Los precios al consumo tuvieron una aceleración en setiembre y aumentaron 0,54%. De esa forma, la inflación de los últimos 12 meses volvió a subir y se ubicó en 4,68%, informó este lunes 5 el Instituto Nacional de Estadística.
Los alimentos fueron el rubro de la canasta del IPC que más incidió en el repunte de la inflación el mes pasado
Los precios al consumo tuvieron una aceleración en setiembre y aumentaron 0,54%. De esa forma, la inflación de los últimos 12 meses volvió a subir y se ubicó en 4,68%, informó este lunes 5 el Instituto Nacional de Estadística.
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El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLos “Alimentos y bebidas no alcohólicas” fueron el rubro del Índice de Precios al Consumo (IPC) que más se encareció el mes pasado (1,73%), influido en parte por las alzas en diversos cortes de carne.
La tasa de inflación anual, que hasta julio había estado por debajo del objetivo de 4,5% establecido por el Banco Central (BCU), tuvo un repunte en agosto (4,55%) y otra vez en setiembre, alejándose de esa meta.
En ese contexto, el próximo jueves 8, el BCU evaluará una posible modificación monetaria, primero en el ámbito técnico del Comité de Política Monetaria (Copom) y después en la sesión de su directorio.
En agosto, la decisión fue mantener la tasa de política monetaria en 5,75%, cuando la inflación anual a julio estaba en 4,27% y las expectativas inflacionarias a dos años permanecían alineadas con la meta.
Además de la inflación alejándose de la meta, el BCU también tendrá en consideración datos recientes acerca del nivel de actividad económica en el país y el alza de la cotización del dólar en el mercado local en los últimos días, además de factores externos.
La estabilidad de precios —niveles bajos de inflación— es uno de los principales cometidos del BCU. En Uruguay rige un régimen de metas de inflación, que utiliza como herramienta la tasa de interés; la variable de referencia es la tasa del mercado interbancario, a un día de plazo, que actúa como señal para el resto de las tasas de la economía y orienta su comportamiento en consonancia con el objetivo inflacionario.
El economista Javier de Haedo opinó que el jueves el BCU debería “retomar el camino de las reducciones” de la tasa de política monetaria que transitó a comienzos de año y que dio lugar a una mejora en el tipo de cambio real.
Alegó, por un lado, que Uruguay está recibiendo un “shock externo negativo” —el aumento de las tasas internacionales y el petróleo cotizando por encima de US$ 100 el barril— y, frente a ello, es conveniente “propiciar la depreciación real” del peso. Por otro, la economía uruguaya “crece poco y nada desde comienzos del año pasado e incluso su ‘núcleo’ (sin el agro afectado por al sequía) mantiene el pobre” desempeño de los últimos años. Mientras tanto, las expectativas de inflación “están bien ancladas en torno a la meta de 4,5%”.
“En definitiva —publicó hoy de Haedo en su blog, antes de conocerse el dato del IPC de setiembre—, hay argumentos sólidos para que el BCU reduzca la tasa de política monetaria y ajuste a la baja las tasas de las Letras de Regulación Monetaria, que son bastante más importantes que aquella. Y para que, de ese modo, esta vez el BCU no propicie que el peso vaya contra la corriente, afectando todavía más a la menguada competitividad de la economía”.