Según el gerente de Ultramar, se trata de “una tremenda buena noticia de desarrollo en el ámbito logístico, y viene a reforzar el posicionamiento que tiene Uruguay y Montevideo dentro del sistema portuario del Río de la Plata”.
TCP ya anunció que tomaría acciones legales si prospera el proyecto de una terminal que le compita, por entender que violaría el acuerdo firmado en 2021 entre su principal accionista, la multinacional belga Katoen Natie, y el gobierno.
Consultado sobre la evaluación de la iniciativa que pueda hacer el Poder Ejecutivo, dada la postura adelantada por TCP, Reveco señaló: “Respetamos plenamente las opiniones de todos los actores, en particular los que hoy día participan de la industria y que podrían sentirse afectados por esta iniciativa. Creemos que las interpretaciones de las leyes, los reglamentos, tiene que hacerla el gobierno, de manera independiente. (...) Es resorte de las autoridades cómo lo evalúan. Con esta IP, apuntamos a que el gobierno la analice en términos de qué significa como alternativa de crecimiento para el puerto, de posicionarlo como hub, de inversión y empleo para el país”.
El “triunfo” y la “libre competencia”
El ejecutivo de Ultramar explicó que la presentación de la iniciativa privada surge a partir de la posibilidad que entiende abrió el fallo del Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA), de febrero de este año, y que también explica el desestimiento del arbitraje internacional que la empresa había iniciado ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi).
“Nuestro reclamo principal era, básicamente, que queríamos un régimen de libre competencia para los contenedores en el Puerto de Montevideo y con este dictamen del TCA ya se generan las condiciones para poder competir. Allí se explica claramente que (la competencia) tiene que realizarse a través de una terminal especializada de contenedores que debe ser concesionada. Entonces, con eso ya nuestro motivo principal del reclamo se da por satisfecho”, fundamentó.
El ejecutivo de Ultramar apuntó: “Desistimos pura y simplemente. Por eso estuvimos de acuerdo que aclare que no tiene ninguna contraprestación, ninguna condición, tal como lo expresó el gobierno (uruguayo) muy claramente”.
Alegó que el proceder de la empresa no es “ir resolviendo las cosas a través de arbitrajes”, sino que la motivación del reclamo en su momento “fue una forma de sentar la discusión” para habilitar la competencia. Dijo que la misma razón fue la que impulsó en el ámbito local con la demanda ante el TCA, que dio “claridad” en cuanto a la posibilidad de competir en las mismas condiciones.
El fallo del TCA, sostuvo, “se puede ver como un triunfo de una gestión jurídica que se hizo en base al ordenamiento y a los órganos del Estado. Fue favorable en ese punto y permite esta presentación de la IP. Es un logro que se haya confirmado la necesidad de establecer este régimen de libre competencia para contenedores en el Puerto de Montevideo”.
El ejecutivo indicó que el accionista minoritario de Neltume Ports, la canadiense ATCO, estuvo de acuerdo con que se desistiera del arbitraje, por lo que “es razonable” que ese grupo siga la misma línea, si bien el convenio de protección de inversiones entre Canadá y Uruguay puede tener otros aspectos a considerar por los equipos legales.
Respecto al reclamo económico por las pérdidas que desde la implementación del acuerdo entre el gobierno y Katoen Natie tuvo Montecon, Reveco apuntó que las acciones interpuestas se produjeron debido a eso, pero fundamentalmente porque se le restringió la competencia.
Actualmente, afirmó, con la “competencia tutelada” Montecon opera entre 25% y 30% del total de contenedores movilizados.
“Nuestra aspiración, en general, es que exista libre competencia por los contenedores en todos los puertos. Este es un paso, obviamente, y creemos que se puede seguir conversando de los pasos que hay (que dar) para que exista esta libre competencia, no solamente entre terminales especializadas, sino que también en los muelles públicos. Pero, básicamente, hoy en día la discusión está en torno a la presentación de la iniciativa privada, que se trata de una terminal especializada de contenedores”, evaluó.
2031 en el horizonte
La nueva terminal especializada de contenedores que propuso desarrollar en el puerto montevideano es de última tecnología, con una capacidad para mover 1,1 millones de TEU al año, en dos muelles para buques pospanamax (de más de 366 metros de largo) y una terminal para barcazas específicamente, que atienda los tránsitos de Bolivia, Paraguay, Brasil y Argentina, informó Reveco.
Se prevé que toda la nueva infraestructura ocupe 38 hectáreas de superficie, que se desarrollaría frente a los muelles públicos, ganando terreno al rellenar la bahía, de las cuales 20 quedarían disponibles para transferir contenedores.
Para eso, el equipamiento previsto —de seis grúas pórtico— permitiría una operativa “muy eficiente”, con “velocidades de estándar global” y generando las vías de acceso y conexión con el ferrocarril, aseguró el ejecutivo.
Render de la terminal especializada de contenedores proyectada por Neltume Ports.
Neltume Ports
Reveco resumió que esos serían los principales aspectos de la terminal que se presentó de manera protocolar en Torre Ejecutiva, que se va a estar dando a conocer en detalle próximamente, en “una campaña”.
Se prevé que durante la construcción la obra genere 1.800 puestos de trabajo, directa e indirectamente.
El diseño, apuntó Reveco, comprenderá el máximo calado posible que solicitan las navieras, que hoy son 17 metros, si bien —aclaró— eso puede variar y se considerará el máximo calado futuro, ya que los puertos se piensan para las condiciones proyectadas hacia “30 o 50 años”.
El gerente de Desarrollo de Negocios de Ultramar prevé que, para hacer realidad la terminal proyectada en el Puerto de Montevideo, hay que pensar como “mínimo” tres años para adelante, en la hipótesis que se apruebe por parte del Poder Ejecutivo. Podría llegar a estar operativa en 2031, estimó, en una perspectiva “optimista”.
Los “dolores” y la competitividad
Reveco planteó que la nueva terminal especializada que se propone permitiría mejorar la competitividad y el posicionamiento del Puerto de Montevideo.
“Ciertamente, el puerto ha ido perdiendo competitividad con respecto a Buenos Aires y Brasil, a ojo de las líneas navieras, a ojo del exportador que está hoy día en Paraguay o en Bolivia, o al usuario que prefiere utilizar Brasil o Argentina. Hay una pérdida de competitividad que se da porque no hay alternativas libres de ser utilizadas en el puerto para transferir contenedores”, señaló.
Para captar más carga, apuntó, otros sitios de atraque permitirían al puerto “nuevos ritmos de carga y descarga, que es lo que buscan los clientes”.
Destacó que Ultramar tiene 70 años de trayectoria en el comercio marítimo y 15 años en Uruguay, a través de la operación de Montecon. “Tenemos otras terminales, otras actividades logísticas y por eso también conocemos al usuario local, qué es lo que anda buscando y cuáles son sus dolores”, añadió el ejecutivo, en referencia a los problemas relacionados a la conflictividad que últimamente registró el puerto capitalino.
“Han sido años difíciles, donde ha habido conflictos, ha habido congestión y creemos que agregar esta terminal al sistema portuario nacional permite mejorar estos problemas y consolidar al puerto como un actor relevante regional”, afirmó.
“Ahora, no tenemos una terminal especializada, no tenemos los mismos equipos (que TCP), pero en base a las instalaciones y las condiciones que tenemos se ha podido darle continuidad” a la operativa en momentos de “alta conflictividad” en el puerto, sostuvo. Añadió que “durante todo este tiempo Montecon estuvo disponible para los clientes asignados. Han tenido un buen servicio y han podido exportar sus productos, y las navieras que han sido autorizadas a recalar lo han podido hacer”.
“Sin Montecon, en algunos minutos, el puerto hubiera estado totalmente detenido”, destacó Reveco.
Dada la alteración en la actividad de TCP en el marco de la negociación colectiva con el sindicato de la empresa, el viernes 11 el Poder Ejecutivo estableció, con “carácter transitorio y limitado”, los “servicios mínimos” a asegurar: carga y descarga de buques, recepción de 25 contenedores por hora (llenos y vacíos) al transporte carretero y servicios de almacenamiento y depósito. Para eso, definió la dotación mínima necesaria de personal.
En tanto, TCP se encuentra evaluando posibles acciones civiles contra el Estado y el sindicato de la empresa en reclamo por la afectación de la imagen y las pérdidas económicas, informó El País el lunes 14.