Jan Jarab, representante para América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, señala que el aumento de presos “no tiene nada positivo” y que a los jóvenes con penas cortas la cárcel puede exponerlos a delincuentes “más peligrosos y a un posible reclutamiento”; plantea desarrollar las medidas alternativas