Cuba se aproxima a un colapso energético. Ha dejado de recibir la asistencia petrolera de Venezuela y México ha renunciado a sus intenciones de suplir al socio habitual de La Habana, bajo la presión de Estados Unidos (EE.UU.).
México ofreció mediar para que Estados Unidos y Cuba retomen el diálogo. La propuesta, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, apunta a facilitar un acercamiento entre Washington y La Habana en medio del endurecimiento de la presión del Gobierno de Donald Trump sobre la isla
Cuba se aproxima a un colapso energético. Ha dejado de recibir la asistencia petrolera de Venezuela y México ha renunciado a sus intenciones de suplir al socio habitual de La Habana, bajo la presión de Estados Unidos (EE.UU.).
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAhora es precisamente el gobierno de Claudia Sheinbaum el que busca aliviar las tensiones entre los vecinos del estrecho de Florida.
Consultada por periodistas durante su habitual conferencia de prensa diaria, Sheinbaum aseguró que su país está dispuesto a “poner la mesa” para que Washington y La Habana se sienten a tratar de limar asperezas.
“Eso depende de Cuba y de Estados Unidos (la mediación). Cuba es un país soberano, independiente. Estados Unidos también. México siempre ha puesto la mesa para poder atender cualquier conflicto. En muchos momentos de su historia. Y este no es la excepción”, precisó Sheinbaum.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel ha acusado a su homólogo estadounidense Donald Trump de pretender asfixiar a su país con un bloqueo petrolero.
Venezuela era el proveedor de crudo más confiable de Cuba, bien sea con suministros a cambio de asesorías en varias áreas o con cargamentos que La Habana comercializaba en el mercado internacional.
Desde la captura de Nicolás Maduro, Washington ha impuesto una firme línea a la encargada Delcy Rodríguez, primero con la persecución de tanqueros sancionados para que no llegaran hasta la isla y luego con la indicación explícita de interrumpir los envíos de crudo.
Sheinbaum se ofreció a aumentar su provisión, que era muy inferior a la de Venezuela, comprometiendo un suministro que según ella era menos del 1% de la producción mexicana, y que defendió como una estrategia de ayuda humanitaria.
Sin embargo, luego renunció a sus intenciones, argumentando decisiones de la estatal Pemex “en la relación contractual que tiene con Cuba”. Lo hizo en medio de fuertes presiones de EE.UU., que amenaza con aranceles punitivos a los países que vendan petróleo a Cuba.
Sheinbaum enmarcó su ofrecimiento de mediación en principios constitucionales y convicciones históricas que alientan a la diplomacia mexicana. “Nosotros defendemos la soberanía de los pueblos por constitución y por convicción. Entonces no es un asunto de que uno quiera protagonizar, eso no es, es garantizar la paz la seguridad y la soberanía”, afirmó la presidenta.
Sin embargo, condicionó la participación de México en una eventual negociación a que la iniciativa parta de los países enfrentados: "Nosotros ya lo hemos dicho públicamente, en privado, pero pues ya depende de que se den las condiciones”.
“No es un asunto personal, porque es México, no es la presidenta, es México, en la mejor historia de nuestra diplomacia y política exterior, siempre va a estar dispuesto a apoyar la soberanía de los pueblos y el diálogo para la solución pacífica de conflictos”, agregó.
Sin embargo, el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, descartó este 3 de febrero que esté en marcha la instalación de una mesa de negociación con EE.UU.
“Hemos intercambiado mensajes y el gobierno de Estados Unidos conoce perfectamente bien cuál es la posición de Cuba en disposición a sostener un diálogo y no lo ha rechazado”, abundó el vicecanciller.
La posición desmiente los dichos de Trump, que ha afirmado en varias oportunidades que está sosteniendo conversaciones con actores en la isla, incluyendo el gobierno.
Sheinbaum también anunció que esta semana tiene previsto hacer llegar un cargamento de ayuda humanitaria a Cuba, cuyo contenido dependerá de “cuáles son las necesidades” y prometió: “va a ser muy transparente y lo vamos a informar”.
EE.UU. ya hizo llegar a la isla un envío de asistencia valorado en tres millones de dólares, para colaborar en la reconstrucción tras el paso del huracán Melissa, y ofreció que será “el primero de una serie” destinada a “llegar a los más necesitados, eludiendo la interferencia del régimen y garantizando la transparencia y la rendición de cuentas”, según el Departamento de Estado.
Con EFE
FUENTE:FRANCE24