En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Película extraña. Una mezcla de dos o tres o cuatro películas en una, tal vez. Y todas, incompletas, no del todo bien resueltas. Un thriller magnético y poco convencional, una historia de secretos, traiciones y venganzas, de planes fallidos, de planes alternativos, un drama coral sobre la muerte y el dolor, una crítica social de trazo grueso, sobre el poder y la corrupción política, con apuntes de Perogrullo, tan elevados como el vuelo de una mosca. Y además: una de robos en plan feminista. Y además: una película que, más allá de que busca entretener, también quiere dejar MENSAJE. Un bodrio.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La nueva película del realizador británico Steve McQueen, responsable de Shame: sin reservas y de la detestada y venerada, la calculada y grandilocuente (y oscarizada) 12 años de esclavitud (2013), es una versión para la pantalla grande de la miniserie Widows, creada y desarrollada por Lynda La Plante, autora de la novela original, y creadora también de Prime Suspect. La serie, emitida por la BBC, tuvo tres temporadas (1983, 1985 y 2002), la última de ellas protagonizada por Mercedes Ruehl, Brooke Shields y Rosie Perez. Se trataba, básicamente, de un thriller dramático sobre un grupo de viudas de criminales que se reúnen para concretar el robo que sus fallecidos maridos no lograron realizar.
El guion de esta adaptación es del propio McQueen, en colaboración con Gillian Flynn, autora de las novelas Perdida, Lugares oscuros y Sharp Objects y de sus respectivas adaptaciones para cine y televisión. Flynn es, además, la encargada de escribir la remake de una de las mejores (y más violentas) series de la televisión británica, Utopía, que tendrá una nueva versión en la plataforma de Amazon.
Ahora la acción se traslada de Londres al Chicago actual y se pone a tiro con algunas demandas de los tiempos que corren. Hay relaciones interraciales, minorías en primer plano, sororidad y empoderamiento, mujeres que no la tienen fácil, que quieren hacer las cosas bien y que están armadas.
La ganadora del Oscar Viola Davis interpreta a Veronica, maestra jubilada y delegada sindical que sabe y no sabe en lo que anda su marido, Harry (Liam Neeson), un experimentado criminal que es asesinado junto a toda su banda cuando el escape de un atraco sale mal. Es ella la que reúne a las otras viudas, Linda (Michelle Rodríguez) y Alice (Elizabeth Debicki) y rápidamente las convence de continuar con el plan que su marido había trazado en un cuaderno. El guion se encarga de poner a las mujeres en una situación tal que no pueden decir que no. A la historia del trío de viudas (a las que se les sumará una cuarta) unidas para terminar con el trabajo que dejaron sus finados, se le agregan y superponen otras líneas narrativas. Tras un explosivo e impactante comienzo, con un robo que sale mal, intercalado con escenas de la vida conyugal, Viudas presenta una historia de lucha de poder entre dos candidatos a ediles, Jack Mulligan (Colin Farrell) y el exmatón Jamal Manning (Brian Tyree Henry), corruptísimos los señores, las deudas sin cobrar y las internas familiares, que incluyen al padre de Jack, un político reaccionario y abiertamente racista (Robert Duvall) y al hermano de Jamal, un psicópata de temer, recortado de otra película y pegado con engrudo en esta, interpretado por Daniel Kaluuya, el mismo de ¡Huye! La inmensa mayoría de los diálogos entre estos políticos corruptos y sedientos de poder son irreproducibles, penosa y extrañamente obvios.
Lo interesante de las películas de robos y jugadas similares, desde El golpe a la saga de La gran estafa, incluyendo la versión femenina de la epopeya, Ocean’s 8: Las estafadoras, es ver cómo se planifica y se ejecuta el robo en cuestión. McQueen no desatiende ese detalle y concibe algunas escenas realmente inquietantes, entre las que se encuentra el mismo robo, uno de los pocos momentos en los que el filme parece ir hacia alguna parte. Pero McQueen no quiere hacer solo una de robos. Quiere mostrar más, despegarse del resto, y no está mal querer hacerlo. El asunto es que los recursos empleados no siempre encajan, y es algo que no se arregla envolviendo todo en una solemnidad incómoda.
Más allá de que la pareja que componen Neeson y Davis parece poco creíble, que el matón que se tira a edil es de cartulina, que Carrie Coon está completamente desperdiciada, que algunas acciones se resuelven medio a la carrera, que las vueltas de tuerca no siempre llegan a ser muy efectivas, hay que reconocer el cuidado de McQueen en la puesta en escena, el uso de los primeros planos, la creación de algunas secuencias impactantes, la elección de la música, que por momentos provoca la sensación de estar viendo otra película, una de las buenas.
Viudas (Widows). EE.UU.-Reino Unido, 2018. Dirección: Steve McQueen. Guion: Steve McQueen y Gillian Flynn sobre Widows, de Lynda La Plante. Con Viola Davis, Cynthia Erivo, André Holland, Elizabeth Debicki, Michelle Rodríguez, Daniel Kaluuya, Liam Neeson, Colin Farrell, Robert Duvall y Carrie Coon. Duración: 128 minutos.