Desde su regreso en enero, el presidente estadounidense ha multiplicado las medidas hostiles a la lucha contra el calentamiento global. Este nuevo retroceso se produce cuando Estados Unidos es el segundo mayor emisor mundial.
El gobierno de Donald Trump anunció este martes 29 de julio que daría marcha atrás en una decisión clave para la regulación de las emisiones de gases de efecto invernadero, que reconoce sus peligros para la salud humana
Desde su regreso en enero, el presidente estadounidense ha multiplicado las medidas hostiles a la lucha contra el calentamiento global. Este nuevo retroceso se produce cuando Estados Unidos es el segundo mayor emisor mundial.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDesde un concesionario de automóviles de Indianápolis, el director de la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA) anunció una reforma destinada a flexibilizar las normas sobre las emisiones de los vehículos. “Si se lleva a cabo, el anuncio de hoy sería la mayor medida de desregulación de la historia de Estados Unidos”, se congratuló Lee Zeldin.
Se trata de una decisión tomada durante el primer mandato de Barack Obama, en el que un fallo del Tribunal Supremo consideró que los gases de efecto invernadero eran peligrosos para la salud y que, por lo tanto, era necesario regular sus emisiones.
Se trata de un anuncio muy significativo, ya que en Estados Unidos el sector del transporte es la principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero, ya que la mayoría de los estadounidenses utilizan el coche para sus desplazamientos diarios.
Según la ONG Natural Resources Defense Council, si fuera un país, el sector del transporte estadounidense sería incluso el cuarto mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo.
Para la administración Trump, las emisiones serían menos peligrosas de lo que sugería la decisión de 2009, pues denuncian “atajos intelectuales” y se opone al consenso científico. El actual director de la EPA incluso menciona “efectos beneficiosos”, especialmente en la productividad agrícola.
Este retroceso del ejecutivo estadounidense, que aún debe pasar por una consulta pública de 45 días, sin duda será impugnado ante el Tribunal Supremo. Pero el anuncio se produce en plena ola de calor en la costa este del país y cuando el planeta ha vivido en 2024 el año más caluroso jamás registrado.
FUENTE:RFI