• Cotizaciones
    miércoles 12 de agosto de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Tras un debate sobre la libertad y la igualdad, el Senado aprobó con votos del Frente Amplio una cuota de 30% para mujeres en espectáculos musicales

    El proyecto de ley pasará a estudio de la Cámara de Diputados y, de aprobarse, aplicaría a espectáculos que tengan financiamiento estatal

    El proyecto, que fue presentado en la legislatura pasada por las entonces senadoras Sandra Lazo (Frente Amplio) y Gloria Rodríguez (Partido Nacional), proponía originalmente una cuota mínima del 50%, pero durante su discusión en la Comisión de Derechos Humanos y Género del Senado se resolvió reducir el porcentaje a un tercio de la grilla.

    El texto, que ahora pasará a estudio de la Cámara de Diputados, fue votado solo por los senadores y las senadoras del Frente Amplio. En la Cámara Baja el oficialismo no tiene mayoría, por lo cual necesitará conseguir al menos dos votos de los partidos de la oposición para dar sanción definitiva al proyecto.

    La norma impone una cuota mínima de participación de mujeres y artistas pertenecientes a minorías (por razones de identidad de género, de raza o etnia, entre otras) para los espectáculos públicos que cuenten con recursos del Estado, sea a través de financiamiento o exoneraciones. Establece a su vez multas para los incumplimientos, que se fijan como un porcentaje del 6% de la recaudación.

    El Instituto Nacional de Música del Ministerio de Educación y Cultura será el organismo responsable de controlar su cumplimiento.

    Moreira: “Pasa lo mismo que en la política, no es que no haya mujeres”

    “La música es la más masculinizada de todas las artes en el Uruguay”, planteó la senadora frenteamplista Constanza Moreira, quien preside la comisión que trabajó en el proyecto y que lo presentó ante el plenario este miércoles. “Cuando determinados grupos encuentran mayores dificultades para acceder a los escenarios también lo encuentran para acceder a los circuitos de circulación, como la radio, festivales, espacios de programación y, adicionalmente, a los recursos públicos destinados a la cultura”, expresó Moreira como justificación de la norma.

    “Pasa lo mismo que en la política: no es que no haya mujeres. Vaya que hay mujeres. Cuando uno pone la norma, de repente las ve. (…) El cupo ayuda a visibilizar un problema”, prosiguió la legisladora. “El objetivo de este proyecto no es decirle a nadie lo que tiene que escuchar ni interferir sobre la libertad artística. El objetivo es intervenir sobre las condiciones de acceso —igualdad de oportunidades— a espacios de participación, cuando existen recursos de origen estatal”, añadió. Aclaró, en ese sentido, que “los privados seguirán haciendo lo que quieran”.

    Mencionó como ejemplo un caso que ya había sido citado durante el debate en comisión: la grilla de reapertura del espacio de espectáculos de La Trastienda, que a principios de año causó polémica por estar compuesta exclusivamente por artistas hombres. “La Trastienda podrá tener 150% de hombres en su grilla si quiere”, porque son “recursos privados”, señaló.

    La senadora mencionó que una norma similar aprobada en Argentina, que fue inspiración de la elaborada en Uruguay, mostró con el paso del tiempo que el instrumento “funciona” y que cada vez fue menos necesario imponer multas porque las mujeres empezaron a “aparecer”, también en los espectáculos financiados con fondos privados.

    Moreira dijo que, si bien en un inicio el proyecto apuntaba a la paridad, se bajó a un tercio para intentar conseguir un consenso en la comisión. Aunque no se logró, porque solo votaron los legisladores del Frente Amplio, de todos modos dijo que era conveniente apostar a un “cambio gradual”.

    La libertad de elegir, los Beatles y la discriminación

    “Es un error que el Estado sustituya la voluntad del ciudadano”, cuestionó el colorado Pedro Bordaberry, y citó el libro Rebelión en la granja, de Orson Welles: “Todos somos iguales pero algunos son más iguales que otros”.

    El senador dijo que no negaba que existiera una desigualdad, pero remarcó que se oponía a la herramienta. Además, afirmó: “Nadie ha probado un solo caso de una mujer o persona de la diversidad a la que se le haya negado un lugar en el escenario por su género, por persecución o discriminación. Estamos legislando sobre una presunción, que se da por probada”, cuestionó.

    También planteó que “las grillas se arman para que la gente vaya”, intentando “interpretar lo que el público quiere escuchar”, y defendió el derecho a “elegir” de los ciudadanos.

    Mencionó a su vez el artículo 8 de la Constitución, que establece que “todas las personas son iguales ante la ley, no reconociéndose otra distinción entre ellas sino la de los talentos o las virtudes”. Argumentó, en ese sentido, que el “sexo” no es una distinción admisible.

    “Mi voto en contra no es en contra de la igualdad de las mujeres y las disidencias”, afirmó. Es un voto que reclama “otro camino”, que respete la libertad de empresa, de creación artística y el derecho del público “sin necesidad de imponer cupos ni amenazar con multas”.

    La diputada Adriana Peña, que ingresó a la Cámara Alta como senadora suplente, se pronunció a favor de una mayor participación de mujeres en la música y de implementar acciones positivas, pero votó en contra del proyecto bajo el argumento de que lo que se debe hacer es cambiar la “mentalidad” y no usar “la fuerza” con “penas monetarias”.

    “Estamos en las primera fila para luchar por los derechos de las mujeres y las minorías”, aseguró, en una línea similar, el senador colorado Robert Silva. Sin embargo, añadió, “acá lo que está en juego es la libertad”. “Estamos afectando derechos de productoras, organizadores, artistas (…). Existe un derecho a elegir”, argumentó. “No queremos que se sustituya la decisión de los artistas, de quien lleva adelante un espectáculo. Sabemos que hay diferencias, pero creemos que existen otros mecanismos”.

    Silva mencionó los artículos 8 y 29 de la Constitución. El segundo establece que “Es enteramente libre en toda materia la comunicación de pensamientos por palabras, escritos privados o publicados en la prensa, o por cualquier otra forma de divulgación, sin necesidad de previa censura; quedando responsable el autor y, en su caso, el impresor o emisor, con arreglo a la ley por los abusos que cometieren”.

    “Queremos una cultura general que incluya, por supuesto. Los recursos del Estado queremos que se vuelquen en beneficio de estas cosas con políticas afirmativas, por supuesto. Pero no creemos en este instrumento, nos parece que es un instrumento peligroso”, continuó.

    Silva planteó que se debería apostar por un camino de “premiar” y dar incentivos, y no de sancionar. “Aquel espectáculo que tenga determinadas características recibirá un mayor apoyo, o una exoneración equis”, planteó. “No vamos a acompañar el proyecto porque sostenemos que la libertad no es obstáculo para la igualdad; es una condición sin la cual la igualdad no vale nada”, cerró.

    La senadora Moreira replicó que la Suprema Corte de Justicia dejó sentado en sus sentencias que el principio de igualdad recogido en la Constitución “no impide que se legisle para clases o grupos de personas siempre que esto se constituya justa y racionalmente”.

    “Cuando aparezcan los problemas de reglamentación, quiero dejar bien en claro que yo no formo parte de este tipo de leyes”, dijo por su parte el senador blanco Sebastián da Silva, que criticó tajantemente el proyecto. “Cuando aparezcan las consecuencias de acciones edulcoradas (…) voy a estar tranquilo con mi conciencia”, añadió, y criticó al Frente Amplio porque en vez de “solucionar los problemas se encarga de agregar problemas”.

    La frenteamplista Liliam Kechichian reprochó que de pronto todos los legisladores de la oposición se hubieran convertido en “anarquistas”, que “ridiculizaban” la intervención del Estado ante situaciones que “rompen los ojos”.

    El blanco Rodrigo Blás dijo que no compartía el proyecto de “punta a punta”. Preguntó cuál era el problema con el grupo británico The Beatles, conformado por cuatro varones, y reprochó que se busque “cuotificar el arte”. “Se han metido nada menos que en el arte”, que es “una cosa muy subjetiva”, dijo. “No hay wokismo o imposición de moda que pueda cambiar la esencia de los seres humanos y mucho menos cuotificarla. Basta de hacer leyes donde se da preferencia a determinados grupos sobre otros”, reclamó.

    El senador frenteamplista Nicolás Viera expresó su apoyo al proyecto y dijo que era claro que la discusión en el plenario era un “debate ideológico”.

    Blanca Rodríguez (Frente Amplio) dijo que este proyecto es “el comienzo” de un proceso y que la representación equitativa en espectáculos “espontáneamente no se da”. En esa línea, defendió los fines de la norma de “promover la igualdad y prevenir la discriminación”.

    La presidenta de la cámara, Carolina Cosse, pidió fundamentar su voto favorable y sostuvo que se trata de un proyecto “que fomenta la cultura y promueve el arte”: “Cuando las mujeres ingresan a diversos ámbitos, esos ámbitos mejoran”.