Las tensiones entre Donald Trump y Elon Musk escaló hasta un punto crítico este jueves, cuando el CEO de SpaceX y Tesla manifestó públicamente su apoyo a un proceso de destitución contra el presidente de Estados Unidos (EE.UU.)
El empresario tecnológico respalda el impeachment contra el presidente de Estados Unidos, tras revelar que figura en documentos clasificados relacionados con Jeffrey Epstein, acusado de tráfico sexual, pedofilia y otros delitos graves
Las tensiones entre Donald Trump y Elon Musk escaló hasta un punto crítico este jueves, cuando el CEO de SpaceX y Tesla manifestó públicamente su apoyo a un proceso de destitución contra el presidente de Estados Unidos (EE.UU.)
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn X (anteriormente Twitter), Musk respondió con un firme “Sí” a un mensaje de un seguidor que proponía un impeachment para el mandatario. El comentario original, publicado por Ian Miles Cheong, un destacado partidario del empresario tecnológico y activista de derecha en esa red social, decía: “Presidente contra Elon. ¿Quién gana? Yo apuesto por Elon. Trump debería ser destituido y reemplazado por JD Vance”.
La confrontación entre ambos podría incluso repercutir en la seguridad espacial a nivel mundial. Musk ordenó a SpaceX el desmantelamiento inmediato de la nave Dragon, fundamental para el transporte de suministros y astronautas a la Estación Espacial Internacional (EEI).
Esta medida se tomó pocas horas después de que Trump amenazara con cancelar todos los contratos federales con SpaceX como represalia por las críticas de Musk al plan fiscal del gobierno.
“No podemos llevar a cabo misiones críticas bajo un gobierno que actúa por motivos de venganza personal. Por razones de seguridad nacional y para preservar la integridad institucional, se suspende de inmediato el programa Dragon”, declaró Musk en X.
La nave Dragon ha sido hasta ahora un pilar en la logística de la EEI, especialmente tras la dependencia que tenía EE.UU. de las cápsulas rusas Soyuz. La interrupción repentina de su funcionamiento representa un serio desafío para la NASA y sus socios internacionales.
Esta situación se suma a una semana turbulenta para la relación entre Musk y Trump, quienes hasta hace poco se veían como aliados estratégicos.
Musk ha criticado abiertamente el plan fiscal de Trump, calificándolo de “abominación repugnante”, y ha afirmado que el expresidente no habría ganado las elecciones de 2024 sin su apoyo económico y mediático.
Por su parte, Trump respondió a través de su plataforma Truth Social, calificando a Musk de “desgastado” y “fuera de sí”, y recordó que fue él quien canceló el mandato federal para vehículos eléctricos que Musk promovía. “Le quité su mandato que obligaba a todos a comprar autos eléctricos que nadie quería, y simplemente se volvió LOCO”, escribió Trump.
Este episodio marca un punto de quiebre en una relación ya deteriorada. Además del conflicto fiscal y el retiro del programa Dragon, Musk insinuó que Trump podría estar implicado en el caso Epstein, mencionando que su nombre aparece en documentos clasificados sobre el escándalo de tráfico sexual infantil que sacudió a la élite estadounidense.
“La verdad saldrá a la luz”, afirmó Musk, sugiriendo que esa es “la verdadera razón por la que no se han hecho públicos los archivos de Epstein”.
Analistas políticos consideran que la disputa entre el presidente y uno de los empresarios más influyentes del mundo ha trascendido la arena política y económica, tomando un rumbo mucho más complejo.