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    La ofensiva contra el picudo rojo avanza con tecnología y mejor coordinación pero sin financiamiento claro

    El gobierno busca articular una respuesta nacional con apoyo académico, pruebas de teledetección y nuevos tratamientos, mientras el avance de la plaga no da tregua

    La batalla contra el avance del picudo rojo en Uruguay se transformó en los últimos meses en una estrategia nacional coordinada. Ante la amenaza que este insecto representa para los ecosistemas del país, el gobierno formalizó en enero un grupo asesor de expertos que integra a la academia y a ministerios e intendencias, y paralelamente surgieron alternativas independientes de detección y tratamiento desde el ámbito científico. Sin embargo, los resultados aún son inciertos y las soluciones desarrolladas parecen no lograr avanzar a la velocidad necesaria.

    La nueva directora de la Dirección Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (Dinabise) del Ministerio de Ambiente, Verónica Piñeiro, celebró la creación de esta comisión interinstitucional ad hoc —integrada por representantes de las facultades de Agronomía, Ciencias y Química de la Universidad de la República, el Centro Regional Este (CURE) de Rocha, la Universidad Tecnológica del Uruguay (Utec) y autoridades departamentales y nacionales— y aseguró que permitió “generar conocimiento en algo que era nuevo para Uruguay”. Según dijo, esa decisión “integró áreas” y aunó esfuerzos con una mirada más general.

    Para Piñeiro, la tecnología de detección precoz será el gran baluarte de esta nueva etapa. Mientras la Utec desarrolló un sistema con drones y cámaras térmicas para identificar palmeras infectadas antes de que su deterioro sea visible, cuya implementación ya está siendo analizada por el grupo asesor, otras alternativas también ganan terreno. Como ejemplo, mencionó que la división de Tecnología de la Información de la Intendencia de Montevideo comenzó a analizar mapas para determinar cómo avanza la plaga.

    “Lo que ya se definió fue un plan de acción que permita dividir al país en zonas: la zona 1 al sur, con presencia activa de la plaga; una zona 2 de control inmediato a través de la generación de un protocolo de acción rápida, frente a una detección, y una zona 3, como un área buffer de amortiguamiento”, explicó. Una preocupación central es evitar el avance de la plaga y proteger, sobre todo, los palmares del este y del litoral. “El Ministerio de Transporte y Obras Públicas cumple un rol vital, y tendrá que hacer un trabajo sostenido en las rutas para eliminar las palmeras que puedan permitir el avance”, agregó.

    La directora contó que comenzaron a probarse en diferentes lugares estratégicos del país un nuevo tipo de “trampas atracticidas”, con el fin de entender el recorrido del insecto y constituir una “alerta temprana”. En Rocha, particularmente, el grupo trabaja en el desarrollo de una aplicación de mapeo del picudo, alimentada con datos de todas las instituciones que integran el Observatorio Nacional Ambiental.

    A pesar de los avances, los recursos económicos siguen siendo el talón de Aquiles de la estrategia. Piñeiro reconoció que hoy “no hay una línea de financiamiento específica, pero están buscando los fondos para la aplicación y el seguimiento”. Según dijo, actualmente las intendencias costean las trampas y el Ministerio de Ambiente aporta recursos de proyectos puntuales.

    “Estamos ante una plaga que implica un riesgo para dos ecosistemas importantes para Uruguay. Hay que seguir trabajando”, opinó.

    A todo este escenario se suma la complejidad de actuar en el ámbito de la propiedad privada, un aspecto especialmente debatido dentro del grupo asesor, dijo Piñeiro. Tanto en Montevideo como en muchos otros departamentos, casi la mitad de las palmeras están en predios particulares, lo que dificulta el accionar de las autoridades frente al avance de la plaga.

    Primeras aproximaciones

    La Utec presentó su herramienta de teledetección temprana de la mano de la Fuerza Aérea hace más de dos meses. Sin embargo, la adopción de esta tecnología, cuya eficacia ya fue probada, aún no logró consolidarse. Es que su uso a escala nacional requeriría la utilización de aviones, además del costo por cada cámara, que alcanzaría los US$ 200.000, un precio que aún no está claro quién debería asumir.

    La directora de Ambiente de la Intendencia de Lavalleja, Aurora Fernández, dijo a Búsqueda que mantuvieron un “encuentro preliminar” con la Utec para conocer más de cerca esta herramienta y están evaluando la posibilidad de usarla. “Fue un primer acercamiento, pero todavía no se llegó a hablar de costos”, señaló. En ese departamento la presencia del picudo se detecta hasta ahora cuando las palmeras ya están muy enfermas. Incorporar esta tecnología sería importante, indicó, para detectar cambios anteriores al “deterioro general” del árbol.

    En esa misma línea, la directora comentó que recientemente la comuna y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) —coordinados por el grupo asesor— finalizaron una georreferenciación de las palmeras del ornato público, con el fin de identificar aquellas que aún están sanas. Incluso iniciaron conversaciones con autoridades del departamento de Rocha para intentar evitar el avance del picudo hacia los palmares a través de la ruta 8.

    “Estamos recién evaluando qué hacer. Tenemos intención de probar el plaguicida natural a partir de hongos que comenzó a producirse en Tacuarembó (denominado CreBIO 3, aprobado por el MGAP en marzo), pero aún no accedimos”, añadió.

    Rocha también evalúa esta posibilidad. Según dijo a Búsqueda Alberto Carpenter, director de Espacios Verdes, la intendencia ya tiene en su poder 10 kilos del hongo entomopatógeno en cuestión y busca la forma más eficaz para la aplicación de sus principios activos en el palmar y en algunas pequeñas localidades de Rocha. También evalúan por estos días la puesta en marcha de una herramienta de teledetección desarrollada por investigadores independientes de la Universidad de la República (similar a la presentada por Utec). “El lunes vamos a tener otra cotización de aplicación con drones para ir tomando alguna postura”, indicó.

    El docente e investigador del CURE de Rocha Juan Pablo Burla también se refirió a esta iniciativa. En diálogo con Búsqueda, dijo que el equipo de profesionales, integrado por investigadores de Facultad de Ingeniería y de Agronomía, ente otros, ya comenzó a realizar vuelos de teledetección con sensores de calor en el palmar de butiá “que han dado resultados interesantes para evaluar la evolución del nivel de daño”.

    “La teledetección resulta interesante a los efectos de evaluar medidas de manejo para el picudo rojo que se aplican más bien a nivel global. Por ejemplo, cómo evoluciona la proporción de palmeras dañadas de una localidad cuando se está estableciendo un tratamiento o al menos ver si existen disminuciones en la incidencia de la plaga sobre las palmeras”, destacó.

    En relación con el desarrollo de la Utec que se impulsó de forma paralela, contó que se contactaron con el equipo cuando este presentó públicamente la herramienta, con el fin de conocer más sobre la técnica desarrollada.

    Finalmente, respecto a las medidas de manejo que se han llevado adelante para frenar el avance del picudo rojo hacia el palmar, Burla detalló que lo primero fue establecer un “cordón sanitario” a lo largo de las rutas que tienen palmas canarias para “cortar la conectividad entre las distintas localidades”. Asimismo, tanto en San Carlos como en Rocha se hicieron tratamientos sanitarios con insecticidas y endoterapia en las palmeras ubicadas en centros urbanos para reducir la posibilidad de reproducción del insecto. De forma paralela, junto con estudiantes del CURE, se implementaron en algunas ciudades, como Minas, las trampas atracticidas mencionadas por Piñeiro, que combinan feromonas e insecticidas y resultan “inocuas para el ambiente”.

    “Para evaluar el resultado de este atracticida se torna fundamental hacer una teledetección en la localidad donde se aplica, para ver si en el largo plazo se reduce la incidencia del picudo rojo. Sería interesante disponer de esa herramienta”, concluyó.

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