El sector turístico está en la etapa del año en la que ya quedaron atrás el pico de actividad del verano y las vacaciones de invierno; ahora transita los meses más desafiantes hasta la próxima temporada. En ese marco, desde fines de 2025 representantes del gobierno y de los operadores privados discuten alternativas vinculadas con las tarifas públicas, la generación de inversiones y la promoción de nuevos proyectos, con el objetivo de mejorar la competitividad.
El denominado Grupo de Trabajo de Políticas Públicas fue impulsado por el Ministerio de Turismo (Mintur) y lo integra la Cámara Uruguaya de Turismo (Camtur), con apoyo del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) y de la consultora PwC.
El presidente de la Camtur, Fernando Tapia, dijo a Búsqueda que uno de los principales temas en análisis son las tarifas públicas, debido al impacto que tienen los costos de energía eléctrica, agua y combustibles sobre las empresas turísticas, especialmente aquellas ubicadas en zonas con baja demanda durante varios meses del año. Detalló que desde el grupo trabajan en la elaboración de una propuesta para dialogar con las autoridades de UTE y OSE y analizar alternativas que permitan mejorar la competitividad, con especial foco en las micro y pequeñas empresas.
En paralelo, el grupo continúa trabajando sobre planteos realizados en mayo por la Camtur al Ministerio de Economía (MEF) —en el marco de la consulta para elaborar el proyecto de ley de competitividad y reducción del costo de vida— para que se otorguen incentivos para promover nuevas inversiones vinculadas al turismo y el entretenimiento.
Tapia señaló que existe un interesado en evaluar una iniciativa de servicios de diversión inspirada en experiencias como la de Gramado, Brasil. “Lo vemos como un ejemplo que se puede tomar para generar un incentivo a inversiones en Uruguay relacionadas al entretenimiento, que puedan generar parques de calidad internacional y una oferta más atractiva para el mercado brasileño”, sostuvo.
Aseguró que el ministro de Economía, Gabriel Oddone, transmitió que, de haber inversores privados interesados en impulsar un proyecto de esa naturaleza, la cartera estaba en condiciones de “evaluar con seriedad la posibilidad de generar una zona franca temática en la medida que se cumpla con determinados requisitos”.
El empresario explicó que el proyecto se encuentra en una etapa inicial de evaluación y que, en caso de avanzar, los pasos siguientes serían un estudio de prefactibilidad y, posteriormente, el análisis con las autoridades sobre la posibilidad de acceder a beneficios como el régimen de zona franca.
La Dirección Nacional de Incentivo a la Inversión, sucesora de la Dirección de Zonas Francas tras la última Ley de Presupuesto, tiene en evaluación un proyecto de enclave libre de impuestos “de entretenimiento” a instalarse en Salto, según documentos presentados por el Poder Ejecutivo con la iniciativa de Rendición de Cuentas de 2025.
Baja rentabilidad
El grupo integrado por el Mintur y la Camtur, con la colaboración de Ceres y PwC, funciona desde diciembre de 2025 y se reúne mensualmente para abordar medidas vinculadas a políticas públicas y competitividad del sector; la economista María Noel Sanguinetti, designada por el ministerio, articula el trabajo.
Hasta el momento se generaron dos documentos. El primero, elaborado a partir de una encuesta realizada por Ceres, fue presentado en abril al MEF como aporte al proceso de elaboración del proyecto de competitividad que ingresó al Senado en junio. El segundo surgió luego de la reunión mantenida con ese ministerio en mayo, en la que se presentaron las principales líneas de desarrollo para el sector, entre ellas el fortalecimiento de la inversión y la mejora de la competitividad a través de la revisión de la estructura de gastos asociados a las tarifas públicas.
El documento presentado al MEF como aporte al proyecto de competitividad sostiene que el problema central para el turismo se explica por la combinación de “una sobrecarga burocrática que dificulta la operativa, altos costos que afectan la rentabilidad y una débil competitividad estructural que limita el posicionamiento del sector frente a otros destinos”. Tapia interpretó las propuestas legislativas contenidas en esa iniciativa como “señales positivas” por parte del Poder Ejecutivo.
Según datos del Ministerio de Turismo, el año pasado Uruguay recibió 3.604.488 visitantes y el superávit en los gastos al comparar con los viajeros al exterior fue de US$ 722 millones, frente a US$ 187 millones en 2024.
Para el Mintur, el “principal objetivo es romper la tendencia de 3.600.000” de visitantes registrados en los últimos años, dijo su titular, Pablo Menoni, el lunes 27 en la Comisión de Presupuestos integrada con la de Hacienda que trata el proyecto de Rendición de Cuentas. “Cada vez tenemos incrementos más chicos de turismo receptivo; vamos hacia un valor tendencial. Sin innovación y acciones disruptivas las cifras están condenadas a alcanzar ese valor tendencial, más allá de algunas oscilaciones en años especiales”, comentó.
En un encuentro organizado la semana pasada por la Universidad ORT, en el que participaron el presidente de Camtur, la socia de PwC Patricia Marques y el empresario y publicista Álvaro Moré, coincidieron en que los costos son uno de los principales desafíos para la competitividad del turismo.
“Cuando vamos a la situación real de las empresas del turismo hay enormes dificultades, es muy difícil ser competitivo”, sostuvo Tapia. Resumió que “los precios son internacionales, pero los costos son uruguayos” y advirtió que el impacto es especialmente relevante para las micro y pequeñas empresas, que representan el 97,3% de las 25.000 firmas del sector.
El empresario habló de un “momento paradójico” para el sector: el año pasado, el turismo justificó casi el 50% del crecimiento del Producto Interno Bruto (PBI), que ese mismo año creció 1,8%. Sin embargo, el turismo se maneja en una realidad regional e internacional que, en cuanto a los precios, es muy sensible, afirmó. Como “la parte positiva” de este escenario, mencionó que el Mintur tuvo la iniciativa de convocarlos al grupo de trabajo para discutir medidas para mejorar la competitividad.
En la misma línea, Marques sostuvo que el turismo es “intensivo en mano de obra”, por lo que enfrenta costos elevados que no se han podido recuperar con ingresos, lo que constituye la explicación a la disminución de rentabilidad. Además, señaló que el sector enfrenta desafíos vinculados a la competitividad general del país, como el valor del dólar y la necesidad de fortalecer la promoción internacional.
Las medidas propuestas
Además de las medidas que se están discutiendo actualmente, la Camtur plantea la necesidad de avanzar en la simplificación de los procesos, la reducción de la burocracia y una mejor coordinación institucional, así como en la incorporación de herramientas de digitalización y el fortalecimiento de los controles sobre la informalidad.
También se incluye la mejora de los beneficios fiscales para el turismo, como la devolución del IVA en gastronomía, la reducción de los costos impositivos y la promoción de inversiones a través de la Ley de Inversiones.
A su vez, reclama mejoras en infraestructura y conectividad, así como el desarrollo de segmentos de mayor valor agregado, como el turismo de negocios, de bienestar y el fortalecimiento del turismo interno.
El análisis por rubros muestra prioridades diferenciadas: mientras el alojamiento pone el foco en la informalidad y la coordinación de los controles, el transporte turístico reclama la simplificación de los trámites; la gastronomía prioriza la reducción de costos y los beneficios fiscales, y las agencias destacan la capacitación, la tecnología y la promoción internacional.