La condena por corrupción a Robert Menéndez, uno de los principales senadores de Estados Unidos, hizo que pasara bajo el radar la conexión uruguaya del episodio que involucra a un empresario egipcio con negocios a escala local y presuntos contactos con los servicios de inteligencia de su país.
Menéndez fue condenado por un jurado de Nueva York por aceptar sobornos, entre otros, de Wael Hana. Ese empresario egipcio tiene el monopolio de la certificación halal de carne exportada desde Uruguay a Egipto. Fue precisamente el negocio de su compañía Is Eg Halal en Estados Unidos el que provocó parte del pago de coimas al senador demócrata, según la acusación de los fiscales norteamericanos.
Is Eg Halal abrió su filial en Uruguay en 2019 y al menos desde el 2021 certifica los procesos desarrollados por los frigoríficos que quieren exportar carne a Egipto respetando las leyes islámicas. La compañía mantiene hasta ahora el monopolio de ese negocio, confirmó Búsqueda la semana pasada con fuentes del Ministerio de Ganadería. Los informantes dijeron que la participación de Is Eg Halal en el proceso exportador “es decisión del comprador” y no del gobierno.
Las exportaciones de carne a Egipto apenas llegaron a los US$ 1,5 millones en el primer semestre del año, menos de la mitad que en el mismo período de 2023, según datos el Instituto Nacional de Carnes.
Intereses millonarios en Uruguay
Hana visitó Uruguay al menos en dos ocasiones durante la pandemia, según las resoluciones firmadas por Presidencia para habilitar ingresos especiales. En una de sus visitas, declaró a El País en 2021 que se instaló en el mercado local porque “tiene un enorme potencial para conseguir relaciones comerciales estables y positivas”.
Los intereses de Hana en Uruguay fueron uno de los motivos por los cuales la Justicia de Estados Unidos, previo al juicio, decidió no darle al egipcio libertad de movimiento. Si bien no estaba detenido mientras el caso avanzaba, debía llevar un aparato para que las autoridades monitorean su ubicación.
En una discusión entre defensa, fiscales y juez, en agosto del año pasado, los representantes del Estado plantearon que Hana tenía un patrimonio superior a los US$ 25 millones, “la amplia mayoría de la cual está en el extranjero, en Egipto y Uruguay, lo que incluye múltiples propiedades comerciales”, según documentos judiciales a los que accedió Búsqueda. “En cada uno de esos dos países, (Hana) tiene propiedades comerciales valuadas en millones de dólares, así como otros bienes. Está muy conectado, como dice la acusación, con el gobierno egipcio, y específicamente a oficiales de inteligencia egipcia”.
A partir de esos planteos, el juez del caso decidió mantener el sistema de monitoreo sobre el entonces acusado.
Una empresa sin experiencia
El caso contra Menéndez, su esposa Nadine Menéndez, Hana y sus cómplices avanzó hasta que el senador fue declarado culpable por 16 cargos, que incluían aceptar sobornos, extorsión, obstrucción de justicia y hasta actuar como un agente para Egipto.
La acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos describe que entre 2018 y 2022 Menéndez y su pareja aceptaron cientos de miles de dólares en coimas de Hana y dos empresarios de Nueva Jersey, José Uribe y Fred Daibes. Los sobornos incluyeron barras de oro, efectivo, un auto de lujo, el pago de la hipoteca de Nadine Menéndez, entre otros efectos de valor.
La empresa que dirige Hana vinculada a la certificación de halal tuvo un rol clave en el proceso, de acuerdo con la acusación.
El relato indica que a mediados del 2018 Nadine le contó a Hana que estaba saliendo con el senador Menéndez, una figura de peso en la política estadounidense. “En los meses y años que siguieron, Hana y Nadine Menéndez trabajaron para presentar oficiales militares y de inteligencia egipcios a Menéndez con el propósito de establecer y solidificar el acuerdo corrupto en el que Hana”, con la asistencia de los otros dos empresarios, le dio dinero al congresista a cambio de que beneficiara al gobierno de Egipto y a los acusados.
Menéndez usó su influencia en el Congreso para aprobar ventas de armas multimillonarias hacia Egipto, un tema sobre el que su esposa mantenía al tanto al empresario Hana y este, a su vez, a oficiales militares de su país.
Hana prometió a Nadine Menéndez pagarle a través de Is Eg Halal, una empresa que había montado en Nueva Jersey y que casi no tenía movimientos económicos. La suerte de esa compañía cambió en 2019, cuando el gobierno de Egipto le concedió el monopolio de la certificación halal a la carne exportada desde Estados Unidos, pese a que ni la empresa ni Hana “tenían experiencia” en el tema.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos contactó al gobierno de Egipto en abril o mayo de 2019 para que reconsiderara su decisión porque el monopolio resultaba en un incremento de costos para los frigoríficos.
El 23 de mayo de 2019, después de que su esposa y Hana le informaran a Menéndez sobre el planteo del Departamento de Agricultura, el senador llamó a un funcionario de primer nivel para exigirle que dejara de cuestionar a la empresa egipcia, dice la acusación.
La compañía pudo seguir con ese negocio en Estados Unidos y abrió filiales en otros países. En julio de 2019, Hana y John Moldovan inscribieron en el registro comercial uruguayo Is Eg Halal Latin America SRL, según un aviso publicado en el Diario Oficial. El objeto de la compañía son “certificaciones halal para productos de alimentación, cosmética, cueros, editorial, electrónica, electrotecnia, informática, joyería, juguetería, lana, productos cárnicos de origen ovino, bovino y aves, perfumería, plástico, química, tabaco, textil, turismo y veterinaria”.
De acuerdo con la acusación, en el mismo mes que abrió la filial uruguaya, Hana usó su compañía para pagar US$ 23.000 de la hipoteca de la casa de Nadine Menéndez. Poco después le pagó tres cheques de US$ 10.000 a la esposa del senador por supuestas tareas para la empresa.
La defensa intentó presentar en el juicio mensajes de un empleado de su oficina en Uruguay para probar que Nadine Menéndez efectivamente trabajaba para la compañía, pero los fiscales se opusieron porque no los consideraban concluyentes, según otro documento del juicio.
El jurado demoró pocas horas en llegar al veredicto y declaró culpables a todos los acusados. Si bien Menéndez tiene previsto apelar la decisión, tras la presión de sus colegas esta semana anunció que renunciará al cargo. El congresista tenía influencia en la política exterior norteamericana. Su rol lo acercó a Uruguay, al punto tal que visitó al presidente Luis Lacalle Pou en 2022 y presentó un proyecto de ley que beneficiaría al país.