La corriente sindical Articulación organizó una actividad de cierre de año en la que presentó un documento con aportes programáticos. Del encuentro, que se llevó a cabo el jueves 19 en el Club Banco de Crédito, participaron decenas de dirigentes sindicales y también varios referentes del nuevo gobierno que asumirá el 1º marzo, como el senador Mario Bergara, Martín Vallcorba (designado subsecretario de Economía) y Jorge Polgar (designado subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto).
“Hoy podemos decir con satisfacción que lo que habíamos puesto como un objetivo, como un desvelo, se ha cumplido y que Uruguay vuelve a retomar un tránsito y un camino de modelo progresista”, dijo Milton Castellano, director del Instituto Cuesta Duarte, que fue el primer orador.
El cambio de gobierno, alcaró, no garantiza que todo esté resuelto ni que vaya a ir “sobre ruedas”. Pero sí opinó que “posibilita” que “los equilibrios, la equidad, la justicia social, la pobreza, la exclusión vuelvan a estar en los primeros lugares de la agenda del país”.
Con esa orientación, sostuvo que Uruguay deberá en 2025 empezar a desplegar políticas “urgentes”, junto con otras de “mediano plazo” y “estructurales”. Llegado a este punto, Castellano planteó cuál debe ser el principal objetivo que se tracen como corriente sindical en esta etapa: “Nuestro mayor desvelo es que a partir del 2025 Uruguay inaugure un modelo de desarrollo progresista que sea por 15 o 20 años”.
Con ese norte, propuso buscar con el nuevo gobierno “puntos de acuerdo” en los que el movimiento sindical se pueda ver reflejado. Sobre esto aclaró: “No somos ni pretendemos ser el gobierno”.
En esa búsqueda de coincidencias, ubicó como “dos instancias trascendentales” al discurso de asunción de Yamandú Orsi el 1º de marzo, en el que se ubicarán las prioridades del período, y al Congreso del PIT-CNT que se realizará en mayo.
Con miras a la materialización política de esos acuerdos, apuntó: “Los primeros seis meses de gobierno marcan la impronta para los cinco años. Porque ahí está la discusión del Presupuesto Nacional, que es el quinquenal, y hay ronda de Consejo de Salarios tanto del sector público como el privado. Es decir, se van a ir viendo las distintas tendencias”.
En su intervención, Castellano saludó la presencia en la actividad de “viejos y conocidos compañeros que van a tener responsabilidades en el gobierno electo”.
Los intereses de los trabajadores “reflejados” en el MTSS
Los dirigentes Héctor Florit y Luis Garibaldi fueron los encargados de presentar el documento programático del que fueron compiladores, junto con Sonia Lezama. El texto resume un trabajo llevado a cabo a lo largo del año en varias jornadas que está ordenado en cuatro ejes: pobreza y desigualdad, relaciones laborales, seguridad, e internacionalismo. En cada uno se partió de estudios académicos sobre los que los dirigentes debatieron y formularon propuestas y orientaciones.
Al explicar cómo se elaboró el trabajo, Garibaldi destacó la colaboración del abogado laboralista Hugo Barreto (designado subsecretario del Ministerio de Trabajo) en el eje de relaciones laborales. “Para todos los que estamos acá, que Hugo esté en el Ministerio de Trabajo es un orgullo, una felicidad y una tranquilidad de que ahí se van a reflejar los intereses de los trabajadores”, dijo, y extendió esa certeza también a Juan Castillo, futuro ministro y excoordinador del PIT-CNT.
En el eje sobre pobreza y desigualdad, la corriente sindical propone medidas de distinto tipo. En materia de medidas económicas directas propone “considerar un aumento de las transferencias” de la Tarjeta Uruguay Social y las Asignaciones Familiares. A través de la educación llama a concretar un aumento de cobertura del Plan Caif, la universalización de la cobertura educativa en niños de tres años y priorizar programas de acompañamiento. Por la vía de políticas de salud, pide aumentar los recursos de ASSE destinados a la atención de embarazadas, maternidades y pediatrías. Respecto al empleo, solicita aumento del salario mínimo de forma sostenida por encima de la inflación y pautas diferenciales para los salarios más deprimidos. En paralelo, reclama el fortalecimiento del Sistema Nacional de Cuidados y recuerda que la pobreza afecta de forma más acentuada a los hogares con jefa de hogar mujer.
Para financiar estas y otras medidas, el documento señala que “se podría considerar un aumento de las tasas” del IRPF y el IASS. También alienta a explorar un “mayor gravamen a la riqueza” con más “progresividad en el Impuesto al Patrimonio, la Contribución Inmobiliaria o el Impuesto a Primaria”.
En el capítulo sobre relaciones laborales, Articulación vuelve a plantear la necesidad de un “mayor desarrollo” del Sistema Nacional de Cuidados. Además, propone aprobar una normativa que modifique el régimen de duración del tiempo de trabajo (reducción de la jornada por ley, por negociación colectiva o por una vía intermedia) y discutir una “mayor flexibilidad” en las formas de cálculo de las horas (carga semanal o mensual). Entre las medidas también está la reglamentación del convenio 158 de OIT que obligue a justificar las causas de un despido, revisar la ley de teletrabajo y reglamentar formas de trabajo en la “economía digital”, discutir ajustes a la estructura de negociación colectiva, focalizar al Inefop en la formación en “competencias digitales y tecnológicas” y revisar el artículo 392 de la Ley de Urgente Consideración sobre el derecho a huelga, referido a las ocupaciones.
En el eje de seguridad, Articulación alude a la necesidad de coordinación entre distintas áreas y propone que se considere la creación de una agencia nacional para los políticas de seguridad y convivencia integrada por representantes de distintos ministerios (Interior, Educación, Salud, entre otros) y también por representantes del sistema judicial, del Parlamento y de las organizaciones sociales. Subraya que es particularmente relevante en esta área procurar la “sostenibilidad” de las medidas que se implementen y para eso apunta como necesario llegar a “consensos políticos”.
Al mismo tiempo, sugiere que se debe promover una modernización del sistema penitenciario, policial y judicial. Añade que otros niveles de gobierno, como el departamental y el municipal, pueden colaborar con programas que apunten a fortalecer la cohesión social. Entre ellos, propone programas de prevención de delito dirigidos a grupos vulnerables. Finalmente se refiere a áreas en las que las organizaciones sociales y en particular los sindicatos pueden trabajar. Allí alude, por ejemplo, a la formación educativa deficiente de los presos y a las situaciones de vulnerabilidad de sus hijos.
Al introducir la presentación del documento, Florit describió el trabajo realizado como el resumen de “un pensamiento colectivo” que “distingue” a Articulación “como corriente sindical”.
El bloque social y político de los cambios
Luego de Garibaldi y Florit, tomó la palabra la dirigente de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (Fuecys), Abigail Puig. Entre las distintas propuestas y análisis del documento de la corriente eligió poner una como foco principal: “La prioridad hoy es ese 20% de pobreza infantil que nos da una profunda vergüenza”, dijo.
Sobre el período de gobierno que termina, consideró que se trata del cierre “de un capítulo” sobre el cual el movimiento sindical debería “reflexionar para no repetir”. Un poco más adelante abordó un tema que es motivo de debate en la interna sindical y que vuelve a tomar relieve ante el triunfo del Frente Amplio. Articulación ha defendido la postura de que tanto esa fuerza política como el PIT-CNT forman parte de “un bloque social y político de los cambios”, más allá de reivindicar la “independencia de clase”. Puig volvió a poner en el centro y a ratificar esta lectura.
“Nos hemos hallado defensores de lo que entendemos que es el bloque social y político de los cambios. Para nosotros, sigue siendo así y va a seguir siendo así”, dijo.
La dirigente luego dedicó unos minutos a saludar a Elbia Pereira, secretaria general del PIT-CNT y de la Federación Uruguaya de Magisterio. El saludo fue una especie de despedida a medias. Pereira es la primera suplente de Bergara en el Senado para la próxima legislatura. Aunque todavía no tiene claro si asumirá su banca y, en consecuencia, dejará la militancia sindical. Sin embargo, esa misma semana había participado de una reunión convocada por Carolina Cosse con los futuros senadores.
En la semidespedida de Pereira, volvió a estar latente el bloque social y político de los cambios. “Gracias a todos y todas los que en algún momento dijeron: ‘Elbia, tenés este desafío, asumí, tenemos confianza en vos’. No voy a llorar acá lo difícil que fue y que es ser mujer en la secretaría general del PIT-CNT. No voy a llorar acá eso porque eso ya lo transitamos con grandes compañeras y compañeros que supieron respaldar. Hoy asumimos otro compromiso. Articulación entendió que somos parte de este bloque social y político de los cambios y que podemos estar en otros lugares de responsabilidad. Bueno, allí donde otros compañeros y compañeras entiendan que debo estar, cuenten conmigo. Cuenten conmigo siempre. Y cuando no lo hagan me iré para casa”, concluyó entre aplausos.