Después de un 2025 con récord de solicitudes de concursos de acreedores por la crisis relacionada a las empresas que ofrecían invertir en ganado, en la primera mitad del 2026 disminuyó la cantidad de presentaciones: hubo 69.
Las presentaciones fueron de rubros como agencias de viaje, tiendas de ropa, avícolas, construcción, empresas de seguridad, una plataforma de compra de bienes raíces, transporte de camiones
Después de un 2025 con récord de solicitudes de concursos de acreedores por la crisis relacionada a las empresas que ofrecían invertir en ganado, en la primera mitad del 2026 disminuyó la cantidad de presentaciones: hubo 69.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSin embargo, si se excluye el año pasado —por lo atípico—, el nivel de solicitudes concursales se mantiene en un nivel elevado en comparación con los primeros semestres de 2022-2024, según los registros de la Liga de Defensa Comercial (Lideco). Desde esa perspectiva, “se mantiene la tendencia alcista de los últimos años”, señaló a Búsqueda el director gerente de esa institución, Bernardo Quesada. Relacionó esa evolución con un panorama “no muy alentador” en la economía, que en general se encuentra “más fría”, con “niveles de venta a la baja y decisiones de inversión algo trancadas”.
El concurso es un mecanismo por vía judicial al que se recurre en situaciones de dificultades de pago.
Entre enero y junio de este año hubo 69 concursos de acreedores, 32 menos que en el mismo lapso de 2025 (caída de 31,7%). Pero, comparado con anteriores primeros semestres, la cifra aumentó: 35% respecto a 2022, 47% frente a 2023 y 13% más que en 2024.
Uno de los últimos concursos conocidos en la primera mitad del año fue el de la Cooperativa de Lechería de Melo (Coleme), que cerró luego de que no se concretara la inversión de un empresario argentino. Otro caso fue el de la gastronómica Produits de France SAS —propietaria de la cafetería y confitería Saint Germain y la pizzería y fábrica de pastas Piazza Italia—, lo que afectó también a inversores que habían colocado dinero en títulos de esa firma a través de la plataforma Crowder.
Las presentaciones fueron de rubros variados, como agencias de viaje, tiendas de ropa, avícolas, construcción, empresas de seguridad, una plataforma de compra de bienes raíces, transporte de camiones, entre otros.
De las 69 solicitudes de concurso del primer semestre, 54 fueron promovidas por los acreedores (“necesario”) y las restantes 15 las presentó el propio deudor insolvente (“voluntario”). Quesada destacó que los acreedores están usando más la herramienta del concurso por el incentivo que prevé la normativa; el acreedor tiene derecho a cobrar el 50% del crédito con privilegio, o antes en el orden de prelación.
En el primer semestre no hubo registros de acuerdos privados de reorganización empresarial.
En tanto, la evolución de las sanciones a cuentas corrientes bancarias por libramientos de cheques sin fondos se mantuvo en “una meseta” y el aumento fue de 0,88% entre junio de 2025 y mayo de 2026. En ese año móvil, las cuentas suspendidas totalizaron 1.255: fueron 343 clausuradas (aumento de 13,6%) y 912 suspendidas (caída de 3,18%), siempre en relación con los últimos 12 meses previos.
La suspensión de las cuentas es por seis meses y la realiza cada institución bancaria cuando, luego de cinco días de notificado el rechazo de pago de algún cheque por falta de fondos, no recibió comunicación de que fuera cubierto con el pago.
La clausura de las cuentas puede ser por uno o dos años y la realiza el Banco Central cuando se den los motivos de suspensión en más de un banco o si se libran cheques contra cuentas ya sancionadas.