Ese panorama se puso en común el lunes 20, en un evento organizado por la Fundación Tecnolog, realizado en el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (Latu), en el que participaron jerarcas de la Cancillería, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Instituto Nacional de Logística (Inalog).
El puntapié inicial estuvo a cargo de Ruben Azar, CEO del Grupo Ras y presidente de la Fundación Tecnolog, que dimensionó en grandes números cuánto genera la exportación de servicios logísticos entre movimientos de recepción, manipulación y entrega de mercadería en muelle, almacenamiento y gestión de stock en depósitos, costos de agencia marítimas, terminales portuarias y aeroportuarias, fletes, entrada y salida de zonas francas, etcétera.
Ruben Azar
Ruben Azar saludando al presidente Yamandú Orsi en Parque Industrial Ruta 5, de Grupo RAS.
Mauricio Zina/adhocFOTOS
Según datos que expuso el empresario, la exportación de servicios logísticos se expandió en 2025: totalizó US$ 882 millones, 7,5% más que en 2024. Dentro de ese monto, unos US$ 200 millones corresponden a los servicios que se brindan como centro de distribución regional, lo que para Azar “no tiene techo” para crecer si el país sale a vender ese servicio al mundo.
El “diamante en bruto”
Antes de la entrada en vigor del acuerdo Mercosur-UE, Azar plantea que en la zona de influencia o hinterland del Puerto de Montevideo —desde la terminal de Santos en Brasil, pasando por la de Buenos Aires hasta la de Valparaíso en Chile— hay un mercado potencial para proveer servicios a las cargas en más de 1 millón de contenedores desde y hacia los países europeos. Como ejemplo, mencionó que si se captara el 10% de ese volumen, la exportación de servicios como centro de distribución alcanzaría a US$ 863 millones anuales.
“Se puede crecer lo que nos dé el talento”, sostuvo. Señaló que “sin duda” los servicios logísticos son uno de los sectores que pueden llegar a “beneficiarse mucho” con el acuerdo, y en especial los aplicados a la mercadería en tránsito. Ese segmento es “el diamante en bruto” para la logística, ilustró.
Para capitalizarlo, según Azar, es preciso que Uruguay siga mejorando su posicionamiento como distribuidor regional de mercaderías porque es “donde más tiene para ganar”. “Eso es lo que cuesta ver” y en lo que, a su juicio, “hay que ponerse a trabajar” con “convencimiento” para no “perder pisada” y ser más rápidos y “competitivos” que los países vecinos, que también buscan captar esos negocios de servicios.
El empresario repasó el “combo” de normativas aduaneras, portuarias, tributarias que ofrece Uruguay, además del desarrollo tecnológico, la infraestructura, la ubicación geográfica, la estabilidad económica y política, que dan un marco de seguridad favorable para que el país se consolide como hub.
Lo “intangible” y la competitividad
En esa línea, la vicecanciller, Valeria Csukasi, dijo que el potencial para la logística en 10 o 15 años “es tremendo” si se logra aprovechar la dinámica más fluida que implicará el acuerdo con la UE a nivel de Mercosur y capitalizar los proyectos de inversión que se instalen para producir en estos países y aquellos de importación y distribución en la región.
“Hay un tema intangible detrás de esto que está bueno monetizarlo para ver la cantidad de millones de dólares de la que estamos hablando que genera y aporta el sector. (…) Al final del día, las 99.000 toneladas de carne, las 60.000 toneladas de arroz y las 45.000 de miel, ¿por dónde salen? ¿Y lo que va a venir de la UE?”, señaló Csukasi para describir el incremento del flujo comercial que pueden captar los puertos y los centros de distribución.
Esas cantidades mencionadas por la jerarca refieren a los cupos acordados con el bloque europeo que todavía deben repartirse entre los socios del Mercosur, un aspecto que, en ciertos rubros, está requiriendo áridas negociaciones. En la carne, la cuota comenzará con 9.075 toneladas una vez que entre en vigor el tratado —pagando un arancel de 7,5%— y aumentará cada año hasta llegar a 99.000 toneladas en un lustro.
Csukasi
Vicecanciller, Valeria Csukasi.
Mauricio Zina/adhocFOTOS
“Hoy la logística es competitividad”, resumió a continuación el director de la Asesoría de Política Comercial del MEF, Juan Labraga, y coincidió en la necesidad de potenciar la agenda de mejora de competitividad para exportar más servicios. “Muchas veces los proyectos con raíces industriales deciden la localización en un país por la logística. (…) Queremos que esos números (presentados por Azar) mejoren porque se mueve la actividad. Pero también pueden mejorar porque somos más caros”, ironizó.
Más adelante, Labraga destacó la “oportunidad” de la logística como un “sector ganador” en el marco del acuerdo con la UE porque las ventajas que Uruguay ofrece, como los regímenes especiales vigentes (zonas francas, admisión temporaria, tránsito, etcétera), están incorporadas y permitidas sin estar nombradas explícitamente.
Admitió, sin embargo, que el país debe “repensar muchas cosas” en cuanto a cómo fija los “precios” que recaen sobre los servicios logísticos. Y agregó: “En la institucionalidad pública uruguaya está lleno de lugares donde se castiga la importación sobre la exportación. Los tránsitos o los transbordos están a precio competitivo porque son el segmento que compite. Pero la importación y la exportación, como están cautivos, son las que están financiando la actividad. Bueno, eso lo tenemos que repensar”.
Ese comentario provocó la reacción de Azar, y señaló que los tránsitos “deberían” tener un tratamiento especial dado que se trata de una carga que pasa por las terminales donde hay una “gran cantidad de actores privados” cobrando movimientos. “Estaría bueno que se dieran cuenta de que en esa carga seguimos siendo caros”, señaló.
Csukasi habló de la “agenda silenciosa” en la que están trabajando la Cancillería y el MEF para atender los problemas de trámites y burocracia que impactan en la competitividad del comercio exterior y la logística. “Si queremos ser un centro de negocios, un hub logístico, no podemos tener un proceso de adquisición de una visa para un persona de negocios que lleve entre 30 y 40 días y que implique papel, papelito, papelucho, huellita y no sé cuántas cosas”, comentó.
camiones frontera
Frontera aduanera en el puente internacional San Martín en Fray Bentos, Río Negro.
Javier Calvelo/adhocFOTOS
También mencionó las demoras de los camiones en las fronteras porque las áreas de control integrado con Argentina y Brasil tienen un horario distinto, o los controles migratorios duplicados en aeropuertos binacionales.
Reconoció que algunas soluciones requieren inversión de dinero y hay que hacer rendir los recursos limitados que se tienen para que “al final del día Uruguay se presente como país de negocios, país amigable”.
La vicecanciller opinó que es necesario entender al país en su totalidad, como “Uruguay navegable, transitable” en el contexto regional y del resto de iniciativas y medidas que toman los países de la región para no discutir de forma aislada y lograr un “diferencial” que lo posicione como hub.
“Gran embudo” y “de perilla”
El presidente del Inalog, Jerónimo Reyes, también argumentó sobre la orientación del gobierno de solucionar las “pequeñas cosas” y los “detalles” que hacen “grandes diferencias” en la actividad para que en el día a día de los negocios “fluya” aquello que depende del Estado.
Reconoció que hay problemas de intercambio de información entre los organismos del Estado y mencionó que el Puerto de Montevideo es “el gran embudo” de la actividad logística que está en “proceso de modernización”, por ejemplo, con la ventanilla única marítima que la Administración Nacional de Puertos anunció semanas atrás y con la realización de inversiones para mejorar el acceso a la terminal.
Reyes puso en números la relevancia de la exportación de servicios logísticos que capta Uruguay a través de los tránsitos de mercadería desde o hacia la región. Dijo que el 55% de las cargas que llegan al aeropuerto, el 70% de lo que mueve la terminal de Nueva Palmira y el 60% del Puerto de Montevideo corresponden a tránsitos. “La economía nacional depende para generar escala de la carga regional. La única forma de crecer, en términos de conectividad, de servicios logísticos, es con la región. Este acuerdo Mercosur-UE nos viene de perilla para el sector”.