“Está claro que este plan no es realista”, declaró a la AFP Ibrahim Joudeh, de 39 años, desde su refugio en la llamada zona humanitaria de Al-Mawasi”, en el sur de Gaza.
Los residentes de Gaza, devastada por la guerra, expresaron su escepticismo sobre el último plan de paz revelado el lunes por el presidente estadounidense, Donald Trump, desestimándolo como una farsa que no logra poner fin a la guerra
“Está claro que este plan no es realista”, declaró a la AFP Ibrahim Joudeh, de 39 años, desde su refugio en la llamada zona humanitaria de Al-Mawasi”, en el sur de Gaza.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá“Está redactado con condiciones que Estados Unidos e Israel saben que Hamás nunca aceptará. Para nosotros, eso significa que la guerra y el sufrimiento continuarán”, afirmó el programador informático, originario de la ciudad sureña de Rafah, devastada por una ofensiva militar que comenzó en mayo.
Los residentes hablaron poco después de que Trump revelara su plan de 20 puntos destinado a poner fin a la guerra y al que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ofreció su respaldo después de que ambos mantuvieran conversaciones en la Casa Blanca.
El plan exige un alto el fuego, la liberación de rehenes por parte de Hamás, el desarme de Hamás y la retirada gradual de Israel de Gaza. Otros puntos clave incluyen el despliegue de una “fuerza de estabilización internacional temporal” y la creación de una autoridad de transición encabezada por el propio Trump e integrada por otros líderes extranjeros.
El plan también estipula que Hamás y otras facciones militantes no tendrían ningún papel en el gobierno de Gaza, directa o indirectamente, o de ninguna forma.
Abu Mazen Nassar, de 52 años, se mostró igualmente pesimista y temía que el plan tuviera como objetivo engañar a las facciones palestinas para que liberaran a los rehenes retenidos en Gaza sin obtener la paz a cambio.
“Todo esto es manipulación. ¿Qué significa entregar a todos los prisioneros sin garantías oficiales de que se ponga fin a la guerra?”, preguntó Nassar, desplazado de su hogar en el norte de Gaza, en Deir el-Balah, en el centro de Gaza.
“Nosotros como pueblo no aceptaremos esta farsa”, dijo, y agregó: “Cualquier decisión que Hamás tome ahora sobre el acuerdo, será demasiado tarde”.
“Hamás nos ha perdido y nos ha ahogado en la inundación que ha creado”.
Algunos, como Anas Sorour, un vendedor ambulante de 31 años de la ciudad de Khan Yunis, al sur de Gaza, también desplazado a Al-Mawasi, se atrevieron a tener esperanza. “A pesar de todo lo que hemos vivido y perdido en esta guerra... todavía tengo esperanza”, declaró Sorour a la AFP.
“Ninguna guerra dura para siempre. Esta vez soy muy optimista y, si Dios quiere, será un momento de alegría que nos haga olvidar nuestro dolor y nuestra angustia”, añadió. Pero otros, como Najwa Muslim, ama de casa de 29 años, ya no podían imaginar que nada cambiara. “No sólo he perdido la fe en el acuerdo; he perdido la fe en la vida”, dijo Muslim a la AFP desde el centro de Gaza, donde buscó refugio después de ser desplazada de la ciudad de Gaza, actualmente bajo una masiva ofensiva militar israelí.
Si realmente hubiera habido intención de detener la guerra, no habrían esperado tanto. Por eso no creo en ninguna de sus palabras.
El lunes, al menos 30 personas murieron en Gaza en ataques israelíes, según la agencia de defensa civil de Gaza, que opera bajo la autoridad de Hamás.
Después de casi dos años de guerra e incontables intentos de llegar a acuerdos de alto el fuego para Gaza, cada nuevo anuncio es recibido con sospecha, incluso cuando Trump presentó públicamente un acuerdo el lunes junto a un cauteloso Netanyahu en una acción sin precedentes.
Mohammed al-Beltaji, de 47 años de la ciudad de Gaza, resumió a la AFP su visión de las negociaciones. “Como siempre, Israel acepta y luego Hamás se niega, o viceversa. Todo es un juego, y nosotros, el pueblo, somos quienes pagamos el precio”.
Más temprano el lunes, una gran columna de humo negro se elevaba sobre los cientos de tiendas de campaña que formaban un campamento para desplazados en Khan Yunis.
Con AFP
FUENTE:RFI