• Cotizaciones
    jueves 13 de agosto de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Venezolanos y cubanos, los migrantes con mayor crecimiento en Uruguay, enfrentan “brechas de inclusión más pronunciadas”

    Informe de la Facultad de Ciencias Sociales con apoyo de Acnur señala “mayor hacinamiento en ambos colectivos”, “mayor desocupación entre mujeres cubanas y mayor inasistencia escolar entre adolescentes cubanos”

    La población nacida en el exterior que vive en Uruguay creció de manera sustancial en los últimos años. De hecho, seis de cada 10 personas de este grupo llegaron al país después de 2012, con Venezuela y Cuba como los orígenes de mayor incremento. Justamente, quienes proceden de estos países enfrentan “brechas de inclusión más pronunciadas”, con fenómenos como una “mayor desocupación entre mujeres cubanas, mayor inasistencia escolar entre adolescentes de origen cubano y mayor hacinamiento en ambos colectivos”.

    Así lo refleja el informe “Análisis sobre las condiciones de vida de la población nacida en el exterior”, llevado a cabo por investigadores de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República con apoyo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). Los autores del trabajo, que tomó como base datos del censo de 2023, son Julieta Bengochea, Martín Koolhaas, Gabriela Pedetti y Victoria Prieto.

    Aunque la población nacida en el exterior presenta mayor nivel de escolarización que la nativa (más de la mitad cuenta con estudios terciarios), esto contrasta con “una alta prevalencia de inserción en ocupaciones de menor calificación”. Según el informe, esto es —de nuevo— especialmente notable entre personas de origen cubano y venezolano, y sugiere “dinámicas de desaprovechamiento de capital humano”.

    Los principales hallazgos de la investigación subrayan otras dos tendencias. Por un lado, alude a una mayor diversificación territorial en los lugares de asentamiento de la población nacida en el exterior (Maldonado y Canelones muestran proporciones crecientes) y señala que esto demanda “políticas públicas descentralizadas y articulación entre distintos niveles de gobierno”. Por otro, da cuenta de más personas que vienen de “tránsitos prolongados y movimientos sucesivos”. Esto se ve sobre todo en población venezolana que llega a Uruguay después de haber residido en Perú, Argentina o Colombia.

    Crecimiento, cambio de origen, distribución territorial

    De acuerdo con el censo de 2023, de un total de 3.499.451 residentes en Uruguay, 121.151 nacieron en el exterior (3,5%). El censo de 2011 había registrado el menor porcentaje histórico de nacidos en el exterior: 2,4%. La proporción de migrantes venía cayendo censo a censo desde 1963, cuando eran el 8%.

    La composición de este grupo poblacional es una de las novedades de la última década. En el censo de 2023, Argentina se mantuvo respecto a los relevamientos de 2011 y 1996 como el principal país de origen, con 32.027 residentes en Uruguay. Sin embargo, Brasil y España, que lo seguían en la lista en 2011, fueron desplazados por Venezuela (16.179) y Cuba (11.862). Si se toma en cuenta el período intercensal (2012-2023), en el que llegaron a Uruguay 60.134 personas nacidas en el extranjero, Venezuela pasa a ser el primer país de origen con 15.458, desplazando a Argentina. Y si se analizan las llegadas desde 2018, Cuba desplaza a Argentina del segundo lugar.

    Uno de los aportes del informe es el análisis por cohortes: quienes residen en Uruguay desde antes de 2012, quienes se radicaron entre 2012 y 2017, y quienes lo hicieron entre 2018 y 2023.

    Por edad, “típicamente” la población nacida en el exterior llegada en el período intercensal tiene una “fuerte concentración” en edades centrales de la actividad económica (25 a 39 años); hay una “proporción relevante de niños, niñas y adolescentes; y una presencia muy reducida en los grupos de edad de 65 años y más”. En el caso de Argentina y Brasil, se observa una composición más envejecida, con una marcada concentración en las cohortes de 65 años y más, “en contraste” con “las pirámides” de Cuba y Venezuela de “estructuras notablemente más jóvenes”.

    Existe “históricamente” un “mayor peso de Montevideo y los departamentos fronterizos en la distribución territorial” de la población nacida en el exterior. El censo de 2023 no rompió con estas tendencias, pero marcó “algunas novedades”.

    Entre ellas se destaca “el crecimiento de la presencia extranjera en Maldonado, que concentra una proporción importante de quienes llegaron entre 2018 y 2023”. También se observa una tendencia creciente en Canelones.

    “Este nuevo patrón adquiere formas diferenciadas según el país de origen: la población argentina se orienta hacia las localidades costeras turísticas del eje Maldonado-Punta del Este, la Costa de Oro y Rocha; la brasileña se concentra en ciudades de frontera como Rivera, Río Branco, Artigas y Chuy; la venezolana combina presencia en la Costa de Oro y Maldonado con zonas de nivel socioeconómico medio-alto en Montevideo; y la cubana se asienta tanto en fronteras como en localidades rurales de Canelones. En conjunto, estos procesos configuran un panorama de movilidad y asentamiento más diverso y complejo”, detallan.

    Dentro de Montevideo la investigación refleja cambios en la distribución. Mientras la población nacida en el exterior que llegó entre 2012 y 2017 estaba “más repartida entre distintos barrios, con cierta dispersión hacia zonas intermedias y periféricas”, quienes llegaron entre 2018 y 2023 tienden a “una concentración territorial más marcada en los barrios céntricos y costeros, como Centro, Cordón, Buceo, Aguada y Unión”.

    Entre cubanos y venezolanos el informe señala algunas diferencias en las preferencias de asentamiento. “Por un lado, la población de origen cubano destaca por una presencia importante en localidades y municipios fronterizos tales como Rivera y Chuy, así como en localidades no costeras y con perfil más rural del departamento de Canelones (Santa Rosa, Sauce, San Bautista). Por otro lado, la población venezolana destaca por su presencia en localidades de la Costa de Oro y Maldonado-Punta del Este, así como por una presencia considerablemente superior a la población cubana en el Municipio CH de Montevideo, triplicando su número. En síntesis, el perfil territorial de asentamiento de la población venezolana es considerablemente más elevado desde el punto de vista socioeconómico que el de la población cubana”, afirma.

    Hacinamiento, educación y empleo

    Las viviendas colectivas suelen ser la primera alternativa para los recién llegados, según el informe. Las autoras explicaron a Búsqueda que conseguir una vivienda en Montevideo al llegar al país se dificulta porque “les piden garantías de alquiler, tres meses de trabajo y recibo de sueldo”, lo que lleva a los migrantes a vivir en pensiones en el área central de la capital.

    “La estructura de estas pensiones, de una materialidad bastante mala, tiende a concentrar muchas personas en una misma habitación o inclusive familias”, señaló Bengochea.

    Quienes llegaron recientemente al país están más expuestos al hacinamiento: el 10,9% de los arribados entre 2018 y 2023 vive en condiciones de hacinamiento; la cifra baja a 5% para los llegados entre 2012 y 2017, y a 2,6% para los radicados antes de 2012. Venezuela y Cuba son los países con mayor cantidad de personas viviendo en condiciones de hacinamiento, 14,9% y 12,2%, respectivamente, según el censo de 2023.

    En la población nativa el nivel de hacinamiento es de 6,2%, mientras que entre los migrantes es de 10,9%. “Cabe preguntarse si la tendencia a la reducción de las brechas entre población nativa y no nativa responde a cambios en la composición socioeconómica y en los niveles de vulnerabilidad de cada cohorte de llegada, o bien a un efecto positivo de la integración tras cierto tiempo”, plantea el informe.

    Respecto al perfil educativo de la población nacida en el exterior, el informe detalla que “más de la mitad de las personas nacidas en el exterior que llegaron desde 2012 han alcanzado estudios terciarios, sin diferencias significativas entre hombres y mujeres”, y “quienes arribaron a partir de 2018 muestran un perfil educativo aún más alto que el de las cohortes anteriores”, con diferencias relevantes según el país: “Las personas procedentes de Argentina y Brasil registran niveles educativos sensiblemente más bajos” que “las de origen cubano y, especialmente, venezolano”.

    Sin embargo, en el mercado laboral persisten “brechas” ya señaladas en otros informes, con niveles de desempleo mayores entre quienes han llegado recientemente al país. “La brecha de desempleo afecta sobre todo a las mujeres nacidas en el exterior y en particular a aquellas de origen cubano y venezolano. Dentro de la ocupación, se aprecian además contrastes claros: mientras argentinos y brasileños muestran presencia en cargos de mayor calificación —con un peso destacado de mujeres en posiciones directivas—, cubanos y venezolanos tienen una concentración mayor en servicios, ventas y ocupaciones de menor calificación, con una sobrecarga femenina en tareas de apoyo administrativo y elementales”, indica.

    Otra situación de vulnerabilidad se da en “el acceso a los distintos niveles educativos entre niños, niñas y adolescentes”. Allí se observan “rezagos” que son “especialmente marcados entre la población brasileña en la educación inicial y primaria, y se profundizan entre adolescentes cubanos en la educación media y superior, donde las tasas de inasistencia son significativamente mayores”. Las brechas en los niveles de inasistencia tienden a reducirse entre la población con más años de residencia en Uruguay.

    Las diferentes realidades por lugar de nacimiento, sexo o edades “abogan por la adopción de un enfoque interseccional que articule procedencia, género y familia, y al que se debería añadir una mirada más profunda sobre las desigualdades étnico-raciales, aún insuficientemente abordadas”, afirman los investigadores.

    En esa línea, Juan Ignacio Mondelli, jefe de la Oficina Nacional de Acnur en Uruguay, dijo a Búsqueda que “la formulación de políticas” para esta población “requiere de informaciones actualizadas”. Llamó a “no pasar por alto esta nueva realidad para el Uruguay”, que requiere adecuación de organizaciones e instituciones pertinentes como la Comisión de Refugiados, así como de la digitalización de la información de inmigrantes para tener un mejor control de su situación socioeconómica y laboral.