Para las empresas vinculadas con este sector —hoteles, inmobiliarias, servicios gastronómicos y de otro tipo—, de muchos destinos de sol y playa, se trata de un período clave del año: es cuando tradicionalmente se da la mayor afluencia, tanto de uruguayos como de visitantes del exterior. Es la oportunidad de aumentar la facturación, que luego merma en los meses más fríos.
Empresarios del sector consultados por Búsqueda coinciden en que, aunque cada año es más complejo predecir los niveles de ocupación por factores climáticos y una creciente tendencia a la poca planificación por parte de los turistas, las señales de enero y las reservas para la semana de Carnaval en febrero perfilan una temporada mejor que la anterior.
Costa fernandina
En Punta del Este, los últimos días de diciembre y los primeros de enero “colmaron las expectativas”, afirmó Sebastián Freire, secretario general de la Corporación Gastronómica de ese balneario. Desde la gremial perciben que, tanto por el nivel de visitantes como por el gasto, esta temporada será “larga”.
“Hay un rubro que viene creciendo muchísimo, que es el de las fiestas. Atrae muchísima gente, incluso creo que hay quienes deciden venir por las fiestas mismas, aunque después hacen otras actividades. Está viniendo sobre todo un público joven, que Punta del Este había perdido de alguna manera en años anteriores”, destacó el empresario.
Javier Sena, presidente de la Cámara Inmobiliaria Punta del Este-Maldonado, coincidió con el diagnóstico y acotó que en la primera quincena hubo entre un 90% y un 97% de ocupación de los apartamentos y las casas para arrendar. Eso lleva a que hoy Maldonado esté albergando unas 650.000 personas. Sin embargo, los propietarios no vieron que los aumentos hayan repercutido en los niveles de alquiler o el tiempo de estancia.
Sena añadió que la afluencia de turistas y el gasto aumentó cerca de un 10% respecto a la temporada pasada.
La tendencia de una mayor afluencia de veraneantes argentinos, que ya se había visto en la temporada anterior, se intensificó este verano. Por otro lado, “da la impresión de que se ha mantenido” la cantidad de turistas uruguayos y brasileños, opinó el titular de la cámara.
Los empresarios del turismo en Punta del Este valoran lo anunciado por el jefe de Policía de Maldonado, Víctor Trezza, quien dijo en rueda de prensa que se está registrando un 30% menos de hurtos y rapiñas que en la temporada anterior.
No obstante, las últimas semanas estuvieron marcadas por otro problema. Sena aseguró que se dieron varios cortes de luz, incluso luego de los picos de calor y antes del reciente temporal. “Me parece que la gente de UTE se tiene que poner las pilas en cuanto a mantener los servicios en buena calidad. Están diciendo que hubo un 40% más de consumo, y eso no es real”, reclamó.
Verano rochense
En Rocha “se puede decir que los primeros ocho días del año fueron excelentes”, celebró Robert Caballero, empresario del sector y nuevo director de Turismo de la Intendencia de Rocha. Informó que la ocupación se situó en un 90%, pero, dada la alerta meteorológica del pasado fin de semana, muchas familias se retiraron antes del término de sus estadías y otras cancelaron reservas, lo que bajó el promedio a 65%. También aseguró que, en cuanto a nacionalidades, “primó el regreso” de los brasileños, que en los últimos años estaban “siguiendo de largo para otros destinos”.
La temporada en Rocha “arrancó un poco más temprano que las anteriores”, observó Caballero. Ya a partir del 26 de diciembre, los operadores estaban conformes con las señales de “un poco más de consumo” de los turistas. Evaluó que este último aspecto aún está “lejísimo” de la temporada récord de 2017-2018. “Tenemos un dólar que está depreciado en más del 10% a lo que era esa temporada, y un 7% de tarifas por encima. O sea, es casi imposible. Soy de las personas que creen que para llegar a aquellos niveles van a pasar unos cuantos años”, señaló.
En conversaciones con comerciantes de la zona, el jerarca departamental recogió que fue “una de las primeras temporadas” sin escasez de mercadería o servicios, aunque en los días de mayor afluencia de turistas hubo complicaciones “parecidas a todos los años” en la recolección de residuos, especialmente en Punta del Diablo, un balneario que “de un día para el otro cuatriplica la población”, o La Paloma, un municipio “más grande que cualquiera de los de Montevideo”.
Playas canarias
Gracias a un trabajo “más profundo” en ferias promotoras de turismo, tanto nacionales como internacionales, Canelones llegó a registrar un “verano particular”, con 100% de ocupación en la primera quincena. “El año pasado no había sido así”, confirmó Carlos Tabó, presidente de la Asociación Turística canaria, y adelantó que proyectan una ocupación del 85% para la segunda mitad del mes.
“Creo que este año, y sin miedo a equivocarme, vamos a andar con cifras parecidas al 2017. Tal vez en el consumo no, pero sí en cifras de turistas”, estimó. El mal clima tuvo un aspecto positivo que se manifestó especialmente en el corredor gastronómico, y es que, como los turistas no hicieron tanto uso de las playas, salieron a consumir.
Por otro lado, los operadores canarios recibieron como “muy buena iniciativa pública” la entrega por parte de la intendencia de vouchers equivalentes a $ 500 para quienes se hospeden por dos noches en el departamento durante el 28 y el 29 de enero en el marco del festival musical Canelones Suena Bien, en Atlántida. Los establecimientos afiliados a la asociación apoyaron con un 10% de descuento adicional.
También están “muy conformes” con el trabajo conjunto en ese balneario entre la Policía, la Dirección de Convivencia Ciudadana de la Intendencia de Canelones y el Ministerio de Desarrollo Social, que realizaron operativos para “controlar” un creciente problema de personas en situación de calle. “Somos conscientes de que la mayoría tienen problemas de adicción, pero tenemos que verlo desde el punto de vista turístico”, advirtió.
Ocupación coloniense
El comportamiento de turistas en Colonia viene siendo “muy similar” al año anterior, comentó Andrés Castellano, presidente de la Asociación de Desarrolladores de Colonia del Sacramento. En los primeros 10 días de enero la ocupación fue de 77%; al este del departamento rondó en el 48%, y al oeste se situó en 58%.
Las posadas fueron el tipo de establecimiento con mayor demanda; a diferencia de los uruguayos, son la opción preferida de los argentinos, que vinieron “automáticamente” tras la recuperación de la competitividad, y los brasileños, que protagonizaron el inicio de la temporada en ese departamento.
Una de las principales preocupaciones del sector turístico en Colonia tiene que ver con las demoras en los procesos migratorios a la salida del Puerto de Colonia. Más allá de que el control biométrico triplica las tardanzas, la cantidad de funcionarios para atender la demanda no es suficiente. “No podemos tener una migración que dure tres horas. Atenta contra la experiencia del turista, y especialmente en Colonia, que tiene estadías cortas”, alertó Castellano.