El Consejo de Defensa Nacional, integrado por Presidencia de la República, el Ministerio del Interior y el de Defensa, es el organismo estatal que coordinó el operativo. Involucra a aproximadamente 7.000 efectivos de seguridad: 5.000 policías y 1.700 militares, prácticamente siete veces más que los destinados a un clásico entre Nacional y Peñarol con ambas hinchadas presentes en el Estadio Centenario.
“No es un operativo de seguridad empleado solamente para darle la bienvenida a una figura de relevancia mundial, sino que, además, el Ministerio del Interior debe permitir que esa visita posibilite la celebración de los uruguayos. Por eso es que debemos tener la responsabilidad de asegurar la seguridad del papa y, además, que todos los orientales puedan vivir este acontecimiento de la forma en que lo merecen”, sostuvo Negro en conferencia de prensa el martes 3.
Las 36 unidades que integran la Policía Nacional —19 jefaturas y 17 direcciones nacionales y generales— cuentan con órdenes de operaciones específicas, por lo cual estarán todas a disposición el viernes 6, cuando León XIV aterrizará en Carrasco, y el domingo 8, cuando partirá rumbo a Buenos Aires. “Cada una de las unidades tiene una competencia, y, si bien la Policía está abocada en gran parte al operativo del papa León XIV, también debe garantizar la seguridad interna de nuestros ciudadanos”, complementó el director de la Policía Nacional, José Manuel Azambuya.
El despliegue incluirá equipos de ciberseguridad, cámaras de videovigilancia, drones, aeronaves de ala fija, helicópteros y otros recursos de vigilancia y control territorial. Entre ellos se encuentran los escudos digitales en fronteras, un sistema de vigilancia digital presentado durante esta gestión del Ministerio del Interior, consistente en pórticos equipados con cámaras inteligentes y lectores automáticos de matrículas que buscan detectar vehículos requeridos y generar alertas en tiempo real, lo que refuerza los controles y la prevención del delito. También habrá francotiradores de la Dirección General de Operaciones Especiales de la Policía Nacional, una nueva unidad de élite creada para intervenir en situaciones de alto riesgo, operaciones tácticas, protección de dignatarios y apoyo a otros cuerpos policiales.
“Despliegue histórico”, “tema país”, “evento mundial”, “hito” y “magnitud” fueron algunos de los conceptos utilizados por Azambuya y el resto de las autoridades que hablaron el martes 3 ante los medios de comunicación.
“Debemos mostrar que los recursos están debidamente entrenados para enfrentar un evento de esta magnitud”, añadió la máxima autoridad policial.
La coordinación entre la Policía y las Fuerzas Armadas
Además de Negro y Azambuya, de la conferencia de prensa participaron el subdirector ejecutivo de la Policía Nacional, Robert Taroco; el jefe del Estado Mayor de la Policía Nacional, Yony Mezquita; el jefe del Estado Mayor de la Defensa, Rodolfo Pereyra; y el jefe de operaciones del Estado Mayor de la Defensa, Mario Moreira.
El despliegue de las Fuerzas Armadas estará organizado en cinco componentes: terrestre, naval, aéreo, ciberdefensa y sanitario. Los militares actuarán en sus zonas de jurisdicción y brindarán apoyo ante eventuales situaciones que requieran reforzar las capacidades de respuesta de la Policía durante los distintos eventos. “Creo que una de las comprobaciones que va a salir de este operativo es si las Fuerzas Armadas están en condiciones de controlar nuestro espacio territorial”, indicó Moreira.
Para coordinar todas las divisiones, tanto las policiales como las militares, se creó provisoriamente el denominado Centro de Gestión Integrada de Tecnología, donde trabajarán conjuntamente todas las fuerzas para monitorear el operativo y el despliegue en el país.
“Es un deseo que teníamos desde hace mucho tiempo”, expresó Pereyra sobre esta articulación. En 2025, el jefe del Estado Mayor de la Defensa ya había planteado la necesidad de establecer un comando conjunto permanente entre policías y militares para mejorar la seguridad pública y la defensa del país, ante el avance del crimen organizado y las actividades de narcotráfico, tráfico de armas y lavado de dinero.
El despliegue conjunto ideado para la visita de León XIV dejará algunas capacidades activas hacia el futuro. Entre ellas un centro de comunicaciones para mantener operativas las comunicaciones ante una eventual interrupción de los servicios habituales. La estructura involucrará a unas 600 personas y cobra especial relevancia tras los cortes de fibra óptica de Antel registrados en octubre, que afectaron los servicios de telecomunicaciones en varios departamentos del país, y apunta a garantizar canales alternativos de comunicación ante posibles fallas de infraestructura crítica.
De la cancha a la iglesia
Más allá del dispositivo de seguridad institucional, la visita del papa León XIV también ha propiciado iniciativas individuales de articulación en el territorio. Por ejemplo, Francisco Casal, propietario de Tenfield —empresa responsable de la transmisión oficial del acontecimiento—, tomó contacto con referentes sociales de Casavalle. La gestión, impulsada por el empresario a título personal y sin un acuerdo ni consulta formal con el gobierno, apunta a contribuir a que la actividad del sábado 7 en ese barrio transcurra con normalidad y en un clima de tranquilidad.
Los contactos incluyeron a referentes con ascendencia territorial, entre ellos algunos con vínculos con el ámbito futbolístico, como integrantes de las hinchadas de Danubio y Deportivo Italiano, entre otros. El objetivo es que colaboren en la prevención de incidentes y en un clima de paz y alegría durante la jornada.
El vínculo de la seguridad y el fútbol también estará presente en Paysandú, Florida y el Estadio Centenario, los tres principales acontecimientos de la agenda papal. AM Producciones, la empresa a cargo de la organización de los tres eventos multitudinarios en esas ciudades, contará con los servicios de seguridad de Keeper, una compañía uruguaya especializada en la seguridad de espectáculos públicos, que ha trabajado con la Asociación Uruguaya de Fútbol y con clubes como Nacional y Peñarol en la seguridad privada de partidos de fútbol.
La actividad de la compañía se ha extendido progresivamente desde la seguridad en escenarios deportivos hasta recitales, festivales y otros acontecimientos artísticos. Keeper, fundada en 1985, dio el servicio de seguridad privada durante las finales de la Copa Libertadores y de la Copa Sudamericana disputadas en el Estadio Centenario en 2021 y también ha realizado la custodia de figuras como Paul McCartney, Shakira, Jorge Batlle y Fernando de la Rúa.
Trabajador de Keeper realizando un control durante un partido de fútbol.
Santiago Mazzarovich / AdhocFotos
Voluntarios y encuentros privados
Unos 3.600 voluntarios participarán de los eventos durante los tres días de la visita papal. El sacerdote Juan Andrés Verde informó a Subrayado que un grupo de ellos formarán “la primera barrera” que, el viernes 6, acompañará al papamóvil desde la rambla de Montevideo y la calle Paraguay hasta Plaza Independencia, donde se encontrará con autoridades de gobierno, diplomáticos y referentes de la sociedad civil. Allí dará su primer discurso en América Latina.
El presidente Yamandú Orsi convocó a todos sus ministros para recibir al jefe de Estado y les solicitó para ello que suspendan otras actividades. Por este motivo, por ejemplo, la ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, suspendió un viaje a Francia, al que fue invitada por el gobierno francés y donde preveía visitar un astillero que propuso construir una patrullera oceánica para Uruguay.
El papamóvil estará rodeado por cuatro “bloques” de 60 voluntarios que formarán “un vallado humano” para protegerlo. “Así lo pidieron, que no haya un vallado de esos que no. La idea es acompañar con amor, con cariño, con respeto, pero también con ilusión esta llegada”, explicó Verde.
El coordinador del viaje del papa León XIV a Uruguay, el sacerdote Sebastián Pinazzo, indicó, por su parte, que los preparativos en materia de seguridad han estado “muy bien, gracias a Dios”. También señaló que la delegación del Vaticano ha dado “algunos consejos y recomendaciones o modificaciones menores a lo planificado”, que han llegado a “buen puerto”.
León XIV arribará a Montevideo a las 16.30 y la ceremonia con el gobierno se prevé a las 17.45. A las 18.15 se reunirá en privado con Orsi en el Edificio Artigas. Posteriormente, visitará el Cabildo y la Catedral Metropolitana, donde desarrollará una actividad pastoral. El sábado 7 la agenda continuará en Paysandú con una misa en el parque París Londres. Ya en Montevideo, el pontífice visitará Casavalle, mantendrá un encuentro con representantes del ámbito educativo en la Universidad Católica y cerrará el día con la vigilia de oración en el Estadio Centenario, prevista para las 19.00. El domingo 8 se trasladará a Florida, donde participará en una celebración religiosa en la plaza de la Catedral Basílica y Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres.
Más allá de las actividades incluidas en la agenda oficial, el papa mantendrá algunos encuentros privados de cuya organización está a cargo la Nunciatura Apostólica en Uruguay, la representación diplomática de la Santa Sede en el país. Según supo Búsqueda, León XIV dedicará unos minutos a reunirse con empresarios uruguayos que contribuyeron a financiar su viaje.