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Entre reproches internos y llamados a la unidad, Álvaro Delgado renunció al Senado y hará oposición desde el directorio
Hubo cuestionamientos a la “agresividad” y el “tono” con que se manejaron algunos dirigentes en la opinión pública durante la trama de la renuncia al Senado del presidente del Directorio del Partido Nacional
Después de una pequeña tormenta interna, que para muchos de los dirigentes blancos fue innecesaria, evitable, el Directorio del Partido Nacional ya puede poner proa y acomodarse orgánicamente en su rol de oposición. Pasó casi todo un semestre del año hasta que los blancos resolvieran por fin cómo estará integrada su institucionalidad y quién será el conductor. Pero tras esa convención para elegir a los miembros del directorio, que tuvo una previa inédita por lo entreverada, conversada y polémica, el presidente electo, Álvaro Delgado, embarcó al resto de los blancos en una nueva discusión sobre la conveniencia o no de dar un paso al costado en su cargo como senador. Se cuestionó su doble rol, que no tenga una dedicación de tiempo completo en la sede de los nacionalistas y hasta la posibilidad de que cobrara dos sueldos. Las críticas crecieron en cantidad e intensidad. El asunto escaló. Y entonces Delgado tuvo que ceder.
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Los últimos días de la semana pasada, el presidente del directorio supo que su suerte ya estaba echada. La presión de propios y extraños se hizo insostenible. Había que despejar el elefante de la sala para seguir adelante. El miércoles 16, Delgado transmitió a la dirigencia que pondría a discusión del resto del directorio su posible renuncia. Y el lunes 21, la terminó de concretar. Fue el primer tema del orden del día. Al comienzo mismo de la sesión, sin dar demasiada vuelta, Delgado anunció la decisión tomada: renunciaba al Senado. De inmediato recibió el respaldo de algunos de los dirigentes presentes en la casa blanca frente a la plaza Matriz. El primero en mostrar su apoyo fue el senador Luis Alberto Heber, que había sido el único de los candidatos a presidir el directorio que hizo explícito su compromiso de dar un paso al costado en el Parlamento si resultaba electo.
También hubo señales de respaldo de los directores Armando Castaingdebat y Gloria Rodríguez. La dirigente dedicó unos minutos a pasar algunas facturas y lamentó el “tono” con el que se manejó el tema en la prensa. Según dijeron a Búsqueda fuentes nacionalistas, la senadora suplente se quejó del nivel de la discusión pública que habían manejado algunos integrantes del Partido Nacional en todo el proceso. Cuestionó que “hasta de pelucones” se haya tachado a los miembros del directorio. Rodríguez hacía alusión a una columna firmada por el senador Sergio Botana en el diario El País, en donde cargó contra el “concepto de pelucones” entre los blancos. Y parafraseó: son “los que no aparecen para pelear, los que siempre salen a hacer la paz, que representa cualquier cosa menos a nosotros”. Botana ha sido uno de los dirigentes más críticos con la elección de Delgado como presidente y con su demora en renunciar al Senado.
Luego, cuando habló el director Jorge Larrañaga Vidal, subrayó que no le parecía correcto que se pusiera el dedo en las expresiones de algunos compañeros, que tenían derecho a expresarlas. Y argumentó que en todo caso, si eso ocurrió, fue porque no se había tratado el asunto a tiempo en el directorio.
Varios de los directores presentes hicieron mención a que el manejo mediático del tema “afectó” al partido por la “agresividad” que se mostró en la interna. Pero hubo coincidencia en que Delgado había tenido, a fin de cuentas, una “muy buena señal de compromiso” con el partido. Y hubo nuevos llamados a la unidad partidaria, tras un período atravesado por momentos de tensión.
El diputado Pablo Abdala publicó en su cuenta de X que “los actos de desprendimiento en beneficio del partido no ocurren a diario”, y celebró que Delgado protagonizara uno “por su querido Partido Nacional”.
El senador Javier García, competidor de Delgado por la presidencia del directorio, también se expresó en la red social X: “Bien. Una decisión que fortalece la unidad partidaria y pone el foco en lo que importa: ejercer una oposición firme y clara, y construir la alternativa republicana. A las cosas, en unidad y entre todos”.
Botana, sin embargo, no fue tan entusiasta. “Hizo lo que tenía que hacer. Eso no genera ganancias”, dijo en declaraciones a la diaria.
Un Delgado al 150%
Lo había dicho ante sus compañeros, cuando comunicó su decisión, y luego lo repitió en conferencia de prensa. Delgado se tomó sus días para “reflexionar mucho con amigos y con la familia” y decidió que se dedicaría no 100%, sino un “150% al Partido Nacional”.
Dijo que el partido, que se apresta a cumplir 190 años, “necesita modernizarse, hacerse más vigoroso, tener una actividad en todo el país, encarar vínculos con las demás colectividades”. Recordó que “está sobre la mesa la coordinación con los partidos de la coalición, pero además con una actividad interna, con la creación departamental nacionalista, con la conducción estratégica del partido”. E insistió en que para eso tendrá “un compromiso de 150% con la gestión del nuevo Partido Nacional”.
Por otra parte, anunció que dejará su banca “en manos de alguien de mucho prestigio, además de un amigo personal”, que es el exministro de Transporte José Luis Falero.
Luego dio pistas de su rol como conductor del partido en oposición. Dijo que “la gente va a estar mirando” lo que hacen los blancos a medida que avance este gobierno “sin ideas, sin rumbo, carente de iniciativas”. “En cada instancia donde se note la falta de conducción, la gente va a mirar al Partido Nacional como opción, más que como alternativa, siendo oposición, cuestionando aquellas cosas que entendemos que están mal, presentando alternativas o apoyando a cosas que nos parecen que están bien, pero sobre todo con una visión partidaria moderna, colectiva, fraterna, cuidando al partido, que es un instrumento absolutamente necesario”.
Una de sus primeras acciones como presidente del directorio fue rechazar una propuesta del gobierno a participar del diálogo sobre el sistema de seguridad social y protección. En cambio, sí se sumó a una instancia de participación interpartidaria en materia de seguridad pública convocada por el ministro del Interior, Carlos Negro.