Nada de aburridos desfiles, sosos estadios o ceremonias al uso; los juegos serían en el río, en las calles y los puentes, en las plazas, los palacios y a la sombra de sus majestuosos monumentos. La ciudad entera fue tomada por asalto y lo fue desde la ceremonia de apertura, con una impactante concepción teatral que hizo de París escenario del viejo concepto de la obra total