Ciudad Vieja.
En cambio, la administración de fondos previsionales que realiza Integración le da ganancias al Estado venezolano a través del Bandes, aunque es la AFAP más chica del sistema: a noviembre tenía 265.308 afiliados y manejaba un portafolio de unos US$ 2.700 millones, surge de datos del BCU. Esta empresa tiene cuatro sucursales en el interior del país y su plantilla ronda las 60 personas.
Después de que el sábado 3 las fuerzas de Estados Unidos lanzaran un ataque contra instalaciones militares en Caracas y otras localidades y, luego, se confirmara la captura y extracción de Venezuela del presidente Maduro y su esposa, Cilia Flores, acusados de tener nexos con el narcotráfico, para quienes tienen vínculos laborales con esas empresas de propiedad estatal venezolana en Uruguay quedó resonando la pregunta de quién es ahora su jefe.
El comercio retraído
En todo el año pasado fueron 32 las empresas uruguayas que concretaron exportaciones de bienes al mercado venezolano, por un monto conjunto de US$ 34,7 millones. Las cifras anuales han sido algo oscilantes en tiempos recientes, pero muy menores a los US$ 400 millones alcanzados en los momentos de amistad con los gobiernos del Frente Amplio. Durante la administración de la coalición republicana encabezada por Luis Lacalle Pou (2020-2025) la relación bilateral se tensó y en 2024 se produjo el retiro del personal diplomático; el gobierno de Yamandú Orsi inició una tibia recomposición del vínculo.
Según analizó Búsqueda a partir de estadísticas del Instituto Uruguay XXI, Conaprole fue el principal vendedor a Venezuela en 2025, con ventas por US$ 8,8 millones, un monto poco significativo para esa cooperativa del sector lácteo que tiene sus vitrinas llenas de premios como el mayor exportador anual. Además de que la demanda desde la economía venezolana se retrajo, los problemas para cobrar los envíos —incluso, de una deuda comercial en los tiempos de buenas relaciones bilaterales— llevan a que Conaprole mire ese mercado con cautela.
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La captura de Maduro y la incertidumbre política que produjo en Venezuela ocurrió tras el cambio de año, cuando normalmente decae la actividad comercial y en días que parte del personal del área de exportaciones de la cooperativa comenzó su licencia.
Damboriarena Escosteguy (US$ 7,8 millones), Cargill Uruguay (US$ 6,6 millones), Laboratorios Microsules (US$ 2,8 millones), Alimentos Fray Bentos (US$ 1,9 millones), Industria Láctea Salteña-Inlacsa (US$ 1,6 millones), Estancias del Lago (US$ 1,4 millones) y Urufarma (US$ 1 millón) fueron otras empresas con ventas a Venezuela el año pasado por cifras con seis ceros; el resto exportó entre US$ 200 —probablemente una muestra comercial— y US$ 369.000.
Considerando los datos de Uruguay XXI, que abarcan a las zonas francas, las exportaciones a Venezuela por casi US$ 35 millones ubican a ese destino en el puesto 31 como destino en 2025; además de ubicarse detrás de China y Brasil —los mayores compradores de bienes uruguayos—, está, por ejemplo, por detrás de Portugal, Japón, Egipto, Marruecos, Vietnam, Tailandia y Nigeria.
Como proveedor, Venezuela tiene actualmente un papel nominal en las cifras globales. En 2025, Uruguay importó mercadería de ese origen por solo US$ 115.000 (en un total cercano a US$ 13.000 millones). En este ranking, está por detrás de otros 110 países.