“A pesar de los esfuerzos que se han hecho” Uruguay tiene una economía “muy dolarizada en precios e ingresos”, y es “natural que la gente se pregunte” cómo va a evolucionar la cotización de la divisa estadounidense. “Uno mira el informativo y aparece en las pantallas el titular: ‘Economía’, y lo que sigue después son las cotizaciones. (…) Hasta tal punto está instalado esto que se resume cómo está la economía un día a cómo están las monedas”, reflexionó el jueves 10 en Radio Carve el presidente del Banco Central (BCU), Alberto Graña, después de que el entrevistador le comentó que su audiencia “todo el tiempo” le pregunta “a cuánto se puede ir” el tipo de cambio y que hay “mucho nerviosismo” en torno a esa variable.
La aceleración de la depreciación del peso frente al dólar de las últimas semanas se incorporó como otro factor de freno en la economía, por el lado del consumo de bienes o servicios cuyos precios están fijados en esa moneda.
En parte por la incertidumbre política en Argentina y también por cambios de portafolio de agentes institucionales locales, el dólar aceleró su ritmo de aumento en las últimas semanas. Había empezado el año operándose a $ 32,4 y esta semana lo hizo a $ 35,2, considerando los promedios del mercado interbancario que informa el BCU. Eso significa una suba cercana a 8,5%; en todo 2018 el tipo de cambio había aumentado 12,6%.
En las pizarras de cambios céntricos se ofrecía el dólar para la venta a valores cercanos a $ 36,2.
A fuerza de promociones, megaliquidaciones y mercadería en outlets, el consumo empuja algunos días al mes las ventas en ciertos giros, lo que ayuda a disminuir stocks y generar “caja”. Hace tiempo que los comerciantes advierten más cautela de la gente en sus gastos, ya sea por el deterioro del mercado laboral —con menos empleo y salarios creciendo poco— y expectativas pesimistas. Pero según relevó Búsqueda, en las últimas semanas la suba acelerada en la cotización del dólar profundizó esa tendencia en rubros importados, como electrodomésticos y automóviles. En cambio, el alza del tipo de cambio no ha tenido mayor impacto en un mercado inmobiliario que tiene a la divisa estadounidense como única moneda de transacción.
En el primer trimestre del año el índice de confianza del consumidor se ubicó 2,3 puntos por debajo respecto al de un año atrás, según la medición realizada por la consultora Equipos en la Cátedra Sura de Confianza Económica de la Universidad Católica. A su vez, la predisposición a comprar bienes durables se contrajo 7,8 puntos (pasó de 37,3 a 29,5).
La debilidad del consumo se reflejó en una caída de 11% en las importaciones de mercaderías —sin incluir petróleo— en enero-abril, en comparación con iguales meses del 2018, según el Instituto Uruguay XXI. Entre los bienes de consumo, hubo bajas en rubros como teléfonos (–13,8%) y automóviles (–19,7%).
Viajes.
Desde las agencias de viaje la situación se ve como de “quietud” pero no “preocupante”.
El directivo de la Asociación Uruguaya de Agencias de Viaje (Audavi) Fernando Cambón explicó que dejó de ser habitual que las decisiones de viaje fluctúen de forma importante en función del precio del dólar.
Si bien “la gente abre los ojos”, las ventas “no paran porque el dólar se mueva mucho o poco. Hay sí atención y demora en la concertación del viaje”, comentó.
Otros factores pueden estar influyendo, como la incertidumbre por el año electoral y la próxima Copa América.
“Está muy quieto en general”, explicó Cambón.
La suba del dólar favorece al turismo receptivo porque el país se abarata en términos de esa moneda y se pueden manejar mejor las tarifas, “al menos hasta que eso se traduzca en inflación”, dijo.
Autos.
En enero-abril la venta de vehículos familiares y utilitarios nuevos se redujo 21,5%, en relación con el año pasado, informó la Asociación del Comercio Automotor de Uruguay (ACAU). “Claramente el dólar está influyendo mucho”, dijo el gerente de esa gremial empresarial Ignacio Paz.
“Nos afecta notoriamente. La gente pierde el interés en la compra; si tuviera un cambio en frente, a mi vidriera no la mirarían”, ilustró por su parte el presidente de la Asociación de Concesionarios de Marcas, Agustín Romelli. Aseguró que en las últimas semanas la suba de la cotización del dólar “está golpeando, hay menos consultas, menos visitas, por la incertidumbre” sobre su evolución futura. En lo que va de mayo, agregó, se nota una baja que si bien “no es grande, igual se siente”.
Electrodomésticos.
La venta de artefactos eléctricos para el hogar también registró una “leve caída” en el primer trimestre, informó el gerente general de Barraca Europa, Tabaré Suárez. Comentó que si bien es difícil medir cuánto está incidiendo la suba del dólar este mes porque coincidió con la zafra del Día de la Madre, se aprecia “cierta retracción”.
El ejecutivo observó que el consumo no se resintió cuando el tipo de cambio pasó la barrera de los $ 31 (en el segundo semestre del año pasado), pero ahora cotizando a $ 35 la predisposición a comprar electrodomésticos sí se afectó.
Comentó que hay que esperar unas semanas para ver si el consumidor “se adapta” a un dólar más fuerte, en especial para el caso de bienes durables que se compran esporádicamente y que la gente considera una “inversión más que un gasto”.
Inmuebles.
En los primeros meses del 2019 el nivel de compraventas de propiedades se ha mantenido al comparar con 2018.
Para Wilder Ananikian, presidente de la Cámara Inmobiliaria, el mercado “no ha tenido mucho cambio” con el reciente aumento de la cotización del dólar”; si bien está “enlentecido y más conversado porque el vendedor ajusta los valores, también hay muchos emprendimientos nuevos que se están colocando bien”.
En esa línea, una fuente de Campiglia Construcciones aseguró que si bien normalmente cuando el dólar fluctúa se “genera cierto freno” en este mercado, eso no ha ocurrido ahora.
Agregó que la empresa no ajustó precios porque sus apartamentos están nominados en unidades indexadas a la inflación, lo que frente a la evolución del dólar brinda tranquilidad al cliente al igual que los planes de financiación, a la hora de responder al compromiso que asume.
El informante evaluó que si bien las elecciones también suelen afectar la toma de decisiones de los potenciales compradores, este año hay “menor incertidumbre” que en campañas anteriores.
Alimentos.
El incremento del dólar encarece las importaciones y eso termina trasladándose a los precios en las góndolas.
Sin embargo, “no hay preocupación” por la reciente valorización de la moneda estadounidense en la plaza uruguaya porque el BCU “salió a moderar los impulsos” en el mercado cambiario, indicó una fuente de ese sector.
Añadió que en la medida que el incremento de la cotización sea “razonable”, habría una “leve” disminución de las ventas de alimentos importados durante 2019 en relación con el año anterior.